Sentencia nº 162 de Suprema Corte de Justicia, del 4 de Febrero de 2009.

Fecha de Resolución: 4 de Febrero de 2009
Emisor:Segunda Sala
 
ÍNDICE
CONTENIDO

Fecha: 04/02/2009

Materia: Correccional

Recurrente(s): Centro Médico Gazcue, S.A., J.A.P.O.

Abogado(s): D.. R.A.M., P.W.L.M.

Recurrido(s):

Abogado(s):

Intrviniente(s): C.J.V.O.

Abogado(s): D.. F.C.C., Cándido Simón Polanco

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, las Cámaras Reunidas de la Suprema Corte de Justicia, dicta en audiencia pública, la sentencia siguiente:

Sobre los recursos de casación interpuestos por el Centro Médico Gazcue, S.A., sociedad comercial organizada de conformidad con las leyes de la República Dominicana, con domicilio social en la avenida Bolívar núm. 357 del sector G., debidamente representada por J.J.L., dominicano, mayor de edad, cédula de identidad y electoral núm. 001-0734074-7, domiciliado y residente en esta ciudad, tercero civilmente demandado, y J.A.P.O., dominicana, mayor de edad, cédula de identidad y electoral núm. 067-0002921-5, domiciliada y residente en la calle 11 núm. 35, sector El Cacique de esta ciudad, contra la sentencia dictada por la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional el 12 de septiembre de 2008, cuyo dispositivo aparece copiado más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído al Lic. R.I.R. por sí y por los Dres. R.M.A. y P.W.L., en la lectura de sus conclusiones, en representación de los recurrentes;

Oído al Dr. F.C.C., por sí y por el Dr. C.S.P., en la lectura de sus conclusiones, en representación de la parte interviniente;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto el escrito de los Dres. R.A.M. y P.W.L.M., depositado el 19 de septiembre de 2008, en nombre y representación del Centro Médico Gazcue, mediante el cual interponen dicho recurso;

Visto el escrito del L.. R.M.A., depositado el 25 de septiembre de 2008, en nombre y representación de J.A.P.L., mediante el cual interpone dicho recurso;

Visto el escrito del L.. F.C.C. y el Dr. C.S.P., en representación de la parte interviniente;

Visto la resolución núm. 3761-2008 de las Cámaras Reunidas de la Suprema Corte de Justicia del 30 de octubre de 2008, que declaró admisible el presente recurso de casación;

Visto el artículo 17 de la Resolución núm. 2529-2006 del 31 de agosto de 2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia, que reglamenta el tránsito de los procesos del Código de Procedimiento Criminal al Código Procesal Penal;

Visto la Ley núm. 25-91 de 1991, Orgánica de la Suprema Corte de Justicia, modificada por la Ley núm. 156 de 1997;

Visto el auto dictado el 29 de enero de 2009 por el Magistrado J.A.S.I., Presidente de la Suprema Corte de Justicia, mediante el cual se llama a sí mismo y a los magistrados J.L.V., J.A.S., V.J.C.E. y E.H.M., para integrar las Cámaras Reunidas en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con la Ley núm. 684 de 1934;

Las Cámaras Reunidas de la Suprema Corte de Justicia, por tratarse de un segundo recurso de casación sobre el mismo punto, de conformidad con lo que dispone el artículo 15 de la Ley núm. 25-91 del 15 de octubre de 1991, Orgánica de la Suprema Corte de Justicia, modificada por la Ley núm. 156 de 1997 en audiencia pública del 10 de diciembre de 2008, estando presentes los Jueces R.L.P., Primer Sustituto de Presidente, en funciones de P.; E.M.E., Segundo Sustituto de P.; H.Á.V., M.A.T., J.I.R., E.R.P., Dulce Ma. R. de G., A.R.B.D., D.O.F.E., P.R.C., J.E.H.M. e I.C., Juez de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, asistidos de la Secretaria General y, vistos los artículos 24, 100, 128, 393, 398, 399, 418, 419, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal y 65 de Ley sobre Procedimiento de Casación, después de haber deliberado, los jueces signatarios de este fallo;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere son hechos constantes los siguientes: a) que el 25 de marzo de 1999 C.J.V.O. interpuso una querella con constitución en actora civil en contra de los Dres. J.F.C.R. y J.A.P.L. y del Centro Médico Gazcue, S.A. por violación al artículo 320 del Código Penal, quien se había sometido a una operación quirúrgica; b) que la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional fue apoderada del fondo del asunto la cual dictó su sentencia el 13 de junio del 2001, cuyo dispositivo aparece copiado más adelante; c) que con motivo de los recursos de apelación interpuestos por J.F.C., J.A.P.L. y el Centro Médico Gazcue, S. A, y la actora civil C.J.V.O., la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional pronunció su sentencia el 29 de junio del 2006, cuyo dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: Declara con lugar el recurso de apelación interpuesto por el Lic. M.J.C., actuando a nombre y representación de los señores J.F.C.R. y J.A.P.L., en fecha 18 de mayo de 1999 (Sic), en contra de la sentencia marcada con el No. 545-99, de fecha 18 de mayo de 1999 (Sic), dictada por la Octava Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, en sus atribuciones correccionales, sentencia cuyo dispositivo es el siguiente: ‘Primero: Se pronuncia el defecto contra el Centro Médico Gazcue, por no haber comparecido a esta audiencia, no obstante citación legal; Segundo: Se declara a los nombrados J.F.C., dominicano, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 001-0088807-2, médico, domiciliado y residente en la calle R.A.S.N. 115, y J.P., dominicana, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 067-0009291-5, domiciliada y residente en la calle 11 No. 35, C., de esta ciudad, culpables, violación al artículo 320 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de C.V., y en consecuencia, se condena a cada uno de ellos, al pago de una multa de Cincuenta Pesos (RD$50.00) y al pago de las costas penales causadas, acogiendo a su favor circunstancias atenuantes de conformidad con el artículo 463, escala sexta del Código Penal; Tercero: Se declara buena y válida en cuanto a la forma, la constitución en parte civil hecha por la señora C.V., por intermedio de sus abogados especiales y apoderados Dr. C.S.P. y F.C.C., en contra de los prevenidos señores J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus calidades de personas civilmente responsables, por haber sido hecha de conformidad con la ley; Cuarto: En cuanto al fondo de dicha constitución en parte civil, se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus enunciadas calidades, al pago conjunto y solidario de una indemnización de Quinientos Mil Pesos (RD$500,000.00), a favor y provecho de la señora C.V., como justa reparación por los daños morales y materiales (lesiones físicas), por ella sufridas; Quinto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago conjunto y solidario de los intereses legales de dicha suma a partir de la presente sentencia, a título de indemnización suplementaria; Sexto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago de las costas civiles del procedimiento, ordenando su distracción a favor y provecho de los Dres. C.S.P. y F.C.C., quienes afirman estarlas avanzando en su mayor parte’; SEGUNDO: La Corte, después de haber deliberado y obrando por autoridad propia, desglosa el expediente en cuanto a J.F.C.R., revoca la presente sentencia en cuanto a la señora J.A.P.L., y confirma en todos los demás aspectos la sentencia recurrida, por los motivos expuestos; TERCERO: Compensa las costas del procedimiento”; c) que esta sentencia fue recurrida en casación por la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. ante la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, la que pronunció su sentencia el 14 de febrero del 2007 casando la sentencia impugnada y enviando el asunto ante la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo, la cual, actuando como tribunal de envío, pronunció su sentencia el 29 de noviembre del 2007 cuyo dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: Declara con lugar los recursos de apelación interpuestos por el Lic. F.C.C., en nombre y representación de la señora C.V.O., en fecha 25 de junio del año 2001; SEGUNDO: Desestima el recurso de apelación interpuesto por la Dra. A.H.E.M., en nombre y representación del Centro Médico Gazcue y J.F.C., en fecha 20 de junio del 2001, ambos en contra de la sentencia de fecha 13 del mes de junio del año 2001, dictada por la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, cuyo dispositivo es el siguiente: ‘Primero: Se pronuncia el defecto contra el Centro Médico Gazcue, por no haber comparecido a esta audiencia, no obstante citación legal; Segundo: Se declara a los nombrados J.F.C., dominicano, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 001-0088807-2, médico, domiciliado y residente en la calle R.A.S.N. 115, y J.P., dominicana, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 067-0009291-5, domiciliada y residente en la calle 11 No. 35, C., de esta ciudad, culpables, violación al artículo 320 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de C.V., y en consecuencia, se condena a cada uno de ellos, al pago de una multa de Cincuenta Pesos (RD$50.00) y al pago de las costas penales causadas, acogiendo a su favor circunstancias atenuantes de conformidad con el artículo 463, escala sexta del Código Penal; Tercero: Se declara buena y válida en cuanto a la forma, la constitución en parte civil hecha por la señora C.V., por intermedio de sus abogados especiales y apoderados Dr. C.S.P. y F.C.C., en contra de los prevenidos señores J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus calidades de personas civilmente responsables, por haber sido hecha de conformidad con la ley; Cuarto: En cuanto al fondo de dicha constitución en parte civil, se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus enunciadas calidades, al pago conjunto y solidario de una indemnización de Quinientos Mil Pesos (RD$500,000.00), a favor y provecho de la señora C.V., como justa reparación por los daños morales y materiales (lesiones físicas), por ella sufridas; Quinto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago conjunto y solidario de los intereses legales de dicha suma a partir de la presente sentencia, a título de indemnización suplementaria; Sexto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago de las costas civiles del procedimiento, ordenando su distracción a favor y provecho de los Dres. C.S.P. y F.C.C., quienes afirman estarlas avanzando en su mayor parte’; TERCERO: Se ratifica la sentencia recurrida en el aspecto penal en su totalidad; CUARTO: Se modifica el ordinal cuarto de la sentencia recurrida en consecuencia se condena al J.F.C. y al Centro Médico Gazcue al pago de RD$2,000,000.00 (Dos Millones de Pesos) como justa reparación de los daños y perjuicios morales, recibidos por la agraviada señor C.V.; QUINTO: Se condena al señor J.F.C. y al Centro Médico Gazcue al pago de las costas del proceso”; d) que dicha sentencia fue recurrida en casación por la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. ante la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, la que pronunció su sentencia el 14 de febrero del 2007 casando la sentencia impugnada y enviando el asunto ante la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo, la cual, actuando como tribunal de envío, pronunció su sentencia el 29 de noviembre del 2007 cuyo dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: Declara con lugar los recursos de apelación interpuestos por el Lic. F.C.C., en nombre y representación de la señora C.V.O., en fecha 25 de junio del año 2001; SEGUNDO: Desestima el recurso de apelación interpuesto por la Dra. A.H.E.M., en nombre y representación del Centro Médico Gazcue y J.F.C., en fecha 20 de junio del 2001, ambos en contra de la sentencia de fecha 13 del mes de junio del año 2001, dictada por la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, cuyo dispositivo es el siguiente: ‘Primero: Se pronuncia el defecto contra el Centro Médico Gazcue, por no haber comparecido a esta audiencia, no obstante citación legal; Segundo: Se declara a los nombrados J.F.C., dominicano, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 001-0088807-2, médico, domiciliado y residente en la calle R.A.S.N. 115, y J.P., dominicana, mayor de edad, cédula de identidad y electoral No. 067-0009291-5, domiciliada y residente en la calle 11 No. 35, C., de esta ciudad, culpables, violación al artículo 320 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de C.V., y en consecuencia, se condena a cada uno de ellos, al pago de una multa de Cincuenta Pesos (RD$50.00) y al pago de las costas penales causadas, acogiendo a su favor circunstancias atenuantes de conformidad con el artículo 463, escala sexta del Código Penal; Tercero: Se declara buena y válida en cuanto a la forma, la constitución en parte civil hecha por la señora C.V., por intermedio de sus abogados especiales y apoderados Dr. C.S.P. y F.C.C., en contra de los prevenidos señores J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus calidades de personas civilmente responsables, por haber sido hecha de conformidad con la ley; Cuarto: En cuanto al fondo de dicha constitución en parte civil, se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, en sus enunciadas calidades, al pago conjunto y solidario de una indemnización de Quinientos Mil Pesos (RD$500,000.00), a favor y provecho de la señora C.V., como justa reparación por los daños morales y materiales (lesiones físicas), por ella sufridas; Quinto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago conjunto y solidario de los intereses legales de dicha suma a partir de la presente sentencia, a título de indemnización suplementaria; Sexto: Se condena a J.F.C., J.P. y Centro Médico Gazcue, al pago de las costas civiles del procedimiento, ordenando su distracción a favor y provecho de los Dres. C.S.P. y F.C.C., quienes afirman estarlas avanzando en su mayor parte’; TERCERO: Se ratifica la sentencia recurrida en el aspecto penal en su totalidad; CUARTO: Se modifica el ordinal cuarto de la sentencia recurrida en consecuencia se condena al J.F.C. y al Centro Médico Gazcue al pago de RD$2,000,000.00 (Dos Millones de Pesos) como justa reparación de los daños y perjuicios morales, recibidos por la agraviada señor C.V.; QUINTO: Se condena al señor J.F.C. y al Centro Médico Gazcue al pago de las costas del proceso”; e) que J.F.C.R. y la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. recurrieron en casación ante las Cámaras Reunidas de la Suprema Corte de Justicia, la cual declaró admisible dicho recurso y pronunció su sentencia el 4 de junio de 2008, casando la sentencia impugnada y enviando el asunto ante la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, la cual pronunció su sentencia el 12 de septiembre de 2008, cuyo dispositivo es el siguiente: “PRIMERO: Declara con lugar el recurso de apelación interpuesto por: a) Dra. A.H.E.M., quien asiste en sus medios de defensa a J.F.C.R., J.P. y Centro Médico Gazcue, imputados, tercero civilmente responsable y recurrentes, el 20 de junio de 2001; y b) el Lic. F.C.C., actuando a nombre y representación de C.V.O., actor civil y recurrente, el 25 de junio de 2001; contra la sentencia núm. 546-2001, del 13 de junio de 2001, dictada por la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional; SEGUNDO: Ratifica el desglose del proceso pronunciado a favor del imputado J.F.C. mediante sentencia núm. 563-2006 dictada el 29 de junio de 2006, por la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional; TERCERO: Confirma el monto de indemnización fijado originalmente por el tribunal de primer grado por la suma de Quinientos Mil Pesos (RD$500,000.00) por considerarlo un monto justo y razonable al daño causado; CUARTO: Confirma en sus demás aspectos sentencia núm. 546-2001, del 13 de junio de 2001, dictada por la Octava Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional; QUINTO: Compensa las costas causadas en la presente instancia”; f) que recurrida en casación la referida sentencia por la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. y J.A.P.L., las Cámaras Reunidas dictó en fecha 30 de octubre de 2008 la Resolución núm. 37616-2008 mediante la cual declaró admisible el referido recurso fijando la audiencia para el 10 de diciembre de 2008 y conocida ese mismo día;

En cuanto al recurso de la razón social Centro Médico Gazcue, S.A., tercero civilmente demandado:

Considerando, que en el memorial suscrito por los Dres. R.A.M. y P.W.L.M., el Centro Médico Gazcue, S.A. propone en apoyo a su recurso de casación los siguientes medios: “Primer Medio: Inobservancia o errónea aplicación de disposiciones de orden legal y constitucional; Segundo Medio: Errónea aplicación e interpretación de los hechos; Tercer Medio: Contradicción con una sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia; Cuarto Medio: Errónea aplicación de la ley; Quinto Medio: Inobservancia a una norma jurídica”; en los cuales invoca, en síntesis, lo siguiente: “que la Corte a-qua no se pronunció sobre las conclusiones presentadas por la exponente sino que se limitó única y exclusivamente a conocer el aspecto civil, pero confirmando la sentencia recurrida en los demás aspectos, incluyendo las indemnizaciones supletorias, entendiendo que se trata de intereses legales, ya derogados por la Ley núm. 183-02 que instituyó el Código Monetario y Financiero; que la Corte a-qua al momento de fallar sobre lo que estaba apoderado desnaturalizó el recurso porque no se refiere a lo expuesto por la parte recurrente y mucho menos por lo planteado por la Suprema Corte de Justicia en su sentencia de casación pues no especificó cuáles eran las faltas imputables y retenidas al Centro Médico Gazcue, señalando que entre el referido centro de salud y la agraviada hubo una relación directa contractual, en ocasión de los tratamientos médicos y quirúrgicos a que fue sometida, sin observar que las clínicas privadas y los centros médicos son compañías arrendatarias de consultorios y cubículos para tales fines, donde los médicos particulares ejercen la medicina por cuenta propia amparados bajo un contrato de alquiler o de venta como sucede en todas las plazas comerciales del mundo; que la Corte a-qua en su sentencia dice que la relación de comitente a preposé entre el Dr. J.F.C. y el Centro Médico Gazcue no tenía que ser demostrada lo cual resulta totalmente infundado puesto que se trataba de un responsabilidad cuasidelictual derivada de los artículos 1382 al 1386 y siendo el Centro Médico Gazcue un tercero civilmente responsable la Corte tenía que establecer de dónde derivaba la falta imputable al mismo para ser condenado, como lo hizo, al pago de una indemnización de quinientos mil pesos, sin determinar la falta penal imputable al Dr. J.F.C.; como tampoco tuvo el tribunal a mano documentos médicos o clínicos avalados por un facultativo en la materia que especifique cuál es el daño y si el mismo tuvo su causa en el hecho demandado y así establecer la cuantía resarcitoria; no se puede establecer una presunción de comitente a preposé entre el Centro Médico Gazcue, S.A. y el imputado J.F.C.R. en razón de que el imputado no se encuentra bajo orden, dirección y subordinación del Centro Médico”;

Considerando, que la Corte a-qua en su sentencia refiere que sólo está apoderada, como consecuencia de la sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia en fecha 4 de junio de 2008, para examinar la sentencia dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo, en los aspectos referentes al imputado J.F.C., cuya su situación procesal había quedado sobreseída mediante la sentencia dictada el 29 de junio de 2006 por la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional que ordenó el desglose del proceso en cuanto a dicho imputado por encontrarse recibiendo tratamiento médico de rehabilitación, tras haber recibido traumatismos múltiples que lo han dejado incapacitado; también en cuanto al aspecto relativo a la indemnización acordada a favor de la agraviada C.V. y a la falta de motivación en lo ateniente a la relación comitente-preposé entre el imputado J.F.C. y el Centro Médico Gazcue, S. A.;

Considerando, que la Corte a-qua para condenar civilmente a la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. refiere lo siguiente: “que en lo relativo a la relación comitente preposé esta sala estima innecesaria su valoración por entender que entre la víctima y el Centro Médico Gazcue hubo una relación contractual directa en ocasión de los tratamientos médicos y quirúrgicos a que fue sometida y que como tal el referido centro médico incurrió en una falta directa que le hace responsable civilmente”;

Considerando, que la función principal del juez penal consiste en establecer el hecho punible y la participación en él de quienes lo causaron, obligando al juez a conocer de la acción en restitución de la cosa o su valor y la indemnización establecida por la ley a favor de la víctima o el agraviado;

Considerando, que ha sido criterio constante de esta Suprema Corte de Justicia que la competencia de los tribunales penales para conocer de la acción civil ejercida accesoriamente a la acción pública, sea en contra del imputado o de terceros que puedan tener que asumir la reparación de los perjuicios causados y que al ser demandados pasan a ser terceros civilmente responsables, solamente tiene lugar cuando ambas acciones nacen de un hecho que constituya un delito penal;

Considerando, que al establecer la Corte a-qua que entre la agraviada C.V. y el Centro Médico Gazcue, S.A. existió una relación contractual directa en ocasión de los tratamientos médicos y quirúrgicos a que fue sometida la paciente, y que en tal virtud el referido centro médico incurrió en una falta directa que lo hace responsable civilmente, se infiere que el hecho que da origen a la demanda civil en contra del Centro Médico Gazcue, S.A. es independiente de la acción penal en contra del Dr. J.F.C., cuya persecución ha quedado sobreseída, como ha sido establecido anteriormente;

