Sentencia nº 8 de Suprema Corte de Justicia, del 6 de Febrero de 2002.

Fecha de Resolución: 6 de Febrero de 2002
Emisor:Primera Sala

CAMARA CIVIL Casa Aud

iencia pública del 6

de febrero del 2002.

Preside: R.L.P..

D., Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Cámara Civil de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, ha dictado la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por F. o F.H.L., dominicana, mayor de edad, casada, empleada privada, portadora de la cédula de identificación personal No. 245590, serie 1ra.; H.J.H.L., dominicano, mayor de edad, soltero, empleado privado, portador de la cédula de identificación personal No. 380064, serie 1ra.; y R.H.R., dominicano, mayor de edad, soltero, músico, portador de la cédula de identificación personal No. 23371, serie 1ra.; todos domiciliados y residentes en el apartamento No. 2-A, edificio 7, manzana C, barrio La Lotería, Sabana Perdida, de la ciudad Santo Domingo, Distrito Nacional, contra la sentencia civil No. 652, dictada el 8 de junio de 1995, por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, cuya parte dispositiva se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia el 18 de agosto de 1995, por el Dr. R.L.M., en el cual se proponen los medios de casación que se indican más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia el 5 de septiembre de 1995, por el Dr. M.C.V., abogado de la parte recurrida S.F.H.;

Visto el auto dictado el 24 de enero del 2002, por el Magistrado R.L.P., Presidente de la Cámara Civil de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual se llama a sí mismo en su indicada calidad, juntamente con los Magistrados M.T., E.M.E., A.R.B.D. y J.E.H.M., jueces de la Cámara Civil, para integrar la misma en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con las Leyes Nos. 684 de 1934 y 926 de 1935;

Vista la Ley No. 25 de 1991, modificada por la Ley No. 156 de 1997 y los artículos 1, 20 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación; LA CORTE, en audiencia pública del 11 de diciembre de 1996, estando presentes los jueces: N.C.A., F.R. de la Fuente, M.P.R., L.R.A.B., F.N.C.L., O.P.V., A.J., F.B.. S.J., F.M.. P.J. y A.S.G.M., asistidos del S. General, y después de haber deliberado los jueces que firman al pie, de conformidad con las Leyes Nos. 684 de 1934 y 926 de 1935;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere consta lo siguiente: a) que con motivo de una demanda en ejecución de testamento interpuesta por el recurrido contra los recurrentes, la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, dictó el 4 de octubre de 1994 una sentencia con el dispositivo siguiente: "Primero: Ordena la ejecución del acto notarial No. 73, de fecha 14 de septiembre del año 1993, instrumentado por el Dr. C.P.D., notario público de los del número del Distrito Nacional, otorgado por el finado M.H.F.; Segundo: Ordena la reducción del contenido del testamento mencionado a fin de que el mismo sea ejecutado de acuerdo con lo establecido por el artículo 913 del Código Civil; Tercero: Designa al presidente de este tribunal, juez comisionario para la liquidación y partición de los bienes relictos por el señor M.H.F.; Cuarto: Designa al Dr. J.M.R.B., como notario público para la realización de los actos relativos a la partición de los bienes muebles e inmuebles incluidos en dicha sucesión; Quinto: Condena a los demandados al pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción en favor y provecho del Dr. M.C., por avanzarlas en su totalidad"; b) que sobre el recurso interpuesto, intervino la sentencia ahora impugnada de la cual es el siguiente dispositivo: "Primero: Declara bueno y válido en cuanto a la forma el recurso de apelación interpuesto por los señores F. o F.H.L., H.J.H.L. y R.A.H., contra la sentencia dictada el 4 de octubre de 1994, por la Cámara Civil de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional; Segundo: Da acta de que en la Secretaría de esta Corte se encuentra depositado el volumen-protocolo de los actos del año 1983, en original, del Dr. C.P., notario público del Distrito Nacional, el cual contiene el acto auténtico No. 73 del 14 de septiembre de 1983; Tercero: En cuanto al fondo del recurso, lo rechaza por improcedente, mal fundado y carente de base legal, por las razones antes expuestas, y en consecuencia, confirma en todas sus partes la sentencia recurrida antes citada, en beneficio de los derechos de S.F.H., parte intimada en esta instancia; Cuarto: Condena a los señores F. o F.H.L., H.J.H.L. y R.A.H.R., partes que sucumben, al pago de las costas del procedimiento, en beneficio y distracción del Dr. M.C.V., quien afirma haberlas avanzado en su totalidad";

Considerando, que contra la sentencia impugnada los recurrentes proponen en su memorial de casación los medios siguientes: Primer Medio: Violación al artículo 1315 y 1318 del Código Civil; artículos 31, 37 y 51 de la Ley 301 sobre N. de fecha 21 de junio de 1964; Segundo Medio: Violación a los artículos 975 y 1001 del Código Civil;

Considerando, que los recurrentes exponen en síntesis en el segundo medio del recurso, el cual se examina en primer término por convenir a la mejor solución del caso, que la sentencia impugnada es contradictoria en el examen de la situación planteada ya que hace constar en el considerando de la página 16 que la autenticidad del acto no se afecta por el hecho de que uno de los legatarios haya suscrito el acto, cuando la realidad es que el artículo 975 Código Civil prohibe que el beneficiario esté presente o firme el testamento, porque con ello influye en la decisión del donante; que la Corte a-qua admite tal irregularidad argumentando que el recurrido no aparece con ninguna calidad que no sea la de legatario; que, ésto "es grave" puesto que el recurrido no podía ser a la vez beneficiario y testigo ya que "estaba presente y firmó"; que al hacer ésto la Corte a-qua dejó su sentencia sin base legal, lo que no permite a la Suprema Corte de Justicia determinar si la ley ha sido bien aplicada;

Considerando, que efectivamente, tal y como advierten los recurrentes, en la sentencia impugnada consta que el hecho de que el legatario haya suscrito el acto no afecta la autenticidad del mismo, en virtud de que él aparece únicamente como legatario y no como testigo;

Considerando, que el artículo 975 del Código Civil dispone que "No podrán asistir como testigos en un testamento hecho por instrumento público, ni los legatarios por cualquier título que lo sean, ni sus parientes y afines, hasta el cuarto grado inclusive, ni los oficiales de los notarios que otorguen el documento";

Considerando, que la prohibición con respecto al legatario de asistir al testamento, instituida por el citado artículo es absoluta; que, cuando se trata pues de un testamento por acto público, poco importa el modo y el carácter, la naturaleza o la importancia de la disposición, el legatario está incapacitado para aparecer como testigo en el acto que lo gratifica; que esta circunstancia afecta de nulidad no sólo la disposición que lo beneficia, sino la disposición testamentaria completa; que el hecho del legatario estampar su firma junto a la de los testigos y el propio testador prueba, en la especie, que su presencia no ha tenido un carácter pasivo, sino más bien presupone cierta captación de la voluntad del testador que debe ser rechazada; que, por tanto, en la sentencia impugnada se ha incurrido en los vicios denunciados por los recurrentes en el presente medio, por lo cual procede su casación sin necesidad de ponderar los demás medios del recurso.

Por tales motivos, Primero: Casa la sentencia No. 652 dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, el 8 de junio de 1995, cuyo dispositivo figura copiado en parte anterior del presente fallo, y envía el asunto por ante la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de San Cristóbal, en las mismas atribuciones; Segundo: Condena a la parte recurrida al pago de las costas ordenando su distracción en provecho del Dr. R.L.M., abogado de la parte recurrente, quien afirma haberlas avanzado en totalidad. Así ha sido hecho y juzgado por la Cámara Civil de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por la misma en la ciudad de Santo Domingo de G., en su audiencia pública del 6 de febrero del 2002.

Firmado: R.L.P., E.M.E., M.T., A.R.B.D., J.E.H.M.. G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada, firmada y pronunciada por los señores Jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día, mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifica.