Aplicabilidad del retracto litigioso en la República Dominicana

 
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"Aplicabilidad del retracto litigioso en la República Dominicana"

Ángel R. Reynoso Díaz

Abogado, maestría en Procedimiento Civil, miembro del Departamento de Litigios en JJ Roca & Asociados.

areynoso@jjrocalaw.com

RESUMEN:

Los derechos litigiosos pueden venderse, ya se trate de un derecho de propiedad, de otro derecho real o de un crédito; pero el adquiriente no está seguro de conservar para sí mismo el beneficio del convenio. Los terceros contra quienes existe el derecho litigioso pueden ejercitar contra el adquiriente un retracto particular: el litigioso

PALABRAS CLAVES:

Retracto litigioso, derecho litigioso, retraído, retrayente, cedente, cesionario, Código Civil, República Dominicana.

GENERALIDADES:

Concepción jurídica;

El artículo 1699 del Código Civil establece el retracto litigioso en estos términos: "Art. 1699.- Aquel contra quien se ha cedido un derecho litigioso, puede hacerse dar la quita por el cesionario, reembolsándose el precio real de la cesión con los gastos y costas legales y con los intereses, contados desde el día en que el cesionario ha dado el precio de la cesión que se le hizo".

Antes de adentrarnos en su acepción doctrinaria del retracto litigioso es preciso determinar el ámbito de aplicación del retracto litigioso, ya que su efectividad se inicia a partir de la existencia de una cesión de derecho litigioso. La doctrina francesa, en las palabras de Ambrosio Colin y Henri Capitant, ha establecido que se tendrá por litigioso un crédito desde que se conteste a la demanda relativa a este. En consonancia con esta definición, la jurisprudencia española ha determinado que debe reputarse como litigioso el crédito que, puesto en pleito, no puede tener realidad sin previa sentencia firme que lo declare, careciendo de tal carácter el vendido después de consentida sentencia de remate, dictada no para su declaración, sino para hacerlo efectivo.

De una manera general, y con sujeción a la definición más estricta que da el artículo 1700 del Código Civil sobre la base del retracto litigioso, un derecho debe ser considerado controvertido cuando es objeto de un proceso ya iniciado o cuando, teniendo en cuenta las circunstancias conocidas de los interesados en el momento en que lo prevén, en condiciones normales da lugar a una contestación judicial. En consecuencia, el derecho litigioso nace a partir del apoderamiento a un tribunal por una de las partes, donde su pretensión principal es hacer declarar el crédito como cierto (en el caso del acreedor) o determinar su inexistencia (en el caso del deudor).

Podemos definir el retracto litigioso, en palabras de los doctrinarios franceses Planiol y Ripert, como el derecho concedido a ciertas personas de tomar para sí una compra celebrada por otra, sustituyéndose a esta como comprador. Esta figura no es óbice para la efectividad del contrato; simplemente, el deudor cedido mediante el retracto litigioso se convierte en comprador del crédito. Las partes envueltas en este ejercicio procesal son: el retrayente (quien lo ejecuta) y el retraído (quien lo sufre). En consecuencia, podemos decir que el retracto litigioso es la facultad personal otorgada por la ley al litigante cedido dentro de un proceso contencioso de retraer para sí, de hacer suyo, o de expropiar al cesionario el negocio jurídico de la cesión litigiosa que a título oneroso este haya celebrado con la parte procesal cedente. Así las cosas, el cedente queda obligado, al ejercitar tal potestad, a pagar al cesionario expropiado de tal negocio el precio real que este entregó al cedente en ejecución del título que generó la cesión del evento incierto de la litis, total o parcialmente, y con relación al derecho material o sustancial debatido en el proceso, junto con los intereses legales generados a partir de la notificación de la cesión.

Es preciso recalcar que el retracto litigioso es muy conocido en el país de donde proviene la mayor parte de nuestro acervo jurídico: Francia. No así en nuestro país, ya que los autores nacionales se han limitado a hacer referencia a la cesión del crédito de manera general, excluyendo el derecho litigioso y sus implicaciones procesales. En este tenor, la doctrina francesa ha establecido que se deben manifestar condiciones esenciales para que el deudor cedido tenga la facultad de ejecutar el retracto litigioso dentro de un proceso judicial. Una de ellas es que la cesión del crédito litigioso haya tenido carácter de venta. Esto es así porque, si la cesión...

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