Implicaciones jurídicas del matrimonio homosexual en la República Dominicana

 
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"Implicaciones jurídicas del matrimonio homosexual en la República Dominicana en el marco de aplicación de la nueva Ley de Derecho Internacional Privado"

Édynson Alarcón

Magistrado de la Corte de Apelación del D. N., profesor universitario (UNIBE-PUCMM), especialista en Derecho Judicial (ENJ), máster en Propiedad Intelectual, UC3 de Madrid.

edynsonalarcon@hotmail.com

RESUMEN:

La reciente promulgación de la Ley de Derecho Internacional Privado (LDIP) y los intríngulis de la norma de conflicto invitan a considerar las repercusiones que tendría en nuestro país el matrimonio homosexual válidamente celebrado en el extranjero y la actitud que frente a este debieran adoptar los tribunales nacionales.

PALABRAS CLAVES:

Matrimonio homosexual, norma de conflicto, reconocimiento, seguridad jurídica, estado de derecho, efectos nucleares, efectos periféricos, orden público internacional, constitución, Ley de Derecho Internacional Privado, República Dominicana.

El primer Estado del mundo en legalizar el matrimonio homosexual fue el Reino de los Países Bajos en el año 2001. Luego, en Europa, le siguieron Bélgica en 2003 y España en 2005; después, también en 2005, Canadá de este lado del Atlántico. Hoy la lista es larga e incorpora, entre otros, a Sudáfrica (2006), Noruega (2008), Suecia (2009), Portugal (2010), Argentina (2010), Dinamarca (2012), Francia (2013), Nueva Zelanda (2013), Uruguay (2013), Brasil (2013), Inglaterra y Escocia en el Reino Unido (2014), Luxemburgo (2015), México (2015), Estados Unidos (2015) y Puerto Rico (2015).

Si reparamos en la estrechez de los nexos históricos, culturales, sociales y económicos que nos unen a algunos de estos países, especialmente los dos últimos que es donde se concentra la mayor población de dominicanos residentes allende nuestras fronteras, no cabe duda de que en algún momento, más temprano que tarde, la marea roja, expresada en unas inevitables repercusiones, llegará al litoral local y con ella los quebraderos de cabeza propios de los conflictos de leyes y de jurisdicción. Añádase a lo anterior —por qué no— la oferta turística permanente del "todo incluido" y el volumen cada vez mayor de inversión extranjera en el territorio nacional, solo superado actualmente por Panamá en toda el área del Caribe y Centroamérica.

Ante un panorama tan intrigante y desafiante al mismo tiempo, nada más normal que inquirir, en un elemental ejercicio de previsibilidad, sobre la actitud que deba asumir el Estado dominicano y en particular el Poder Judicial frente a los rebotes de esta realidad que necesariamente vendrán o que ya están entre nosotros, comenzando, en primer término, por definir el sentido o la calificación que haya que dar a las uniones homosexuales legalmente concertadas en el extranjero, pues no se trata de un...

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