CÁNCER, DROGAS y RELIGIÓN (2 de 3)

 
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"CÁNCER, DROGAS y RELIGIÓN (2 de 3)"

Ernesto J. Armenteros

El diagnóstico de cáncer centra el pensamiento; a partir de ese momento todo gira alrededor de una idea: sobreoum: Nuestro cuerpo, nuestro cerebro, nuestros pensamientos se esfuerzan en concentrar todos los recursos disponibles para combatir en esa justa de última instancia en que está en juego la vida. Todo lo que no nos sirve para enfrentar la muerte queda marginado: nos aislamos de nuestro entorno ante el peligro de dejar de existir. El instinto a la vida es el más fuerte y primario de todos.

DROGAS Y DOLOR

Estoy tomando dos pastillas diarias (una en la mañana y otra en la tarde) de Ms Contin 15 mg. Es un medicamento (pain medicine) para controlar los dolores causados por un cáncer en los huesos, un mieloma múltiple. Esta droga es considerada por mis médicos como medicina de mucha importancia, imprescindible, para tratar mi cáncer; su ingrediente activo es la morfina.

Tengo recetado, además, hasta quince pastillas diarias de Oxycodone, para tomarlas a opción mía cuando los dolores hagan un pico de intensidad. Su ingrediente activo es el opio.

Los días más horrorosos de mi vida fueron aquellos en los que el dolor que me causa el cáncer no estaban paliados por estos medicamentos.

Tenía los medicamentos en un recipiente al lado de mi cama y no me los tomaba. En la confusión que causa la ansiedad, el dolor mismo, el temor de formar hábito, los prejuicios y sabrá Dios que otros disparates, sufrí lo inexplicable aun teniendo la solución a mano.

Cuando en una cita médica le narré al doctor sobre los dolores intensos, me hizo la pregunta lógica y que se caía de la mata: "¿Te estás tomando los medicamentos del dolor?". Cuando confesé que no, y las razones, me explicó: "Olvida la palabra drogas. Lo que te receté es medicina para el dolor. Si estas bajo dolor intenso, el cuerpo rehúsa cooperar para sanarse. El dolor es la alarma que hace saber la necesidad de poner atención y el cuerpo procede a suspender toda actividad metabólica para concentrar los recursos disponibles en un solo objetivo, que es sobrevivir. Lo primero, lo más elemental que tenemos que hacer los doctores para curar sus pacientes es quitarles el dolor. Para eso es la medicina del dolor. ¡Tómatela! No vas a formar hábito, esa es mi responsabilidad y esta medicina para el dolor está formulada para minimizar el efecto secundario que sería la adicción".

Ma tomé la primera pastilla de morfina en el consultorio. A partir de ese momento mi vida comenzó a cambiar. Disminuyó el deterioro de mi salud, que sentía avanzar de hora en hora; luego paró y a los pocos días empecé a mejorar.

Durante décadas he tenido curiosidad sobre el atractivo de las drogas. Estas deben tener algún tipo de atracción que motive a miles de personas a su consumo arriesgando la vida, la posibilidad de ir a la cárcel e incontables penurias asociadas con su uso, incluyendo la adicción. Esta curiosidad me tentó en muchas ocasiones a desear probarla, pero nunca me atreví.

Finalmente, como parte de mi tratamiento del cáncer, utilizo drogas regularmente para controlar mis dolores. Las drogas son un fármaco poderoso. En minutos, de ser un guiñapo baboso, incoherente, incapaz de valerme solo, con pensamientos nefastos, me devuelven a la normalidad.

¿Cuánto vale una droga con este poder? Como...

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