Sentencia nº 10 de Suprema Corte de Justicia, del 29 de Diciembre de 1999.

Fecha de Resolución:29 de Diciembre de 1999
Emisor:Pleno
 
CONTENIDO

D., Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces J.S.I., R.L.P., Primer Sustituto de P.; J.G.V., Segundo Sustituto de P.; H.A.V., A.R.B.D., V.J.C.E., M.T., J.I.R., E.H.M., Dulce M.R. de G., J.L.V., E.R.P. y J.A.S., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 29 de diciembre de 1999, años 156º de la Independencia y 137º de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por Centro Automotriz Caribe, C. por A., entidad comercial organizada de acuerdo con las leyes de la República Dominicana, con domicilio y asiento social en la Av. Independencia, Km 4½, de esta ciudad, debidamente representada por el señor G.H.P., dominicano, mayor de edad, domiciliado y residente en esta ciudad, contra la sentencia dictada por la Segunda Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, el 29 de julio de 1999, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones a la Dra. E.C., en representación del L.. C.H.C., abogado de la recurrente, Centro Automotriz Caribe, C. por A.;

Visto el memorial de casación, depositado por ante la Secretaría de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, el 13 de septiembre de 1999, suscrito por el Dr. C.H.C., provisto de la cédula de identidad y electoral No. 001-0776633-9, abogado de la recurrente, Centro Automotriz Caribe, C. por A., mediante el cual se proponen los medios que se indican más adelante;

Visto el memorial de defensa, depositado por ante la Secretaría de la Suprema Corte de Justicia, el 11 de octubre de 1999, suscrito por el Dr. S.M. De la Cruz, provisto de la cédula de identidad y electoral No. 001-0028813-3, y L.R.P.H., provisto de la cédula de identificación personal No. 298, serie 69, respectivamente, abogados del recurrido, M.E.P.P.;

Visto el auto dictado el 18 de octubre de 1999, por el Magistrado J.S.I., Presidente de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual llama al Magistrado R.L.P., Juez de este Tribunal, para integrar el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con las Leyes Nos. 684 de 1934 y 926 de 1935;

Vista la Ley No. 25 de 1991, modificada por la Ley No. 156 de 1997; La Suprema Corte de Justicia, después de haber deliberado y visto los textos legales invocados por la recurrente y los artículos 1 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Considerando, que por tratarse en la especie del segundo recurso de casación que se interpone con motivo de la litis de que se trata, compete a la Suprema Corte de Justicia en pleno, el conocimiento y fallo del presente asunto, de conformidad con lo que dispone el artículo 15 de la Ley No. 25-91, del 15 de octubre de 1991;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere consta lo siguiente: a) que con motivo de una demanda laboral interpuesta por el recurrido contra la recurrente, el Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional dictó, el 30 de agosto de 1994, una sentencia con el siguiente dispositivo: "Primero: Se declara justificado el despido y resuelto el contrato de trabajo que ligaba a las partes, por culpa del trabajador y con responsabilidad para el mismo; Segundo: Se condena a la parte demandante, Sr. M.E.P.P., al pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción y provecho a favor de la Dra. M.P.M., quien afirma haberlas avanzado en su totalidad; Tercero: Se comisiona a la ministerial M.T.L., para la notificación de la presente sentencia"; (sic) b) que sobre el recurso de apelación interpuesto, la Primera Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional dictó, el 14 de agosto de 1995, una sentencia con el siguiente dispositivo: "Primero: Se declara bueno y válido en cuanto a la forma el recurso de apelación interpuesto por M.E.P.P., contra la sentencia del Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional, en fecha 30 de agosto de 1994, dictada a favor de Centro Automotriz Caribe y/o L.F.D., cuyo dispositivo se copia en otra parte de esta misma sentencia; Segundo: En cuanto al fondo se revoca en todas sus partes la sentencia objeto del presente recurso de apelación, y en consecuencia se condena a la empresa Centro Automotriz Caribe y/o L.F.D., a pagarle las siguientes prestaciones laborales tales como: 28 días de preaviso; 53 días de cesantía, bonificación, regalía pascual, 14 días de vacaciones, seis (6) meses de salario en virtud del Art. 95 ordinal 3ro. del Código de Trabajo, después de haber cumplido dos (2) años y 8 meses, todo en base a un salario de RD$3,100.00 pesos mensuales; a favor del Sr. M.E.P.P.; Tercero: Se condena a la parte que sucumbe Centro Automotriz Caribe y/o L.F.D., al pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción a favor y provecho de los Dres. S.M. De la Cruz y L.R.P.H., quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad (sic)"; c) que con motivo de un recurso de casación interpuesto contra dicho fallo, la Suprema Corte de Justicia dictó, el 10 de junio de 1998, una sentencia con el siguiente dispositivo: "Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por el Centro Automotriz Caribe, C. por A., contra la sentencia dictada por la Primera Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, el 24 de enero de 1995, cuyo dispositivo figura copiado en otra parte del presente fallo; Segundo: Casa la sentencia dictada por la Primera Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, el 14 de agosto de 1995, cuyo dispositivo figura copiado en otra parte del presente fallo; Tercero: Envía el asunto por ante la Segunda Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional; Cuarto: Compensa las costas"; d) que con motivo de dicho envío, la Segunda Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional dictó, el 29 de julio de 1999, una sentencia con el siguiente dispositivo: "Primero: Declara bueno y válido en cuanto a la forma el presente recurso de apelación, por haber sido hecho conforme al derecho; Segundo: Declara inadmisible por falta de calidad, la demanda original incoada contra L.F.D., en base de las razones expuestas; Tercero: Revoca, actuando por propia autoridad y contrario imperio en todas sus partes la sentencia dictada por la Sala Cuatro del Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional de fecha 30 de agosto de 1994, por los motivos expuestos, en consecuencia, condena a la empresa Centro Automotriz Caribe, C. por A., a pagarle al señor M.E.P.P. las siguientes prestaciones laborales e indemnizaciones: 29 días de preaviso, 55 días de cesantía, proporción de salario de navidad, 14 días de vacaciones, seis (6) meses de salarios, por aplicación del artículo 95 ordinal 3ro. del Código de Trabajo, en base a un salario de RD$3,100.00 mensuales a favor del señor M.E.P.P., con todas sus consecuencias legales; Cuarto: condena a la parte recurrida Centro Automotriz Caribe, C. por A., al pago de las costas, ordenando su distracción a favor y provecho de los Dres. S.M. De la Cruz y L.R.P.H.";

