El modelo de urbanismo anglosajón: análisis de derecho comparado

 
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"El modelo de urbanismo anglosajón: análisis de derecho comparado"

Eduardo Lluzar López de Briñas

Abogado (Universidad de Barcelona); doctor arquitecto (Universidad Politécnica de Cataluña), presidente de Engel & Völkers en la República Dominicana.

lluzaradvocats@hotmail.com

RESUMEN:

Después de nuestro análisis anterior con respecto al sistema urbanístico francés, en este artículo hablaremos del sistema anglosajón, especialmente el que se ha ido configurando en el Reino Unido de la Gran Bretaña y extendido después hacia áreas de su influencia.

PALABRAS CLAVES:

Urbanismo, modelo urbanístico, ley de planeamiento urbano, modelo anglosajón, Town and Countrv Planning Act, derecho urbanístico, derecho comparado, Reino Unido.

Siguiendo las explicaciones del profesor Michael Hebbert, de la Universidad de Manchester, las características básicas del sistema urbanístico británico continúan siendo las correspondientes al modelo desarrollado a partir de 1947. Aunque la primera norma legal sobre planeamiento urbanístico data de 1909, se ha de afirmar que el planeamiento moderno británico nace con un texto radical y de amplia aplicación: la Ley de planeamiento urbano y rural (Town and Countrv Planning Act ), aprobada por el Gobierno laborista de posguerra en el año 1947.

Por tanto, a mediados del siglo XX esta ley respondía al legado decimonónico de concentración y a los nuevos retos de desconcentración; a la superpoblación y a la decadencia de la Inglaterra industrial, por un lado; a los paisajes de asfalto, la construcción en los extrarradios y la expansión urbana, por otro.

El objetivo primario de la ley era acotar una edificación dispersa, estableciendo en el desordenado proceso de especulación del suelo y la construcción discontinua, un modelo de "cinturones verdes", situados a una distancia razonable en carro de los centros urbanos. Y esto, se hace partiendo de la transformación del concepto de la propiedad privada. Así se respetaban los derechos de los propietarios, pero se les privaba de la facultad de urbanizar sus terrenos, derecho que asumía el Estado.

También se liberaba a los responsables del planeamiento del temor a ser obligados a indemnizar a los propietarios cuando a estos se les denegaban las licencias de construcción en suelo agrícola o forestal.

Este control iba acompañado de un programa de planeamiento urbanístico positivo, el exponente máximo del cual eran las nuevas ciudades (new towns), de planificación centralizada. Este sistema partía de la base de la socialización, no tanto del suelo, sino del derecho a urbanizar.

Este fue el primer modelo flexible en Europa, que permitía poner en marcha una nueva política de intervención del suelo, con las siguientes consecuencias:

Instituyó los medios para la puesta en marcha de un programa de construcción de las nuevas ciudades.

Logró la institucionalización y el reconocimiento público de la política del suelo, que permitió preservar de la urbanización importantes extensiones agrícolas y de áreas naturales.

Permitió que gran parte del crecimiento se dirigiese a la reutilización de espacios que ya habían sufrido algún tipo de urbanización, en contraposición de las nuevas localizaciones.

En su conjunto, el sistema británico puede avaluarse positivamente en lo referente a la gestión del suelo y la preservación ambiental. No obstante, existía un movimiento crítico respecto a su poca permeabilidad frente a las nuevas tendencias en la escena internacional, relacionadas con la recuperación de la morfología urbana y la idea de espacio público.

Setenta años después, la fotografía por satélite y los mapas digitales muestran la influencia decisiva de este sistema regulador sobre la configuración geográfica de los asentamientos humanos. Se ve claramente la separación entre "ciudad" y "campo". Algunas ciudades no han cambiado sus dimensiones físicas en cincuenta años": Londres constituye el ejemplo más claro de esto. La imposición de un cinturón verde en torno a la metrópolis, en los años 1950, ha hecho que se conserve en gran parte en los límites de la zona construida en la misma situación que en 1939. Esto ha provocado consecuencias importantes para la vida política y la dinámica social de la capital, así como para su geografía económica.

Los efectos de este sistema de contención han suscitado la atención de numerosos investigadores, destacando entre ellos el estudio publicado en dos volúmenes por Peter Hall en 1973, con el título The Containment of Urban England.

La separación entre campo y ciudad se justificaba, en un principio, en la necesidad de suelo cultivable o de la protección de elementos paisajísticos. Hoy en día el principio se sustenta más en conceptos como los de sostenibilidad ambiental, política equilibrada del transporte y cohesión social.

Este sistema de planeamiento tiene un papel importante como factor de equilibrio en una antigua nación industrial, con una porción considerable de solares abandonados, ya que en estos solares se canaliza un gran porcentaje de nueva...

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