La batalla final el perfil de los candidatos

 
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La batalla final, el perfil de los candidatos

José Luis Taveras

Iremos a las gradas el próximo 20 de mayo aspirando un aire tóxico cargado de aprensiones. La lucha luce tan cerrada como exacerbada. Ese cuadro augura una batalla brutal y sangrienta; y no es para menos: vivimos la campaña electoral de más violencia verbal, intriga, tramas y bajezas que recuerde la historia. Un duelo de vida o muerte. Las mociones tradicionales de poder revelan así su desnudez y el sistema de partido su profunda crisis. La concentración de las fuerzas políticas en un rancio bipartidismo polariza como siempre la atención electoral. Paralelamente, un incipiente segmento de opciones emergentes promete cambios renovadores en el liderazgo político nacional.

Gaceta Judicial presenta un retrato de los candidatos con sus fortalezas y debilidades para sustanciar el ejercicio del voto como la más alta expresión de la conciencia popular.

"Hipólito Mejía". Partido Revolucionario Dominicano (PRD)

Rafael Hipólito Mejía Domínguez nació en Gurabo, provincia de Santiago de los Caballeros, en el año 1941. Está casado con Rosa Gómez, con quien ha procreado cuatro hijos: Ramón Hipólito, Carolina, Rafael Felipe y Lissa. Segundo de dos hermanos, pertenece a una familia con ancestros catalanes y uno de sus abuelos es oriundo de la provincia española de Lleida.

En él se cumple una extraña paradoja: su paso por la posición a la que aspira a regresar representa su principal aval político y es a la vez el arma preferida de sus detractores.

Especializado en Procesamiento Agroindustrial del Tabaco en la Universidad Norteamericana de Carolina del Norte en el año 1964, es bien reconocida su sólida formación tecnológica en el campo de la agricultura, la que a su vez le ha permitido desarrollar una exitosa gestión empresarial en el comercio de rubros agrícolas.

Ingresa formalmente a las filas del PRD en el año 1972, partido de cuyos principales organismos de dirección ha formado parte.

Durante el gobierno constitucional de don Antonio Guzmán Fernández (1978-1982) fue Secretario de Estado de Agricultura. Anteriormente dirigió el Instituto del Tabaco, con rango de Subsecretario de Agricultura, en el gobierno del doctor Héctor García Godoy (1965-1966).

Llega a la presidencia de la República como resultado de las elecciones presidenciales celebradas en el año 2000, en las que alcanzó 1,593,231 votos, un 49.87% del total. En el año 2004 se presenta a la reelección con Leonel Fernández como principal adversario; fue derrotado por este, pues solo obtuvo el 33.65% del cómputo final, es decir 1,215,928 votos.

Fortalezas;

Sencillo, de fácil acceso y leal. Sus raíces rurales fraguaron en él un carácter abierto, extrovertido y de fácil empatía con la gente. Es un hombre pragmático, coloquial y de determinaciones claras y osadas. Asume la política sin poses ni ínfulas. Conoce, más que ningún candidato, la realidad social dominicana a partir de ricas vivencias políticas. Su llana personalidad cautiva a la gente común. Es el único candidato con antecedentes presidenciales, condición que le acredita una relevante experiencia de Estado. Como presidente prefirió el contacto personal en las calles que el despacho ejecutivo; eso le permitió interactuar cara a cara con la gente y ver sus necesidades en su propio hábitat. Es directo, franco y práctico. Reconoce sus limitaciones y no disimula sus yerros. Sin embargo, tiene el coraje que a otros políticos les falta y lo demostró cuando tomó la decisión de iniciar un proceso judicial en contra de banqueros intocables que cometieron el fraude financiero más grande de la historia, conciente de que esa determinación lo iba a sacar del gobierno. Hoy sigue padeciendo políticamente sus consecuencias. Valora el trabajo y el talento. Es un hombre familiar, conservador y tradicional.

Debilidades;

Impetuoso y destemplado en sus reacciones. Sus arrebatos amenazan su serenidad reflexiva, necesaria en todo gobernante. Su visión del Estado es dispersa y su pensamiento político anacrónico. Es más reactivo que propositivo. No tiene una perspectiva de la política de cierto nivel conceptual. Sigue atado a las viejas concepciones del paternalismo partidista de la década de los ochenta, de ahí su lema: "Llegó Papá", retrato de una formación política populista basada en el compadrazgo y en la lealtad servil. Eso hace que los puestos de la administración pública se ganen a costa del activismo político comprometido y no del talento. Tiene sobre sí la carga de un partido con ocho años fuera del poder y el recuerdo de su última administración, vapuleada por una crisis histórica generada por la quiebra fraudulenta de tres bancos y el consecuente colapso económico, hecho manipulado aviesamente por sus más enconados detractores. Su desconocimiento de ciertos temas de Estado lo irritan, haciéndolo intolerante o superficialmente evasivo. Su inmoderada franqueza lo hace conflictivo y avasallante. De pobre capacidad creativa e incomprensión de temas globales. De ser electo tendrá sobre sí un entorno político adverso y hostil controlado por la oposición que condicionará su accionar. Su candidatura luce fuerte y competitiva más por los desencantos de una administración peledeísta éticamente quebrada que por méritos propios.

"Danilo Medina". Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Danilo Medina Sánchez nació el 10 de noviembre de 1951 en la comunidad rural de Arroyo Cano, de San Juan de la Maguana.

Sus tiempos de militante de organizaciones estudiantiles en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) son cosa del pasado. Sin embargo, fue esa la brecha por la que entró a la carrera política en la que el hoy candidato presidencial ha recorrido...

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