Considerando, que la recurrente propone los medios de casación siguientes: Primer Medio: Desnaturalización de los hechos de la causa; Segundo Medio: Violación a la ley, artículos 177, 179, 180 y 184 del Código de Trabajo; Tercer Medio: Violación a la ley, artículo 130 del Código de Procedimiento Civil, modificado por la Ley No. 507 del 25 de julio de 1941 y artículo 504 del Código de Trabajo;

Considerando, que en el desarrollo del primer medio de casación, la recurrente expresa, en síntesis, lo siguiente: que el tribunal declaró la caducidad del derecho de la exponente a despedir al demandante, bajo el fundamento de que ésta tuvo conocimiento de la falta cometida por él, en fecha 2 de abril de 1994, sin embargo, del contenido mismo de la carta de despido, así como también de las declaraciones dadas en audiencia por el trabajador demandante, se revela y comprueba que la empresa tuvo conocimiento de la causa en la segunda quincena del mes de abril del año 1994, luego de finalizar un proceso de investigación durante la primera quincena de ese mismo mes, para ello señaló que la carta de despido indica que "a principio del mes de abril y verificando los comprobantes de los documentos pudimos detectar la falta del recurrente", cuando en realidad la carta lo que expresa es que "a principio del mes de abril y verificando los comprobantes de los documentos pudimos detectar: a) la falta de la factura la cual le fue requerida", la desnaturalización consiste en que lo detectado en principio de mes por la empresa fue la falta de la factura, no la falta del recurrente, y a partir de esa detección se inició el proceso de investigación que determinó culpabilidad; que el trabajador admitió su falta y el hecho de que no fue detectado de inmediato al expresar que "le dije que me lo descontara del sueldo de la quincena y continué trabajando normal y cuando pasó el 15 y veo que no me descontaron pensé que lo dejaron para otra quincena";

Considerando, que la sentencia impugnada expresa lo siguiente: "Que en la carta de despido comunicada por el empleador a la Secretaría de Estado de Trabajo de fecha 27 de abril de 1994, se indica que "a principio del mes de abril y verificando los comprobantes de los documentos pudimos detectar la falta del recurrente", lo que unido a la afirmación del señor M.E.P.P. en el sentido de que la empresa tomó conocimiento de los hechos que culminaron con su despido a partir del día 2 de abril del año 1994, evidencia que el recurrido al momento de ejercer el despido en contra del hoy recurrente violó el artículo 90 del Código de Trabajo, ya que habían transcurrido más de 15 días desde el momento en que la empresa se entera de los hechos y el día del despido, motivo por el cual procede declarar injustificado el despido, por haber caducado el derecho a despedir que consigna dicho texto legal; que la afirmación de la empleadora de que él se enteró de la falta "a principios del mes de abril" no puede ser asimilado a la fecha expuesta por su testigo, que señala el "18 y 19 de abril" habida cuenta que resulta un contrasentido evidente; en esa orden de ideas, resultan más coincidentes el cotejamiento de las declaraciones de las partes, por un lado la empleadora; "a principios del mes de abril" y el trabajador "el día 2 de abril"; por lo que la convicción de esta Corte sobre la fecha en que la empresa tomó conocimiento de la falta es el resultado del cotejamiento de la confesión de las partes que lo es el 2 de abril del 1994";

