Somos esclavos del Imperio

¿Somos esclavos del Imperio?

Ernesto J. Armenteros

Cuando nos llega información de componendas malévolas, de políticas insólitas, de eventos planificados con premeditación y alevosía, de posibles asesinatos, de complejas intrigas del estado, de los carteles mafiosos, de las grandes corporaciones o grupos financieros, cuando el quehacer es motivado por intereses que no le dan cabida a las más elementales consideraciones éticas, nos preguntamos, ¿de dónde viene esta información? ¿Por qué es reportada? ¿Cuál puede ser la motivación? A mi mejor entender, la respuesta está en el siguiente párrafo.

Con frecuencia oímos decir que los locos, los borrachos y los niños siempre dicen la verdad. Hay algo de cierto en esta generalidad. La razón es que los borrachos, los locos y los niños no disciernen sobre lo que es apropiado divulgar o no. Simplemente repiten lo que oyeron, vieron o entendieron.

Adicionalmente a estos personajes quisiera añadirles otros que tienen propensión a decir verdades: los políticos radicales de izquierda. Lo único es que las verdades que dicen son con frecuencia medias verdades y sacadas de contexto para probar su prejuiciada tesitura. Pero, no dejan de decir algunas verdades. Sin embargo, los que se llevan el trofeo de reportar verdades que nos escandalizan y causan repulsión absoluta son los que han sido agentes participantes en estas componendas. Los sicarios que participaron en la conjura y relatan sus actos por las razones que sean.

Hay un libro que llena todas las condiciones que nos hacen creer que ciertamente lo que está escrito, por insólito que sea, es verídico. Este libro lo que nos describe es, ni más ni menos, las estrategias, componendas y los eventos que secretamente ha llevado el gobierno de los Estados Unidos -- el Imperio--, para someter a numerosos países a su dependencia económica.

El libro es Confesiones de un Asesino económico a sueldo y el autor es John Perkins.

En este libro el autor nos confiesa cómo siendo un profesional muy bien pagado, participó en diversos esquemas para prestarles a países pobres más dinero que lo que estos países podrían pagar, para, consecuentemente, ejercer presiones sobre ellos y tomar control sobre sus economías, ya sea utilizando sus recursos naturales, su producción agrícola, su soberanía para usos militares o estratégicos, o lo que fuera de importancia para “el Imperio”.

Es un libro fascinante porque aparte de ilustrarnos sobre los intríngulis de estas conspiraciones del gobierno norteamericano nos relata los intereses de importantes políticos en estos esquemas, el pensamiento detrás de estas conspiraciones y la forma en que esto fue evolucionando y las razones por las cuales ocurrió. Pero, antes de lucubrar sobre esto, creo conveniente hacer un aparte para tomar nota de cómo nos afecta a nosotros, los dominicanos, el esquema de otorgar préstamos que no podemos pagar, y sus consecuencias.

Trujillo no era un intelectual y mucho menos un erudito en geopolítica, pero tenía la astucia de un zorro y conocía el monstruo por dentro, al haber iniciado su carrera militar con el ejército de los Estados Unidos. El pretexto que usó el gobierno de los Estados Unidos para ocuparnos desde el 1916 al 1924 fue para cobrar la deuda externa, aunque se especula recientemente que la verdadera razón era explotar recursos naturales, principalmente madera, y ponderar la utilización de la bahía de Samaná como base militar.

Cuando Trujillo tomó el poder, una de las más importantes y trascendentales de su medidas de gobierno fue cancelar la deuda con los Estados Unidos. Es la primera y única vez en la historia de la República Dominicana que no hemos tenido deuda externa. Trujillo no quería darle una excusa a los norteamericanos para que tomaran control del territorio nacional, lo quería para él. Su pensamiento, por la razón equivocada, estaba correcto.

Recientemente y en gobiernos anteriores nos hemos endeudado y vuelto a endeudar muchas veces, algunas de estas atendiendo los numeritos de economistas pontificadores (con programas económicos en la TV), que ganan sustanciales comisiones en estas gestiones y que no hacen otra cosa que vender patria. A estos economistas de pacotilla les debemos de enviar copia del libro de John Perkins para que se informen sobre la verdadera razón de ser de estos préstamos, aunque quizás los engañados somos nosotros, porque es posible que los economistas de pacotilla sean parte de la conspiración.

Volvamos a las confesiones del sicario económico.

MAIN Y EL CASO IRANÍ. LA RAZÓN Y EL ORIGEN DE LA POLÍTICA DE “ESCLAVIZAR” OTRAS NACIONES ENDEUDÁDOLAS:

John Perkins en su libro nos relata que el programa en que él trabajó para una agencia secreta del gobierno norteamericano se originó como consecuencia de eventos en Irán. La historia de lo ocurrido es la siguiente (parte de esta información la obtuve de otras fuentes que no son el libro de John Perkins). En el año 1925 Reza Khan derrocó el gobierno de la dinastía Qajar e inició un gobierno progresista de industrialización, construcciones de vías férreas y de un sistema de educación nacional en Irán. Trató de equilibrar la influencia de Rusia e Inglaterra cuando se inició la Segunda Guerra Mundial y entabló relaciones con Alemania. Esto motivó que Inglaterra y...

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