INCESTO Y TENDENCIAS SEXUALES CRIMINALES

 
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"INCESTO Y TENDENCIAS SEXUALES CRIMINALES"

Héctor Dotel Matos

Abogado, profesor universitario de Derecho Penal Especial y otras asignaturas; autor de la obra Introducción al estudio de la criminología y otras sobre temas del Derecho Penal.

RESUMEN:

Se explican la historia primitiva del incesto, de la relación sexual interfamiliar (padres e hijas en la relación sexual), las relaciones sexuales en la Biblia, etc.

PALABRAS CLAVES:

Incesto, tabú, relación marital padre-hija, complejo de Edipo, antropología, exogamia, relaciones sexuales entre individuos, el matrimonio, estupro, violación, pedofilia, derecho penal.

El incesto se establece en las relaciones sexuales entre personas unidas por el parentesco, para las cuales el matrimonio está reglamentariamente prohibido. En muchas legislaciones, el incesto no se reprime sino a título de variedad del estupro (violación), del atentado al pudor o del ultraje a las buenas costumbres. Todo esto sometido a ciertas reglas especiales en función de la edad de la víctima. La condena pronunciada contra el padre o la madre conlleva ipso facto la pérdida de la patria potestad o de la tutela legal.

Los estudios relativos al incesto son cuantiosos. En 1955, K Weinberg señalaba más de 4,500 títulos de obras y de artículos sobre el tema. Las investigaciones varían según los órdenes de inquietud de los investigadores. Los médicos han investigado la etiología orgánica y sicopatología del incesto: han cultivado especialmente las relaciones entre el incesto y la pedofilia, el alcoholismo y el hipergenitalismo.

Los etnólogos han estudiado sobre todo al incesto en tanto que base de la organización exogámica de las sociedades tribales. Tal como lo expresa Levi-Strauss, la prohibición del incesto es la regla de la dote por excelencia:

La prohibición del incesto es menos una regla que prohíbe casar madre, hermana o hija, que una regla que obliga a dar madre, hermana o hija a otro.

Los sociólogos se han enfrentado a la intensidad de ese tabú sexual que ha hecho del incesto uno de los crímenes mas disimulados. En esta organización sociológica, el profesor Szabo puso en relieve que el incesto es una conducta considerada como "normal" en algunas familias que viven al margen de la sociedad y que no comparten las normas de conducta a las cuales se aviene la gran mayoría de las personas. En esas familias, el padre y la hija cambian de estatus, se vuelven amantes y asumen papeles ligados a su nueva condición: no se ocultan, puesto que para ellos ese cambio tan profundo de los papeles se ha vuelto la norma. Sus reglas de proceder se cambian en los componentes de una subcultura autónoma.

Si a veces es dificil distinguir un autor y una víctima en el incesto entre hermano y hermana, es cómodo distinguir la víctima en las relaciones incestuosas entre padres e hijas.

El doctor Sherrer distinguió a este respecto tres tipos de incesto: el incesto marital, en que el padre "sustituye su mujer por su hija mayor y contrae con esta relaciones en la que la sensualidad puede mezclarse con la ternura"; el incesto despótico, en que el padre se comporta con respecto a su hija o sus hijas sucesivas como un jefe de clan atribuyéndose esposas seguras al agrado de su fantasía erótica; el incesto neurótico, incompleto, furtivo y muy rápido descubierto en razón del reconocimiento de culpa hondo acostumbrado por el padre.

Estudiando doce casos observados, la profesora A. Racine constató que la mayor parte de las veces la víctima opone una resistencia desesperada. En un caso, las hembras se encierran en sus habitaciones, mientras que el padre se empeña en forzar la puerta.

Aun cuando el padre logra sus fines, la misma resistencia se repite a cada nueva tentativa; pero es raro que la víctima ose confiarse a su madre: ¿temor?, ¿pudor?, ¿apego al padre y oscuro sentimiento de culpabilidad? Aún enterada, la madre no está siempre bWien amparada. No se atreve a denunciar, por temor al escándalo y a la miseria. Las repercusiones psicológicas del incesto sobre el niño son variables, a veces graves y duraderas, a veces superficiales: dependen de la edad de la víctima y de las relaciones familiares preexistentes, pero también de la naturaleza y de la duración de los hechos, del nivel intelectual de la víctima, del nivel moral del medio. Mientras más relajada ha sido la educación moral, menos perceptible es el conflicto. Pero el...

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