Considerando, que para evitar el abuso de llevar a la jurisdicción represiva asuntos puramente civiles, y para simplificar las complicaciones que resultan del ejercicio simultáneo de la acción pública y la acción civil, es conveniente limitar esta competencia excepcional de los tribunales penales, al caso en que los daños y perjuicios tengan su fuente en un delito o un cuasidelito civil, con exclusión de cualquier otra demanda a fines civiles, que, aunque fundada en un hecho de la acusación o la prevención, ponga en juego la ejecución de una obligación contractual; salvo que la inejecución de un contrato constituya una infracción penal, que no es el caso;

C., que por tales razones la jurisdicción penal no tiene competencia para conocer de la demanda en daños y perjuicios interpuesta por C.V. en contra de la razón social Centro Médico Gazcue, S.A., ya que la misma, al decir de la propia Corte a-qua, se fundamenta en la inejecución de una obligación contractual; en consecuencia, procede acoger los medios invocados por los recurrentes y casar por vía de supresión y sin envío este aspecto de la sentencia impugnada;

En cuanto al recurso de J.A.P.O., imputada y civilmente demandada

Considerando, que en el memorial suscrito por el Lic. R.M.A., la recurrente J.A.P.L. invoca en apoyo a su recurso de casación los siguientes medios: “Primer Medio: Contradicción de sentencia con un fallo anterior de ese mismo tribunal y de la Suprema Corte de Justicia; Segundo Medio: Inobservancia o errónea aplicación de disposiciones de orden legal y constitucional, violación al derecho de defensa y al doble grado de jurisdicción; Tercer Medio: Inobservancia a una norma jurídica”; en los cuales invoca, en síntesis, lo siguiente: “que la sentencia dictada por la Corte de Apelación del Distrito Nacional entra en contradicción con la sentencia de la Suprema Corte de Justicia que expresa que la exclusión de J.A.P.L. no fue impugnada por las partes envueltas en el proceso ni por el ministerio público, por lo que adquirió el carácter irrevocable; que al decidir la sentencia de la Corte a-qua de manera genérica en su dispositivo no examinó si la justiciable estaba o no envuelta en dicho dispositivo, por lo que al fallar como lo hizo desconoció que para la recurrente la sentencia dictada por la Primera Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional del 29 de junio de 2006 que la había excluido del proceso, había adquirido la autoridad de la cosa juzgada”;

Considerando, que la Primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, en su sentencia del 29 de junio de 2006 revocó la sentencia dictada por la Octava Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional en fecha 13 de junio de 2001 en lo concerniente a la recurrente J.A.P.L., descargándola penal y civilmente de los hechos imputados;

Considerando, que la Corte a-qua, actuando como tribunal de envío, en el ordinal cuarto de su sentencia confirma aspectos de la sentencia dictada el 13 de junio de 2001 por la Octava Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional relativos a la imputada recurrente, la cual había quedado excluida del presente proceso; que ante la ausencia de recursos de la actora civil y el ministerio público, este aspecto quedó definitivamente juzgado por lo que la Corte a-qua no podía retrotraer el proceso al estado anterior con relación a la imputada J.A.P.L., por lo que al no quedar nada que juzgar con respecto a la misma procede casar este aspecto de la sentencia por vía de supresión y sin envío;

Considerando, que cuando una sentencia es casada por violación a normas cuya observancia está a cargo de los jueces las costas pueden ser compensadas.

Por tales motivos,

Falla:

Primero

Admite como interviniente a C.J.V.O. en los recursos de casación interpuestos por la razón social Centro Médico Gazcue, S.A. y J.A.P.L. contra la sentencia dictada el 12 de septiembre de 2008 por la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, actuando como tribunal de envío, cuyo dispositivo se encuentra copiado en parte anterior de esta sentencia; Segundo: Declara con lugar los referidos recursos y casa por vía de supresión y sin el envío los aspectos juzgados en la presente sentencia; Tercero: Compensa las costas.

Así ha sido hecho y juzgado por las Cámaras Reunidas de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por las mismas, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, Capital de la República, en su audiencia del 4 de febrero de 2009, años 165º de la Independencia y 146º de la Restauración.

Firmado: J.S.I., R.L.P., E.M.E., H.Á.V., J.L.V., M.T., J.I.R., E.R.P., Dulce M.R. de G., J.A.S., V.J.C.E., A.R.B.D., E.H.M., D.F.E., P.R.C., G.A., Secretaria General

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en el expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico