Sentencia nº 1738 de Suprema Corte de Justicia, del 31 de Octubre de 2018.

Fecha de Resolución:31 de Octubre de 2018
Emisor:Primera Sala
 
CONTENIDO

R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Sentencia No. 1738

Cristiana A. Rosario V., Secretaria General de la Suprema Corte de Justicia, Certifica: Que en los archivos a su cargo hay un expediente que contiene una sentencia de fecha 31 de octubre del 2018, que dice así:

SALA CIVIL Y COMERCIAL

Audiencia pública del 31 de octubre de 2018 Casa Preside: Francisco Antonio Jerez Mena

Dios, Patria y Libertad

En nombre de la República, la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, dicta en audiencia pública la sentencia siguiente:

Sobre el recurso de casación interpuesto por J.T.G.C., dominicana, mayor de edad, casada, titular de la cédula de identidad y electoral núm. 001-0000177-5, domiciliada y residente en la calle Tercera núm. 8, Urbanización Velazcasas de esta ciudad, contra la sentencia civil núm. 656, de fecha 22 de noviembre de 2007, dictada por la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Apelación del Distrito Nacional, cuyo dispositivo figura copiado más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Lcdo. F.A.C. (sic), conjuntamente con la Licda. A.G.A.S., abogados de la parte recurrente, J.T.G.C.;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Lcdo. C.M.A., por sí y por el Lcdo. J.M.G., abogados de la parte recurrida, Hotel V Centenario y compartes;

Oído el dictamen del magistrado procurador general adjunto de la República, el cual termina: Único: Que en el caso de la especie, tal y como señala el segundo párrafo del artículo 11 de la Ley No. 3726, de fecha 29 del mes de diciembre del año 1953, sobre Procedimiento de Casación, por tratarse de un asunto que no ha sido objeto de comunicación al Ministerio Público por ante los jueces del fondo, “Dejamos al criterio de la Suprema Corte de Justicia, la solución del presente recurso de casación”;

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia, el 4 de febrero de 2008, suscrito por la Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Lcda. A.G.A.S., abogada de la parte recurrente, J.T.G.C., en el cual se invocan los medios de casación que se indicarán más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia, el 12 de marzo de 2008, suscrito por los Lcdos. J.M.G. y C.M.A., abogados de la parte recurrida, Hotel V Centenario y compartes;

Vistos, la Constitución de la República, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos de los cuales la República Dominicana es signataria, las decisiones dictadas en materia constitucional; la Ley núm. 25-91, de fecha 15 de octubre de 1991, modificada por la Ley núm. 156-97, de fecha 10 de julio de 1997, los artículos 1, 20 y 65 de la Ley núm. 3726-53, sobre Procedimiento de Casación, de fecha 29 de diciembre de 1953, modificada por la Ley núm. 491-08, de fecha 19 de diciembre de 2008;

La CORTE, en audiencia pública del 24 de marzo de 2010, estando presentes los magistrados R.L.P., presidente; E.M.E., A.R.B.D. y J.E.H.M., asistidos de la secretaria; R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Visto el auto dictado el 1 de octubre de 2018, por el magistrado F.A.J.M., presidente de la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual se llama a sí mismo y a los magistrados M.A.R.O. y B.R.F.G., jueces de esta sala, para integrarse a esta en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con la Ley núm. 926-35, de fecha 21 de julio de 1935, reformada por el artículo 2 de la Ley núm. 294-40, de fecha 20 de mayo de 1940 y después de haber deliberado los jueces signatarios de este fallo;

Considerando, que la sentencia impugnada y los documentos a que ella se refiere, revelan que: a) con motivo de la demanda en reparación de daños y perjuicios incoada por J.T.G.C., contra el Gran Casino V Centenario, Hotel V Centenario, Compañía Caribeña de Inversiones (CAINSA), Compañía Coadser, F.S. de I. y H.W.S., la Séptima Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, dictó el 9 de junio de 2004 la sentencia civil núm. 0205-04, cuyo dispositivo copiado textualmente es el siguiente: “PRIMERO: RECHAZA el medio de inadmisión planteado por la parte demandada Gran Casino V Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Centenario, Hotel V Centenario, Compañía Caribeña de Inversiones (CAINSA), Compañía Coadser, F.S. de I. y H.W.S., por los motivos expuestos; SEGUNDO: Declara regular y válida en cuanto a la forma la demanda en reparación de daños y perjuicios, intentada por la Dra. J.T.G.C., en contra de Gran Casino V Centenario, Hotel V Centenario, Compañía Caribeña de Inversiones (CAINSA), Compañía Coadser, F.S. de I. y H.W.S., por haber sido hecha de acuerdo a la ley; TERCERO: En cuanto al fondo de dicha demanda, se rechazan en todas sus partes las conclusiones de la parte demandante, por los motivos precedentemente expuestos; CUARTO: CONDENA a la Dra. J.T.G.C., al pago de las costas del proceso, ordenando su distracción a favor y provecho de los abogados, P.J.C.B. y R.D.G., abogados constituidos y apoderados especiales de la parte demandante, quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad”; b) no conforme con dicha decisión J.T.G.C. interpuso formal recurso de apelación, mediante acto núm. 283-2004, de fecha 4 de noviembre de 2004, instrumentado por el ministerial J.M.D.M., alguacil ordinario de la Décima Sala de la Cámara Penal del Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, en ocasión del cual la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, dictó el 22 de noviembre de 2007, la sentencia civil núm. 656, ahora impugnada cuyo dispositivo copiado textualmente es el siguiente: PRIMERO: RATIFICA el defecto contra las razones sociales GRAN CASINO V CENTENARIO, COMPAÑÍAS CARIBEÑA DE INVERSIONES (CAINSA), F.S.D.I. y H.W.S., por falta de comparecer; SEGUNDO: DECLARA, bueno y válido en la forma el presente recurso de apelación interpuesto por la señora J.T.G.C., según el acto No. 283/2004, de fecha cuatro (4) del mes de noviembre del año dos mil cuatro (2004), del ministerial J.M.D.M., Alguacil Ordinario de la 10ma. Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, contra la sentencia civil No. 0205-04 relativa a los expedientes Nos. 532-97-4492 y 532-99-01399, de fecha nueve (9) del mes de junio del año dos mil cuatro (2004), por haber sido interpuesto conforme de las disposiciones procesales que lo rigen; TERCERO: RECHAZA en cuanto al fondo, el recurso de apelación por los motivos antes enunciados y en consecuencia CONFIRMA en todas sus partes la sentencia recurrida; CUARTO: CONDENA a la parte que ha sucumbido la señora J.T.G.C., al pago de las R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

costas del procedimiento y ordena la distracción de las mismas en provecho de los LICDOS. C.M.A.J. y JOAMIR V. MORETA, quienes afirman haberlas avanzadas en su totalidad; QUINTO : COMISIONA al ministerial I.M.M., alguacil de estrados de esta Sala, para que notifique la presente sentencia”;

Considerando, que la parte recurrente en su memorial de casación, propone los medios siguientes: Primer Medio: Falsa e incorrecta apreciación de la prueba aportada, violación al principio de prueba por escrito. Falta de apreciación del artículo 402 del Código de Procedimiento Civil. Desnaturalización de los hechos, redacción ambigua de la sentencia. Mala aplicación de los artículos 1315; Segundo Medio: Mala interpretación de la Ley 302, sobre Honorarios de Abogados; falta de ponderación e interpretación del párrafo II del art. 9 de la Ley 302 sobre Honorarios de Abogados; el artículo 14 párrafos II de la Ley 302 mod. por la Ley 95-99; art. 43 del Código de Ética aprobado mediante decreto No. 1290; Ley 91 del 3 de febrero de 1983, Ley orgánica del Colegio de Abogados de la R. D.; Falta de base legal, violación de los artículos 1142, 1147, 1200, 1382, 1383, 1384, 1689, 1690 del Código Civil. Principio de la Solidaridad, contemplado en el artículo R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

1200 del Código Civil; Tercer Medio: Violación al principio de igualdad contemplado en el artículo 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, o Pacto de San José Costa Rica, suscrito en 1969 y ratificada por el Congreso Nacional en 1977, en la Constitución de la República Dominicana, en su artículo 8, numeral 5, principio de razonabilidad, contradicción de motivos; Cuarto Medio: Violación del artículo 141 del Código de Procedimiento Civil, violación al derecho de defensa, contemplado en el artículo 8 numeral 2, letra J de la Constitución de la República, el artículo 8.2 de la Convención Americana de Derechos Humanos y el artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Falta de interpretación de los artículos 1315 y 1147 del Código Civil”;

Considerando, que del estudio de la sentencia impugnada, se infieren como hechos de la causa, los siguientes: 1. Que la recurrente suscribió un de cuota litis con los señores F.A.M., y compartes, en fecha cinco (5) del mes de agosto del año 1996, para fines de una demanda en reclamación de prestaciones laborales; 2. Que a propósito de dicho proceso fueron agotadas las diversas instancias, hasta la interposición de un recurso de casación, es pertinente destacar R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

que en el expediente constan las diversas sentencias que avalan dichos eventos; 3. Que los trabajadores concedieron poder de representación a la letrada recurrente en apelación, por medio del cual expresan que cualquier acto de transacción no tendrá ningún efecto frente a la apoderada, así consta en dicho poder; 4. Que los trabajadores suscribieron un acuerdo con el Hotel V Centenario, conforme documento que consta en el expediente, 5. Que en esas circunstancias la recurrente demandó en daños y perjuicios tanto a los trabajadores como al Hotel de referencia, demanda esta que fue decidida conforme sentencia relativa a los expedientes núms. 034-1997-4492 y 034-1999-01399 de fecha veintiocho (28) del mes de febrero del 2002, dictada por la Séptima Sala de Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, la cual fue objeto del recurso de apelación que nos ocupa conforme el acto No. 283-2004, de fecha cuatro
(04) del mes de noviembre del 2004;

Considerando, que la parte recurrente en su primer medio de

casación, alega, en resumen, que la corte a qua incurre en falsa e incorrecta apreciación de la prueba, cuando afirma que lo que se violó por parte de los trabajadores fue el contrato de cuota litis, en virtud del R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

cual concedían mandato para accionar a la abogada recurrente; y que como el Hotel V Centenario no formó parte de esa cuota litis, no comprometió su responsabilidad civil, al no ser un ente activo del daño; que si el Gran Casino V Centenario, Hotel V Centenario, COADSER, y/o F.S. de I. y/o H.W.S., no le hubiesen pagado a los trabajadores en las condiciones que lo hicieron, a espalda de su abogada apoderada, no obstante la existencia de una sentencia condenatoria en contra de la razón social, la violación del contrato de cuota litis no se hubiese dado, pues el pago a los trabajadores en esas condiciones por parte de la razón social sí fue un ente más que activo, pues eran los recurridos los que le debían a los trabajadores y a la Dra. J.T.G., de acuerdo a la sentencia núm. 3602/96, de fecha 30 de octubre de 1996 dictada por la Segunda Sala del Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional, en la cual se condena a Gran Casino V Centenario, Hotel V Centenario COADSER, y/o F.S. de I. y/o H.W.S., cuya sentencia los recurridos conocían, además de otros documentos controvertidos que se sucedieron antes y después de la sentencia laboral, a saber, la instancia que en fecha 5 de enero de 1997, los recurridos depositaron en demanda en referimiento ante la Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Corte de Apelación de Trabajo del Distrito Nacional, con la finalidad de que se ordenara la suspensión de dicha sentencia laboral donde se condenaba a los recurridos en pago de prestaciones laborales, así como el acto núm. 70-97, de fecha 20 de enero de 1997, mediante el cual la Dra. J.T.G.C. le notificó a los recurridos Gran Casino V Centenario, Hotel V Centenario, Compañía COADSER, en su calidad de propietaria del Hotel, F.S.I. y H.W.S., así como su abogado apoderado, una intimación para que en el pazo de un día franco procediera al pago de las costas y honorarios, notificándole, además, en cabeza de acto, copia de instancia dirigida al Colegio Dominicano de Abogados, Inc., a fin de que dicho organismo en su calidad de fiscalizador, vigilante y conciliador de los intereses de sus miembros; que también se comprueba por el acto núm. 6-97 de fecha 8 de enero de 1997, del ministerial J.M.D., mediante el cual se le notificaba al Hotel V Centenario, Gran Casino V Centenario, Compañía Caribeña de Inversiones (CAINSA), Compañía COADSER, en calidad de propietaria del Hotel, F.S. de I. y H.W.S., así como al Dr. L.H.C., y al Dr. J.F. de los Santos, y el Colegio Dominicano de Abogados, mediante el cual R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

se le notificaba a esas instituciones y personas que la Dra. J.T.G.C. se oponía a que los primeros contrajeran con sus clientes, cualquier acuerdo de pago, sin la intervención de su abogada apoderada; que mediante acto de alguacil núm. 855/96 de fecha 11 de septiembre de 1996 del ministerial J.D., dirigido a los dueños del Hotel V Centenario, señores E.E., H.P., V.P., donde notificaban la oposición a negociación del Gran Casino V Centenario, así como el acto de alguacil núm., 70/97, de fecha 20 de enero del 1997, del ministerial J.M.D.M., donde se le notifica acto de advertencia y oposición a pago; que asimismo, las afirmaciones contenidas en los actos auténticos expedidos por las notarios M.C. (sic) y R.M.G., principios de pruebas que debieron ser apreciados por la corte a quo, toda vez que la prueba por escrito, es la prueba por excelencia, las cuales si hubieren sido apreciadas, su decisión hubiera sido diferente, toda vez de que todas estas pruebas comprueban la falta y la mala fe de los recurridos, razones por las cuales la sentencia de la corte a qua debe ser casada;

