Sentencia nº 9 de Suprema Corte de Justicia, del 2 de Agosto de 2000.

Fecha de Resolución: 2 de Agosto de 2000
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

D., Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces H.A.V., J.I.R., E.H.M. y Dulce M.R. de G., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 2 de agosto del 2000, años 157º de la Independencia y 137º de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre los recursos de casación interpuestos por J.V. y Asociados, S.A. y/o J.V., dominicano, mayor de edad, ejecutivo de empresa, cédula de identificación personal No. 151950, serie 1ra., domiciliado y residente en la calle A.S.C. No. 13, del ensanche J., de esta ciudad, persona civilmente responsable, y la entidad aseguradora La Colonial, S.A., contra la sentencia dictada en atribuciones correccionales por la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Juan de la Maguana, el 18 de noviembre de 1997, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído al Dr. M.R.P., en la lectura de sus conclusiones, en representación de la parte recurrente;

Oído al Lic. R.G.C., por sí y por el Lic. Segundo De la Cruz, en representación de la parte interviniente, en la lectura de sus conclusiones;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Vista el acta del recurso de casación levantada en la secretaría de la Corte a-qua, el 16 de enero de 1998, a requerimiento del Dr. R.H.J., en representación de La Colonial, S.A., en la que no se expone ningún medio contra la sentencia impugnada;

Vista el acta del recurso de casación levantada en la secretaría de la Corte a-qua, el 13 de febrero de 1998, a requerimiento del Dr. M.R.P.C., en nombre y representación de J.V. & Asociados, S.A. y/o J.V., en la que no se expone ningún medio contra la sentencia impugnada;

Visto el memorial de casación de J.V. y la compañía La Colonial, S.A., elevado por el Dr. V.M.M., en el que invoca el medio que se examinará más adelante;

Visto el memorial de casación articulado por el Dr. M.R.P.C., a nombre de J.V. & Asociados, S.A. y/o J.V., en el que se invocan y desarrollan los vicios que más adelante se examinan;

Vista la Ley No. 25 de 1991, modificada por la Ley No. 156 de 1997; La Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, después de haber deliberado y visto los artículos 1, 28 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos que en ella se refieren son hechos constantes los siguientes: a) que el 14 de julio de 1995, sostuvieron una colisión el camión conducido por M.C.R., propiedad de Repeco Leasing, S.A., que transitaba por la carretera S., tramo San Juan-Azua, en dirección de oeste a este, y la camioneta conducida por L.A.B.S., propiedad de Delta Comercial, C. por A., que transitaba por la misma vía, pero en dirección contraria, resultando este último con lesiones físicas; b) que apoderada la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Juan de la Maguana, dictó su sentencia sobre el fondo del asunto el 19 de noviembre de 1996, cuyo dispositivo es el siguiente: "PRIMERO: Se pronuncia el defecto en contra del señor M.C.R., por no comparecer a la audiencia, no obstante estar legalmente citado; SEGUNDO: Se declara al señor M.C.R., culpable de violar la Ley 241 sobre Tránsito de Vehículos, en perjuicio de L.A.B., y en consecuencia se condena al pago de Trescientos Pesos (RD$300.00) de multa; TERCERO: En cuanto al señor L.A.B., se declara, no culpable de los hechos que se le acusan, por no haberlos cometido, y en consecuencia se descarga de toda responsabilidad; CUARTO: Se declara en cuanto a la forma regular y válida la constitución en parte civil hecha por el señor L.A.B., en contra del señor M.C.R., Repeco Leasing, S.A. y La Colonial, S.A., por haberse hecho la misma de acuerdo y conforme lo establece la ley; QUINTO: Se condena al señor M.C.R. y Repeco Leasing, S.A., al pago de una indemnización ascendente a la suma de Trescientos Mil Pesos (RD$300,000.00) como justa reparación de los daños causados al señor L.A.B.; SEXTO: Se declara común y oponible la presente sentencia a La Colonial de Seguros, S.A., por ser la compañía aseguradora del vehículo que ocasionó el accidente; SEPTIMO: Se condena a Repeco Leasing, S.A. y La Colonial, S.A., al pago de las costas del procedimiento, disponiendo su beneficio y provecho en favor del Dr. A.M.C. y de los Licdos. Segundo De la Cruz y R.C.G."; c) que en virtud del recurso de apelación interpuesto, intervino la sentencia impugnada, y su dispositivo dice así: "PRIMERO: Declara regular y válido en cuanto a la forma el recurso de apelación interpuesto en fecha 30 de diciembre de 1996, por los Licdos. R.Q.P. y J.R., abogados de los tribunales de la República, actuando a nombre y representación de Repeco Leasing, S.A., La Colonial, S.A. y el co-prevenido M.C.R., contra la sentencia correccional No. 522 de fecha 19 de noviembre de 1996, dictada por la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Juan, cuyo dispositivo se copia en otra parte de la presente sentencia, por haber sido hecho dentro de los plazos y demás formalidades legales; en cuanto al recurso del Magistrado Procurador General de esta Corte de Apelación, interpuesto en fecha 22 de noviembre de 1996, contra la supra-indicada sentencia lo declara caduco y sin ningún efecto jurídico, por no haberse cumplido con la formalidad de la notificación de acuerdo con las disposiciones del artículo 205 del Código de Procedimiento Criminal; SEGUNDO: Pronuncia el defecto contra el prevenido M.C.R., persona penalmente responsable, por no haber comparecido a la audiencia, no obstante haber sido legalmente citada y el Ing. J.V., persona civilmente responsable, puesta en causa mediante intervención forzosa, por no haber comparecido a la audiencia no obstante emplazamiento legal; TERCERO: Confirma la sentencia recurrida en todos sus aspectos penales y específicamente en cuanto condenó al prevenido M.C.R. al pago de una multa de Trescientos Pesos (RD$300.00) y declaró no culpable de violar la Ley 241 sobre Tránsito de Vehículos, al co-prevenido L.A.B., y en sus restantes aspectos penales; CUARTO: Condena al prevenido M.C.R., al pago de las costas penales del procedimiento de alzada; QUINTO: Declara admisible la demanda en intervención forzosa hecha por la compañía Repeco Leasing, S.A., en contra del I.. J.V., y en consecuencia revoca los ordinales cuarto y quinto de la sentencia recurrida; y esta corte obrando por propia autoridad declara exenta de toda responsabilidad civil a la compañía Repeco Leasing, S.A., por haber comprobado esta corte que la referida compañía no tenía la guarda del vehículo causante del accidente de que se trata; SEXTO: Declara al Ing. J.V., persona civilmente responsable de los daños causados por el camión conducido por el prevenido M.C.R., por ser la persona responsable de la guarda del referido vehículo, situación que fue admitida por él mediante los actos Nos. 601/96 y 686/97 de fecha 23 de abril de 1996 y 27 de junio de 1997, en donde reconoce que tenía el uso y la guarda del antes mencionado vehículo por haber ejercido la opción de compra contemplada en el contrato de arrendamiento No. 1306, suscrito entre él y la Repeco Leasing, S.A., situación que fue comprobada por esta corte, en consecuencia lo condena conjunta y solidariamente con M.C.R. al pago de una indemnización ascendente a la suma de Trescientos Mil Pesos (RD$300,000.00), en favor del agraviado L.B.S., como justa reparación por las lesiones sufridas por éste a consecuencia del accidente de que se trata; SEPTIMO: Condena al agraviado L.B.S. al pago de las costas civiles del procedimiento de alzada, en lo que concierne a la Repeco Leasing, S.A., y ordena su distracción y provecho en favor de los Licdos. R.Q.P., R.T.E. y Ariusca Soriano, abogados que afirman haberlas avanzado en su totalidad; OCTAVO: Condena conjunta y solidariamente a M.C.R. y al Ing. J.V., persona civilmente responsable puesta en causa, al pago de las costas civiles del procedimiento de alzada y ordena su distracción en favor y provecho de los Licdos. Segundo De la Cruz, R.C. y el Dr. A.M.C., abogados que afirman haberlas avanzado en su totalidad; NOVENO: Declara la presente sentencia, común y oponible en el aspecto civil a la compañía de seguros La Colonial, S.A., entidad aseguradora del vehículo en el momento en que ocurrió el accidente, y que fuera debidamente puesta en causa";

Considerando, que los recurrentes, J.V. & Asociados, S.A. y/o J.V. y La Colonial, S.A., en el memorial suscrito por el Dr. V.M.M., alegan lo siguiente: "Violación del doble grado de jurisdicción, a la inmutabilidad del proceso y al derecho de defensa";

Considerando, que en el memorial articulado por el Dr. M.R.P.C., la recurrente J.V. & Asociados, S.A. y/o J.V. invoca los medios siguientes: "a) Desnaturalización de los hechos; b) Violación del artículo 8 de la Constitución de la República y del artículo 339 del Código de Procedimiento Civil";

Considerando, que en cuanto al primero de los memoriales los recurrentes aducen, en síntesis, que la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Juan de la Maguana, violentó dos reglas fundamentales del procedimiento, como son la inmutabilidad del proceso y el doble grado de jurisdicción, pues ante una demanda en intervención forzosa de la compañía Repeco Leasing, S.A., contra J.V., acoge la misma excluyendo de responsabilidad civil a la demandante en intervención y condenando al demandado, quien no fue puesto en causa en el primer grado; que como la violación del doble grado de jurisdicción es de orden público, puede ser propuesta por primera vez en casación; que en el segundo medio del memorial suscrito por el Dr. R.M.P.C., analizado conjuntamente con el medio anterior, por su estrecha vinculación, los recurrentes invocan que no se cumplió con las exigencias del artículo 339 del Código de Procedimiento Civil, en lo relativo a la demanda en intervención, incurriendo con ello en una violación del derecho de defensa y del doble grado de jurisdicción;

Considerando, que contrariamente a lo alegado por los recurrentes, reposa en el expediente el acto No. 091-96 del 9 de febrero de 1996, del ministerial J. delC.P.U., Alguacil Ordinario del Juzgado de Trabajo, Grupo No. 1, del Distrito Nacional, mediante el cual Repeco Leasing, S.A., demandó en intervención forzosa a J.V., en su calidad de guardián del vehículo causante del accidente y comitente de M.C.R., quien lo conducía, indicándose en dicho acto los fundamentos y conclusiones de la demanda, así como los documentos que la justifican, para que comparezca por ante la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Juan de la Maguana, en la referida calidad; que además mediante el acto No. 469-97 del 2 de septiembre de 1997, J.V. fue demandado en intervención forzosa por Repeco Leasing, S.A., por ante la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Juan de la Maguana, a los mismos fines; que en tal virtud J.V. fue debidamente citado en ambas jurisdicciones a los fines de defenderse, no obtemperando a los mismos, por lo que los medios propuestos deben ser rechazados;

Considerando, que en cuanto al primer medio del memorial suscrito por el Dr. R.M.P.C., los recurrentes alegan en síntesis, lo siguiente: "que la persona civilmente responsable es una persona moral y se condenó a una persona física, en base a los actos Nos. 601-96 del 23 de abril de 1996, y 685-97 del 7 de junio de 1997, en los cuales la compañía J.V. & Asociados, S.A., admite ser la única responsable de los daños que pudiera haber causado el camión volteo marca Isuzu?";

Considerando, que tal y como alegan los recurrentes, los actos más arriba indicados fueron notificados a requerimiento de J.V. & Asociados, S.A. (persona moral), y la Corte a-qua condenó a J.V. (persona física), pero al ser analizado el contrato de arrendamiento que reposa en el expediente, se aprecia con claridad que este fue suscrito entre Repeco Leasing, S. A. (la arrendadora) y el señor J.V. (arrendatario), por lo que, aún cuando inadvertidamente la compañía J.V. & Asociados, S.A., admite ser la única responsable de los daños que pudiera haber causado el camión, la Corte a-qua hizo una correcta interpretación del contrato de arrendamiento de que se trata, en consecuencia se debe rechazar el medio examinado.

Por tales motivos, Primero: Admite como interviniente a L.B.S. en los recursos de casación interpuestos por J.V. & Asociados, S.A. y/o J.V. y La Colonial, S.A., contra la sentencia dictada en atribuciones correccionales por la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Juan de la Maguana, el 18 de noviembre de 1997, cuyo dispositivo aparece copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Rechaza los indicados recursos y condena a los recurrentes al pago de las costas, ordenando su distracción en provecho de los Licdos. Segundo De la Cruz y R.C.G..

Firmado: H.A.V., J.I.R., E.H.M., Dulce M.R. de G.. G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifica.