Sentencia nº 9 de Suprema Corte de Justicia, del 16 de Junio de 1999.

Fecha de Resolución:16 de Junio de 1999
Emisor:Primera Sala

D., Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Cámara Civil de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces R.L.P., A.R.B.D., M.T., E.M.E. y J.G.C.P., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 16 de junio de 1999, años 156º de la Independencia y 136º de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por J.A.H. de los Santos, A.A.R. de los Santos y E.R. de los Santos, todos dominicanos, mayores de edad, cédulas de identidad y electoral No. 001-0005377-7, 001-0003926-4, los dos primeros y sin cédula el último, domiciliados y residentes en la planta alta de la casa No. 181 de la calle J.G.G. de esta ciudad, contra la sentencia dictada el 24 de octubre de 1996 por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, cuyo dispositivo se copia mas adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al doctor B.M. de los Santos, en representación de la doctora Natividad Rosa de F., abogado de los recurrentes;

Oído en la lectura de sus conclusiones al doctor D.M. de los Santos en representación de los licenciados M.V.C.V. y J.M.P.G., abogados del recurrido;

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia, el 15 de enero de 1997, suscrito por la doctora Natividad Rosario de F., en el cual se invocan los medios de casación que se indican mas adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la misma Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia, el 17 de febrero de 1997 suscrito por la licenciada M.V.C.V. por sí y por el licenciado J.M.P.G., abogados del recurrido A.Z.S.;

Vista la Ley No. 25 de 1991, modificada por la Ley No. 156 de 1997; La Cámara Civil de la Suprema Corte de Justicia después de haber deliberado y visto los textos invocados por la recurrente y los artículos 1 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere consta lo siguiente: a) que con motivo de una demanda en partición intentada por los señores E.Z. viuda S. y A.S.Z., la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional dictó el 21 de septiembre de 1994, su sentencia civil número 752/94, cuyo dispositivo dice así: "PRIMERO: Ratifica el defecto pronunciado en audiencia contra A.E. de los Santos Vda. S. parte demandada por falta de concluir; SEGUNDO: Declara nulo el testamento No. 10 de fecha tres (3), del mes de agosto del año mil novecientos setenta y seis (1976), legalizado por el Dr. J.F.H.G., abogado notario público de los del número del Distrito Nacional; TERCERO: Ordena la partición y liquidación de los bienes relictos por el finado A.S.Z. entre la cónyuge superviviente, y la señora Estela Zacarías Vda. S. y A.S.Z. madre y hermano de dicho difunto; CUARTO: C. al Dr. E.V.M., notario público de los del número del Distrito Nacional, para que realice las operaciones de cuenta, partición y liquidación entre las partes en causa y con todas sus consecuencias legales; QUINTO: N. alM.J.P. de este tribunal, como juez comisario para que presida las operaciones de partición de que se trata; SEXTO: Designa a la Dra. H.P.P.M. dominicana, mayor de edad, portadora de la cédula No. 344013, serie 1ra., como perito a fin de que previo juramento, inspeccione los bienes indivisos y exprese si los mismos son o no de cómoda división en naturaleza y haga la estimación de los mismos; SEPTIMO: Declara las costas privilegiadas a cargo de la masa a partir causadas y por causarse en la presente instancia, distrayéndolas a favor y provecho de los Dres. R.C.C. y R.N.C. abogados de la parte demandante quienes afirman haberlas avanzado en su mayor parte; "; b) que sobre el recurso de apelación interpuesto contra ese fallo, intervino la sentencia ahora impugnada, con el siguiente dispositivo: "PRIMERO: Declara regular y válido, en cuanto a la forma, el recurso de apelación interpuesto por los señores J.A.H. de los Santos, A.A.R. de los Santos y E.R. de los Santos, contra la sentencia marcada con el No. 752/94, dictada en fecha 21 de septiembre de 1994, por la Cámara Civil y Comercial de la Segunda Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, por haber sido hecho dicho recurso de conformidad con la ley; SEGUNDO: Revoca, por los motivos precedentemente expuestos, el ordinal segundo del dispositivo de la sentencia apelada; TERCERO: Declara regular y válida, tanto en la forma, como en el fondo, la intervención voluntaria, en la presente instancia, de la señora A.J.Z., por las razones expuestas; CUARTO: Modifica el ordinal tercero del dispositivo de la sentencia recurrida para que, en lo adelante, rija del siguiente modo: "TERCERO: Ordena la partición y liquidación de los bienes relictos por el decujus A.S.Z. entre los apelantes, señores J.A.H. de los Santos, A.A.R. de los Santos y E.R. de los Santos, herederos de la Finada A.E. de los Santos Vda. S., por un lado, y los señores A.S.Z. y A.J.Z., por otro lado, hijos de la también finada Estela Zacarías Vda. S. y herederos del decujus; dicha partición y liquidación deberá hacerse según los respectivos derechos de los interesados, en virtud de la ley"; QUINTO: Confirma en sus demás aspectos la sentencia apelada, por las razones dadas anteriormente, en el cuerpo de la presente decisión; SEXTO: Compensa las costas";

Considerando, que los recurrentes en su memorial de casación proponen los siguientes medios: Primer Medio: Falta de base legal; Segundo Medio: Insuficiencia de motivos;

Considerando, que en sus dos medios de casación, que se reúnen para su examen, dada su similitud y conveniencia a la solución que se le dará al caso, los recurrentes alegan, en síntesis: a) que los jueces del fondo al dictar su sentencia la dejaron sin base legal al no señalar los respectivos derechos de los interesados, a lo que estaban obligados, aun fuera sucintamente, ni indicar cuál es el por ciento que se iba a deducir de los bienes dados en el testamento del 3 de agosto de 1976, en provecho de A.E. de los Santos Vda. S. para favorecer a los ahora recurridos, A.S.Z. y A.J.Z.; b) que al no indicar dichos jueces el por ciento de los recurridos A.S.Z. y A.J.Z., su motivación resulta insuficiente, ya que en ese aspecto los motivos del fallo impugnado no justifican ni explican su dispositivo;

Considerando, que el examen de la sentencia impugnada pone de manifiesto que la Corte a-qua revocó la sentencia del primer grado que dispuso que el testamento otorgado por el finado A.S.Z., el 3 de agosto de 1978, estaba viciado de nulidad en razón de que en el mismo se testa más del cincuenta por ciento (50%) de los bienes de la comunidad a favor de la señora A.E. de los Santos viuda S., y por el contrario, la Corte a-qua estimó que una donación entre vivos o testamentaria no puede ser declarada nula por el solo hecho de que ella exceda la porción de los bienes disponibles en presencia de herederos reservatarios (ascendientes o descendientes), por lo que en este caso lo que procede no es la nulidad del acto mismo, sino la reducción de la liberalidad excesiva; que la acción por la cual el heredero reservatario, en la especie, la señora E.Z.J.V.. S., madre del decujus, hace volver a la masa sucesoral un bien del cual había dispuesto el difunto (donación o testamento) sobrepasando con dicha liberalidad la porción disponible, por lo que se debe aplicar entonces en la especie el artículo 915 del Código Civil, que establece que "las donaciones por contrato entre vivos o por testamento, no pueden exceder de la mitad de los bienes, si a falta de hijos el donante deja uno o varios ascendientes en cada una de las líneas paterna y materna, y de las tres cuartas partes, si no deja ascendientes mas que en una línea. Los bienes en esta forma reservados en beneficio de los ascendientes, los recibirán éstos en el orden en que la ley los llame a suceder; y tendrán por si solo derechos a esta reserva en todos los casos en que la partición, en concurrencia con los colaterales, no les diese la porción de bienes a que la reserva ascienda"; que con estas ponderaciones la sentencia impugnada observó el mandato de la ley, que establece los porcentajes de derechos sucesorales que deben atribuirse a cada uno de estos coherederos;

Considerando, que habiendo expuesto asimismo la Corte a-qua, al confirmar en este aspecto la sentencia de primer grado, que cuando el juez ordena la partición y liquidación de los bienes indivisos, el mismo juez debe en su sentencia para convertir en definitiva la partición, hacer las designaciones de lugar, conforme a las disposiciones de los artículos 824, 825 y 828 del Código Civil, como son las de notario, perito y juez comisario, cuyas operaciones evalúan y determinan los bienes que les corresponden a cada uno de los coherederos, como se hizo, por lo que la sentencia impugnada contiene motivos suficientes y pertinentes que justifican su dispositivo, por lo que los medios del recurso carecen de fundamento y deben ser rechazados.

Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por J.A.H. de los Santos, A.A.R. de los Santos y E.R. de los Santos, contra la sentencia No. 8/93 del 24 de octubre de 1996 dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, en sus atribuciones civiles y cuyo dispositivo ha sido copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Ordena que las costas del procedimiento sean puestas con cargo a la masa a partir.

Firmado: R.L.P., A.R.B.D., E.M.E., M.T., J.G.C.P.. G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifica.