Litigio de impacto en derechos humanos como herramienta de cambio juridico, socia

 
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"Litigio de impacto en derechos humanos como herramienta de cambio juridico y social"

Paola Pelletier Quiñones

pelletierpaola55@yahoo.com

Coordinadora de la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana (UNIBE).

El litigio es una forma de expresión política… La asociación para el litigio puede ser la forma más efectiva de asociación política.

RESUMEN:

El litigio estratégico de impacto en derechos humanos es un medio para alcanzar una finalidad u objetivo en ocasión de un caso modelo o paradigmático. Las acciones judiciales son solo una parte de la estrategia global para producir cambios en la legislación, jurisprudencia, políticas públicas e idiosincrasia social.

PALABRAS CLAVES:

Litigio estratégico, derechos humanos, caso modelo, concubinato, amparo, caso Niñas Yean y Bosico c. República Dominicana.

  1. CONCEPTO

    El ejercicio del derecho a través del litigio ante los tribunales nacionales tiene un poder jurídico, político y social inigualable. El pleito judicial es un medio o herramienta procesal dirigido hacia un objetivo específico: a la reclamación, reconocimiento, declaración o constitución de un derecho u obligación. Este, en cualquier área del derecho, debe ser planificado, conllevar una estrategia y una teoría del caso para lograr el objetivo deseado según la parte que se represente.

    El litigio orientado al cliente tiene como único objetivo servir a sus intereses y necesidades individuales; sin embargo, cuando es orientado al interés público, además de servir a los intereses del cliente, constituye un litigio estratégico de impacto social.

    En nuestro país se exige el cumplimiento de leyes que no se aplican o bien las leyes son atacadas por las vías judiciales correspondientes; se exige la garantía y protección de derechos, o bien las realidades sociales y culturales obstruyen el cumplimiento efectivo de la ley. Estas son las constantes quejas del pueblo dominicano contra el Estado y sus instituciones públicas.

    En este sentido, el litigio estratégico o de impacto en derechos humanos, o litigio de interés público en derechos humanos, como también se le llama, consiste en la selección y presentación de un caso ante los tribunales nacionales o internacionales como un medio para defender y promover los derechos humanos, cambiando leyes, políticas o prácticas de una sociedad o de las instituciones públicas, o también cambiando la forma en que estas variables determinan un comportamiento social u opinión pública.

    Por ejemplo, recientemente hemos sido testigos a través de los medios de comunicación, de las redes sociales en Internet y en las calles de nuestro país, de protestas pacíficas encabezadas por varias ONG que exigen el cumplimiento por parte del Estado de la Ley de Educación No. 66-97 que asigna el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, esto acompañado de una acción judicial de amparo para exigir el cumplimiento de la ley, la cual cuenta con la firma de miles de ciudadanos.

    Estas manifestaciones tienen por objeto la exigencia y el cumplimiento de una disposición legal, que no solo se limita al pleito mediante la acción judicial de amparo. También, antes y después del litigio, la estrategia se encuentra acompañada de una amplia campaña de concientización y promoción a través de los medios de comunicación, lo que creó un aumento en el apoyo de la opinión pública.

    Entonces, el litigio de interés público ilustra cómo la sociedad y el Derecho interactúan, se relacionan y se influencian uno de otro.

    Constituye una necesidad de cambio frente a una realidad social; en este sentido, promueve el reconocimiento de cambios sociales y promueve cambios jurídicos a la luz de la realidad actual de un país con efectos generales. En fin, promueve cambios políticos y la democracia.

    El litigio estratégico en derechos humanos busca positivizar una decisión de política pública asumida por el Estado o ejecutar una ley, estableciendo un marco dentro del cual la administración debe diseñar e implementar acciones concretas y monitorear su ejecución, determinar una conducta a seguir o meramente declarar la responsabilidad del Estado respecto de una obligación.

    Y es que se desvela y se exponen patrones de conductas ilegales o estructuras desde las que sistemáticamente se violan los derechos humanos. También constituye una herramienta útil para promover derechos no garantizados, tanto por las deficiencias del Estado, como porque su protección efectiva solo se activa a partir de reclamos de grupos afectados. Entonces, el litigio estratégico en derechos humanos también promueve derechos de grupos de la población que se encuentran en situación de desventaja y de vulnerabilidad o son marginados.

    Tiene una función educativa, la de crear conciencia llegando hasta cambiar la opinión pública. Normalmente es parte de una campaña de promoción generalizada, diseñada para hacer conciencia en un tema en particular. Igualmente, es un espacio que revela públicamente la comisión y el deber de investigación de hechos ilícitos, para que las víctimas no sean acalladas y tengan la oportunidad de "contar sus historias".

    Una de las principales razones para iniciar un litigio estratégico en derechos humanos es establecer un precedente en ocasión de un caso modelo (caso testigo o leading cases) para que otros casos similares que se conozcan en el mismo y en otros tribunales se resuelvan exitosamente.

    Ahora bien, el objetivo no necesariamente es ganar un caso en términos tradicionales, sino, como se ha señalado, se busca eficientizar los derechos, despertar conciencia, empoderar grupos, reivindicar minorías, modificar estándares culturales, educar a los jueces y a otros actores judiciales, adaptar figuras jurídicas exitosas en el ordenamiento jurídico interno y atacar decisiones judiciales de tribunales e instituciones estatales.

    A tal fin, los abogados utilizan mecanismos que no son las tradicionales, en una amplia gama de estrategias. Entre las acciones legales tenemos el litigio de impacto, la asistencia social, consultoría, comisiones legislativas; pero también el trabajo puede no ser legal, como ocurre con la educación a la comunidad, los estudios de campo, la elaboración de reportes, publicaciones o promoción a través de medios de comunicación y difusión. El abogado trabaja en coordinación con instituciones como las ONG, los defensores públicos, la sociedad civil y las clínicas de derechos humanos en las universidades.

    Se necesita creatividad para "encontrar formas convincentes de resignificar el derecho, de dotarlo de nuevas...

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