Considerando, que la corte a qua para fallar en el sentido en que lo hizo, juzgó en sus motivaciones, lo siguiente: “a. que procede rechazar R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

el recurso de apelación ut supra enunciado, en el entendido de que lo que se violó por parte de los trabajadores fue el contrato de cuota litis, en virtud del cual concedían mandato para accionar a la abogada recurrente, en modo alguno al que estos desistieron de su acción, era posible querer la configuración de la responsabilidad civil en contra del Hotel V Centenario, puesto que eso implicaría violar las reglas de la relatividad de las convenciones reglamentada en el artículo 1165 del Código Civil, es que para comprometer la responsabilidad civil esa parte debió ser un ente activo del daño; b. que la abogada recurrente únicamente tiene como mecanismo legal para el cobro la vía que establece la Ley 302, puesto así resulta de lo que es la naturaleza del mandato, según consagran los artículos 1984 a 2010 del Código Civil; c. que la apelante en caso de tener duda en cuanto a transparencia y lealtad de sus clientes debió notificar a la entidad recurrida una oposición a pago, a fin de hacer prevalecer el mandato del artículo 1242 del Código Civil, en cuanto concierne al monto de sus honorarios de haber ocurrido así y producirse un pago en esas circunstancias hubiera sido posible valorar la situación de daños y perjuicios en contra de la razón social pre-indicada pero fuera de esa posibilidad mal podría R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

retenerse indemnización en su contra, por lo que procede rechazar el presente recurso de apelación y confirmar la sentencia impugnada supliéndola en motivos”; concluye la cita del fallo atacado;

Considerando, que de la lectura de las motivaciones precedentemente transcritas, se infiere que la corte a qua para rechazar el recurso de apelación interpuesto por la parte ahora recurrente, entendió, en suma, que no hubo violación del contrato de cuota litis intervenido entre los trabajadores y la abogada recurrente, por parte de los ahora recurridos, en virtud del principio de relatividad de los contratos reglamentado en el artículo 1165 del Código Civil, y que la única opción que tenía esta abogada era demandar a sus propios clientes, pero no podía actuar contra quienes llegaron a una negociación a sus espaldas;

Considerando, que en un proceso similar al que ahora ocupa nuestra atención, por sentencia núm. 966, de esta Sala Civil de la Suprema Corte de Justicia, de fecha 26 de abril de 2017, cuya cita es realizada por darse respuesta en ese fallo a los argumentos denunciados en esta ocasión por la recurrente, fue sentado el criterio siguiente: “que si bien es cierto que conforme a las disposiciones del artículo 1165 del Código Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

Civil, los efectos del contrato se despliegan, en línea de principio, entre las partes que han participado en su celebración, no produciendo derechos ni generando obligaciones frente a los terceros, cuya voluntad no ha concurrido a formar la convención, por tanto, en virtud del principio de la relatividad de las convenciones que consagra dicho texto legal, el vínculo obligatorio derivado del contrato es entre las partes que así lo consintieron, no menos cierto es que, de conformidad al examen efectuado por la corte a qua, a la hoy parte recurrente le fue notificado el contrato de cuota litis en cuestión y por efecto de tal notificación al mismo se le hacía oponible aun cuando J. delC.P. (sic) no fuera parte ni haya consentido el mismo; que, en tal sentido, en la especie, no se ha violado la regla res inter alios acta, puesto que constituye una cuestión de principio que las partes pueden oponer la existencia de su contrato a un tercero, del mismo modo que un tercero puede aprovecharse de la existencia o de la inejecución de un contrato en que él no ha intervenido, a condición desde luego, de no pretender con ello extender a su provecho las obligaciones que han acordado los contratantes para sí; Considerando, que, en la especie, la demanda dirigida contra el Licdo. J. delC.P., ha tenido como fundamento el artículo 1382 del Código Civil, por lo que no se ha violado el principio de la relatividad de las convenciones, ya que: “cuando una de las partes contratantes le notifica a un tercero la existencia de un contrato para que R.. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

éste tenga conocimiento del mismo, la responsabilidad en que pudiese incurrir ese tercero al desconocer los términos del contrato notificado es una responsabilidad delictual y no contractual”; que, en tal sentido, la corte a qua al retener responsabilidad civil a la hoy parte recurrente por haberse prevalecido de un desistimiento de acción judicial suscrito por el señor M.B. (sic) de Jesús, habiéndole sido notificado previamente que se abstenga de llegar a una negociación, oponiéndole un cuota litis, según los términos indicados en la motivación transcrita, resulta evidente que dicha alzada no ha incurrido en las violaciones denunciadas en los medios examinados, por lo que procede desestimar los mismos”;

Considerando, que en virtud de lo anterior y al quedar evidenciado ante los jueces del fondo que mediante acto núm. 1238-96, de fecha 18 de octubre de 1996, de la ministerial M.S.L., la Dra. Señora J.T.G.C., en representación de los trabajadores, le notificó a los ahora recurridos la demanda laboral así como el poder dado por estos a ella para actuar contra el Hotel V Centenario, Gran Casino V Centenario y compartes, señalando dicho poder que los referidos trabajadores se abstenían de llegar a negociación alguna con los demandados, sin la intervención de su abogada Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

apoderada, cuestión que no podía ser ignorada por los ahora recurridos, por efecto de la referida notificación;

Considerando, que contrario a lo entendido por la alzada, el principio de la relatividad de los contratos sufre excepción en casos como el de la especie, cuando el contrato no solo vincula a las partes contratantes en sí, sino también al tercero, como ha resultado ser la actual parte recurrida, a quien se le notificó formalmente los términos del cuota litis, poder que en su contenido señala que los poderdantes se comprometían “a no llegar a acuerdos unilaterales sin la intervención de nuestro abogado, y si así sucediere quedaría comprometida la empresa conjuntamente con los poderdantes”; que la corte a qua juzgó incorrectamente al entender que no se comprometía la responsabilidad civil de la parte empleadora y recurrida a quien se le había notificado el poder suscrito por los trabajadores con su abogada, de lo que resulta caracterizada la imprudencia de dicha parte recurrida de convenir una transacción amigable con los trabajadores a espaldas de su abogada, no obstante estar en conocimiento formal del mandato que unía a esta con sus clientes, razón por la cual no debió la corte rechazar la demanda, pura y simplemente porque los recurridos no participaron en el Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

contrato que unía a la recurrente con sus clientes, en virtud del principio de la relatividad de los contratos, pues no se trataba de una responsabilidad de naturaleza contractual sino delictual, al tenor de las disposiciones del artículo 1382 del Código Civil, según el cual cualquier hecho del hombre que causa a otro un daño obliga a aquel por cuya culpa sucedió a repararlo; por lo antes visto, la sentencia impugnada adolece del vicio denunciado en el primer medio examinado, por lo que procede casar la misma, sin necesidad de ponderar los demás medios propuestos;

Considerando, que cuando la sentencia es casada por una falta procesal a cargo de los jueces como en el caso ocurrente, las costas pueden ser compensadas, al tenor del numeral 3 del artículo 65 de la Ley núm. 3726-53 del 29 de diciembre de 1953, sobre Procedimiento de Casación.

Por tales motivos, Primero: Casa la sentencia civil núm. 565, de fecha 22 de noviembre de 2007, dictada por la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, cuyo dispositivo figura copiado en otro lugar de este fallo y envía el asunto por ante la Primera Sala de la Cámara Civil y Comercial Rec. J.T.G.C. vs.H.V.C. y compartes Fecha: 31 de octubre de 2018

de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, en las mismas atribuciones; Segundo: Compensa las costas.

Así ha sido hecho y juzgado por la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, como Corte de Casación, y la sentencia pronunciada por la misma en la ciudad de Santo Domingo de G., en su audiencia pública del 31 de octubre de 2018, años 175º de la Independencia y 156º de la Restauración.

(Firmados) F.A.J.M..- M.A.R.O..- B.R.F.G..

La presente sentencia ha sido dada, firmada y pronunciada por los jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día, mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, secretaria general, que certifico.

La presente copia se expide en Santo Domingo, Distrito Nacional, hoy día 11 de enero del 2018, para los fines correspondientes. Exonerada de pagos de impuestos internos y sellos de impuestos internos.

C.A.R.V..

Secretaria General