Lo sentimos, pero no vamos a cambiar

"Lo sentimos, pero no vamos a cambiar"

José Luis Taveras

Nuestro pensamiento editorial es muy libre. No tenemos ataduras ni autocensura. Somos mordaces, cáusticos e irreverentes.

Hay quienes no nos leen ni les agrada nuestra perspectiva de interpretar la realidad. Nos perciben como fatalistas, soberbios y puntillosos. Hay otros, en cambio, que se sienten auténticamente expresados en nuestras ideas. A todos nos debemos. Eso es libertad.

Nos sentimos muy bien como somos: directos, francos e incisivos. No todos los medios gozan de esa virtud.

La prensa y la comunicación son recursos estratégicos en manos de grupos económicos. Esa sola realidad constituye un condicionamiento muy pesado para un ejercicio libre de la opinión. Por eso contamos con medios de muy pálida expresión pública. Acomodados al estatus quo para no afectar rentabilidades políticas o financieras. En una sociedad tan pequeña hay muchas colindancias de intereses y nadie quiere asumir los costos de la contradicción. El espacio para la opinión disidente es cada vez más reducido; tenemos la honra de ocupar un asiento.

Los empresarios de medios son grandes deudores sociales. Mientras la institucionalidad se disuelve, la inseguridad pública se agrava y la corrupción se enseñorea de la vida pública y corporativa, las emisiones y las publicaciones son más comerciales e insulsas. Muy desconectadas de una auténtica función formadora que le de altura a los debates y contenido a los juicios. No existe un claro...

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