Considerando, que del estudio de la sentencia impugnada, se advierte que ciertamente esta hace una cita incorrecta de la carta del despido fechada 27 de abril de 1994, sin embargo se observa que ese hecho no altera la naturaleza del documento en cuestión, ni influyó para que el Tribunal A-quo diera un alcance distinto a la situación deducida de ella, en cuanto a la fecha en que la empresa se enteró de la falta cometida por el demandante, pues ponderando el contenido de la misma, conjuntamente con los demás hechos de la causa, el Tribunal A-quo determinó que ese conocimiento llegó a la recurrente el día 2 de abril de 1994, por lo que declaró la caducidad del despido ejercido por la demandada, al no presentársele otra prueba que para él fuera fehaciente, que precisara una fecha distinta, haciendo un uso adecuado del soberano poder de apreciación de que disfrutan los jueces del fondo en esta materia, razón por la cual el medio que se examina carece de fundamento y debe ser desestimado;

Considerando, que en el desarrollo del segundo medio de casación propuesto, la recurrente expresa, en síntesis, lo siguiente: que la Corte A-qua condenó a la empresa pagar 14 días de vacaciones a favor del recurrido, lo que no podía hacer, en vista de que sólo debió calcular para esos fines los últimos 8 meses laborados por éste, pues él mismo afirmó que había trabajado 2 años y 8 meses, lo que evidencia que sólo había que computar el período de meses cumplidos después de los dos años de labor, siendo de lógica, que el recurrido recibió sus vacaciones en los dos años anteriores;

Considerando, que el artículo 16 del Código de Trabajo, libera al trabajador de probar los hechos que se establecen a través de los libros y registros que debe mantener el empleador; que estando el empleador obligado a mantener un cartel de vacaciones y a registrar en la Secretaría de Estado de Trabajo, los periodos vacacionales de sus trabajadores, el trabajador estaba liberado de probar el derecho a las vacaciones del último año laborado, siendo el empleador el que debía demostrar que sólo habían transcurrido ocho meses del disfrute de las últimas vacaciones del trabajador, lo que no se advierte haya ocurrido en la especie, razón por la cual el medio que se examina carece de fundamento y debe ser desestimado;

Considerando, que en el desarrollo del tercer medio de casación propuesto, la recurrente expresa, en síntesis, lo siguiente: que el Tribunal A-quo, declaró inadmisible la demanda intentada por el recurrido contra el señor L.F.D., en vista de que dicho señor no era su empleador, sin embargo omitió condenar al demandante al pago de las costas, lo que debió hacer en virtud de que el artículo 130 del Código de Procedimiento Civil dispone que: "toda parte que sucumba será condenada al pago de las costas";

Considerando, que el motivo que tuvo el Tribunal A-quo para declarar inadmisible la demanda en cuanto al señor L.F.D., fue que el trabajador no probó "a la Corte que lo obligaba a una relación de empleador-trabajador con el señor L.F.D.", lo que en otro término significa, por ser una persona distinta a la de la recurrente, lo cual es reconocido por ésta, en su memorial de casación;

Considerando, que en esa virtud la recurrente está impedida de plantear un medio de casación basado en una violación cometida en contra del señor D., pues es de principio que sólo las personas que resulten perjudicadas por una decisión pueden impugnarla, no teniendo ninguna consecuencia para la recurrente el hecho de que el tribunal no haya condenado al recurrido al pago de las costas por haber sucumbido en cuanto a la demanda intentada contra el señor L.F.D., razón por la cual el medio que se examina carece de fundamento y debe ser desestimado.

Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por Centro Automotriz Caribe, C. por A., contra la sentencia dictada por la Segunda Sala de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, el 29 de julio de 1999, cuyo dispositivo figura copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Condena a la recurrente al pago de las costas, ordenando su distracción en provecho del Dr. S.M. De la Cruz, quien afirma haberlas avanzado en su totalidad.

Firmado: J.S.I., R.L.P., H.A.V., J.G.V., A.R.B.D., M.T., J.A.S., V.J.C.E., J.I.R., E.H.M., Dulce M.R. de G., J.L.V., E.R.P.. G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General que certifico.