Sentencia nº 66 de Suprema Corte de Justicia, del 13 de Julio de 2011.

Fecha de Resolución:13 de Julio de 2011
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 13/07/2011

Materia: Correccional

Recurrente(s): J.F.G.N.

Abogado(s): L.. J.A.P.

Recurrido(s):

Abogado(s):

Intrviniente(s): J.M.P., compartes

Abogado(s): L.. F.A.J., R.P.L., L.. Arisleyda Núñez Martínez

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces H.Á.V., P.; E.H.M. y V.J.C.E., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 13 de julio de 2011, años 168° de la Independencia y 148° de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por J.F.G.N., dominicano, mayor de edad, soltero, empleado privado, cédula de identidad y electoral núm. 031-0358325-2, domiciliado y residente en la calle 10, núm. 56 del sector de Gurabo de la ciudad de Santiago, imputado y civilmente responsable, contra la sentencia dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago el 8 de diciembre de 2010, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto el escrito motivado suscrito por el Lic. J.A.P., actuando a nombre y representación del recurrente J.F.G.N., depositado el 5 de enero de 2011, en la secretaría de la corte a-qua, mediante el cual interpone dicho recurso de casación;

Visto el escrito de contestación suscrito por los Licdos. F.A.J., R.P.L. y A.N.M., actuando a nombre y representación de la parte interviniente, J.M.P., A.A.A.S. (madre del menor M. de Jesús), y M.M.E.M. (madre de los menores Y.A. y L. de Jesús), hijos del fenecido E. de J.F.A., depositado el 16 de febrero de 2011, en la secretaría de la corte a-qua;

Visto la resolución de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia del 25 de abril de 2011, que declaró inadmisible el recurso de casación citado precedentemente en el aspecto civil, y lo declaró admisible en el aspecto penal, fijando audiencia para conocerlo el 1ro. de junio de 2011;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por la Ley núm. 156 de 1997;

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia después de haber deliberado, y vistos los artículos 65 y 70 de la Ley sobre Procedimiento de Casación; 393, 394, 397, 400, 418, 419, 420, 421, 422, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal; la Ley núm. 278-04 sobre Implementación del Proceso Penal, instituido por la Ley núm. 76-02 y la Resolución núm. 2529-2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia, el 31 de agosto de 2006;

Considerando, que en la decisión impugnada y en los documentos que en ella se refieren, son hechos constantes los siguientes: a) que el 5 de julio de 2008, ocurrió un accidente de tránsito en la carretera de L. próximo a la calle 10 del sector Gurabo de la ciudad de Santiago, entre el camión marca Daihatsu, propiedad de P.T.D., conducido por J.F.G.N., asegurado por la Compañía Dominicana de Seguros, C. por A., y la motocicleta marca X1000, modelo CG-125, conducida por E.F., quien falleció a consecuencia de las lesiones sufridas en el accidente en cuestión, mientras que su acompañante J.M.P.P., resultó con lesiones graves; b) que para el conocimiento del asunto fue apoderada la Tercera Sala del Juzgado de Paz Especial de Tránsito del municipio de Santiago, la cual dictó su sentencia el 2 de febrero de 2010, cuyo dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: Declara culpable al señor imputado J.F.G.N., dominicano, mayor de edad, soltero, estudiante, portador de la cédula de identidad y electoral núm. 031-0358325-2, domiciliado y residente en la calle 10, núm. 56, Gurabo, Santiago, de violar los artículos 49 letra d, 49 párrafo I y 65 de la Ley 241 sobre Tránsito de Vehículos de Motor (modificada por la Ley 114-99), en perjuicio de los señores J.M.P. (lesionada), y E. de J.F. (occiso); en consecuencia lo condena al pago de una multa de Ocho Mil Pesos (RD$8,000.00); SEGUNDO: En cuanto a la demanda civil incoada por los señores J.M.P., A.M.A. y M.M.E., (estas dos últimas en representación de sus hijos menores procreados con el finado E. de J.F., a través de sus abogados apoderados, se acoge como buena y válida en cuanto a la forma; TERCERO: En cuanto al fondo, condena al imputado J.F.G. y señor P.T.D., de manera solidaria y conjunta al pago de Un Millón Trescientos Mil Pesos (RD$1,300,000.00), a favor de los señores J.M.P., A.S. y M.M., quienes actúan en representación de sus hijos procreados con el finado E.F., el monto establecido se distribuye de la forma siguiente: Trescientos Mil Pesos (RD$300,000.00), a favor de J.M.P.; la suma de Cuatrocientos Mil Pesos (RD$400,000.00), a favor de M. de Jesús, hijo de la señora A.A.A.S.; y Seiscientos Mil Pesos (RD$600,000.00), a favor de L. de Jesús y Y.A., hijos menores de la señora M.M.E., por entender justa dicha indemnización y proporcional al hecho ocurrido; CUARTO: Se declara la presente sentencia oponible a la compañía aseguradora la Dominicana de Seguros, S.A., por ser la compañía del vehículo que ocasionó el accidente; QUINTO: Condena al imputado J.F.G., al pago de las costas penales y civiles del proceso; SEXTO: Se fija la lectura íntegra de la presente decisión será el miércoles diez (10) del mes de febrero del año 2010, a las 4:00 p. m. de la tarde; SÉTIMO: La lectura de la presente sentencia vale notificación para las partes presentes y representadas"; c) que con motivo del recurso de alzada interpuesto intervino la decisión ahora impugnada, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago el 8 de diciembre de 2010, y su dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: En cuanto a la forma ratifica la regularidad y validez de los recursos de apelación interpuestos: 1) por la Licda. E.M.V., en calidad de abogada constituida y apoderada especial del señor P.T.D.; 2) por el Licdo. J.A.P., a nombre y representación de la Compañía Dominicana de Seguros, C. por A., y del señor J.F.G.N., recursos ambos interpuestos en contra de la sentencia núm. 012-2010 de fecha dos (2) del mes de febrero del año dos mil diez (2010), dictada por la Tercera Sala del Juzgado de Paz Especial de Tránsito del municipio de Santiago, por haber sido interpuestos conforme al procedimiento legal vigente; SEGUNDO: En cuanto al fondo, desestima el recurso interpuesto por el Licdo. J.A.P., a nombre y representación de la Compañía Dominicana de Seguros, C. por A., y del señor J.F.G.N.; declara con lugar el recurso de apelación interpuesto por P.T.D., en su calidad de tercero civilmente responsable, y ordena la celebración de un nuevo juicio por ante la Primera Sala del Juzgado de Paz Especial de Tránsito del municipio de Santiago, a los fines de que conozca exclusivamente el aspecto civil del proceso, en consecuencia, confirma el aspecto penal de la sentencia impugnada; CUARTO: Compensa las costas; QUINTO: Ordena el envío del presente proceso al tribunal apoderado";

Considerando, que en el caso de que se trata, por haber quedado definitivamente juzgado el aspecto civil del recurso interpuesto por J.F.G.N., ante la inadmisibilidad pronunciada en este sentido, por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, sólo será examinado lo relativo al orden penal;

Considerando, que en ese sentido, el recurrente J.F.G.N., invoca en su recurso de casación, en síntesis, lo siguiente: “La corte a-qua erró al asegurar que nada tiene que ver el lugar donde ocurrió el accidente, pues se juzgó que el caso había ocurrido en la calle Las Carreras de la cuidad de Santiago, tal como se puede comprobar en las páginas 14 y 16 de la sentencia dictada por el tribunal de primer grado, cuando en realidad el accidente en cuestión sucedió en la calle 10 del sector de Guarabo de la cuidad de Santiago; que en este sentido se determinó que el imputado recurrente J.F.G., era claramente culpable, sin embargo estaría siendo juzgado por el hecho de otro. Además, no se dan las mismas condiciones entre un accidente ocurrido en la calle Las Carreras y uno ocurrido en la calle 10. Por otra parte la corte a-qua no contestó los planteamientos que se le hicieron sobre la ilegalidad constitucional del acta policial, la cual es contraria a la Constitución, nada dice de la variación que realizó el juez del fondo de la calificación jurídica de manera sorpresiva y sin dar un plazo a la defensa para estudiar tal variación según lo establece el Código Procesal Penal en sus artículos 315 y 321, y no se contestó sobre las pruebas presentadas en la querella sin decir para qué se presentaron. Que ha sido juzgado que los jueces están en la obligación de motivar en hechos y derechos sus decisiones, mediante una clara y precisa indicación de la fundamentación. La simple relación de los documentos del procedimiento o las menciones de los requerimientos de las partes o de fórmulas genéricas no reemplaza en ningún caso a la motivación. El incumplimiento de esta garantía es motivo de la impugnación de la decisión, conforme a lo previsto al artículo 24 del Código Procesal Penal, sin perjuicios de las demás sanciones a que diere lugar"

Considerando, que para fallar el aspecto penal de la sentencia impugnada como lo hizo, la corte a-qua dio por establecido lo siguiente: “1) Que en lo que atañe a la queja de que no se observaron las normas procesales para incorporar las pruebas al juicio la corte no ha encontrado la violación aducida, toda vez que las pruebas discutidas en el juicio fueron las admitidas en el auto de apertura a juicio núm. 393-2009-00006 de fecha 8 del mes de octubre del año 2009, dictada por la Segunda Sala del Juzgado de Paz Especial de Tránsito del municipio de Santiago, las cuales fueron las siguientes: “A) Pruebas Documentales: 1) Acta Policial núm. 2730 de fecha 5-7-2008; 2) Reconocimiento Médico núm. 2462 de fecha 15 de agosto de 2008 a nombre de J.M.P., donde se establece una incapacidad de 60 días; 3) Reconocimiento Legal núm. 939-09 de fecha 30 de marzo de 2009 a nombre de J.M.P., donde se establecen las lesiones permanentes sufridas por la misma; 4) Como referencia directa la fotocopia del levantamiento de cadáver de fecha 5 de julio de 2008 a cargo de E.F.. B) Testimoniales: 1) J.V.N.; 2) V.H., acta de nacimiento de J.A.L. de Jesús y M. de Jesús, acta de defunción del señor E.F.A., certificación de la Superintendencia de Seguros núm. 4941 de fecha 29 de septiembre de 2008. 2) En la página 11 de la sentencia impugnada esas mismas pruebas son referidas por el tribunal de primer grado y en ella se establecen las pretensiones del Ministerio Público y del actor civil conforme lo exigen los artículos 268, 269 y 294 del Código Procesal Penal, en torno a los requisitos que debe contener la querella formulada. Así las cosas y contrario al reclamo hecho por la defensa del imputado, las mencionadas pruebas fueron incorporadas al juicio apegadas a estos requerimientos procesales. 3) No lleva razón el defensor técnico en cuanto al argumento de que el tribunal de primer grado valoró el contenido del acta policial en violación a las normas procesales penales y a la Constitución de la República, ya que en ninguna parte de la sentencia impugnada se observa dicho reclamo, puesto que en las páginas 16 y 17 el juzgador dijo que le otorgaba credibilidad “a los testimonios de la señora J.M.P., J.V. y V.M., los cuales depusieron en síntesis de manera coherente y concordante que el imputado J.F.G.N., al tratar de esquivar a un motorista, que se metió en frente impactó la motocicleta que conducía el señor E.F., quien resultó muerto, llevando a bordo a la señora J.M.P., quien resultó con lesiones permanentes como consecuencia de dicho accidente, que la señora J.M., iba a bordo en la parte trasera de la motocicleta que conducía la víctima". El tribunal de primer grado dejó plasmado en la sentencia atacada que el responsable de la falta lo fue el imputado al conducir su vehículo de forma imprudente, lo que no le permitió frenar al tiempo que se introducía un motorista, lo que produjo el accidente en cuestión. 4) En relación al argumento de la defensa en el sentido de que el juez de primer grado establece que el lugar del accidente fue en la avenida Las Carreras cuando en verdad ocurrió en Gurabo, es puntual precisar que para los fines de la valoración realizada por el tribunal de primer grado el lugar no tuvo una importancia imprescindible, ya que la falta acogida al imputado J.F.G.N., fue el conducir su camión de manera imprudente al no permitirle frenar cuando el motorista se introdujo en la vía, por lo que como dijimos antes, el lugar es irrelevante porque no incidió en la falta retenida. En consecuencia el motivo analizado debe ser desestimado";

Considerando, que de lo anteriormente transcrito, se evidencia que contrario a lo señalado por el recurrente J.F.G.N., en su memorial de agravios la corte a-qua al confirmar el aspecto penal de la sentencia dictada por el tribunal de primer grado, brindó motivos suficientes y pertinentes, que nos permiten determinar que se realizó una correcta aplicación de la ley; por consiguiente, al no incurrir la decisión impugnada en los vicios denunciados, procede desestimar el recurso de que se trata.

Por tales motivos, Primero: Admite como intervinientes a J.M.P., A.A.A.S. (madre del menor M. de Jesús), y M.M.E.M. (madre de los menores Y.A. y L. de Jesús, hijos del fenecido E. de J.F.A., en el recurso de casación interpuesto por J.F.G.N., contra la sentencia dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago el 8 de diciembre de 2010, cuyo dispositivo se copia en parte anterior de la presente decisión; Segundo: Rechaza el referido recurso de casación en el aspecto examinado; Tercero: Condena al imputado recurrente J.F.G.N., al pago de las costas del proceso.

Firmado: H.Á.V., E.H.M., V.J.C.E., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.