Sentencia nº 98 de Suprema Corte de Justicia, del 19 de Enero de 2011.

Fecha de Resolución:19 de Enero de 2011
Emisor:Primera Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 19/01/2011

Materia: Civil

Recurrente(s): C.J.E.D., M.H.M.E.

Abogado(s): L.. J.T.M., F. de los Santos Cordero

Recurrido(s): T.M.C.C.

Abogado(s): L.. J.M.R., Dr. Jorge Lora Castillo

Intrviniente(s):

Abogado(s):

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Sala Civil de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, dicta en audiencia pública la sentencia siguiente:

Sobre el recurso de casación interpuesto por C.J.E.D. y M.H.M.E., dominicanas, mayores de edad, portadoras de las cédulas de identidad y electoral núms. 001-0510449-2 y 001-0518949-2, dominicanas, mayores de edad, de este domicilio y residencia, contra la sentencia dictada por la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional el 14 de mayo de 2009, cuyo dispositivo figura copiado más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República, el cual termina: "Que en el caso de la especie, tal y como señala el segundo párrafo del artículo 11 de la Ley núm. 3726, de fecha 29 del mes de diciembre del año 1953, sobre Procedimiento de Casación, por tratarse de un asunto que no ha sido objeto de comunicación al ministerio público por ante los jueces del fondo, "Dejamos al Criterio de la Suprema Corte de Justicia, la solución del presente Recurso de Casación";

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia el 27 de julio de 2009, suscrito por la Licda. J.T.M., por sí y por la Licda. F. de los S.C., abogada de las recurrentes, en el cual se invocan los medios de casación que se indican más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia del 6 de agosto de 2009, suscrito por el Lic. J.M.R. por sí y por el Dr. J.L.C., abogados de la recurrida T.M.C.C.;

Visto la Constitución de la República Dominicana, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos de los cuales el país es signatario, la Ley núm. 25 de 1991, modificada por la Ley núm. 156 de 1997 y los artículos 1 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

La CORTE, en audiencia pública del 3 de marzo de 2010, estando presente los jueces R.L.P., E.M.E., A.R.B.D. y J.E.H.M., asistidos de la Secretaria de la Sala Civil de la Suprema Corte de Justicia, y después de haber deliberado los jueces signatarios de este fallo;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere consta lo siguiente: a) que con motivo de una demanda en nulidad de testamento intentada por C.J.E.D. y M.H.M.E. contra T.M.C.C., la Séptima Sala Civil y Comercial para Asuntos de Familia del Distrito Nacional dictó en fecha 11 de febrero de 2008 una sentencia cuyo dispositivo establece: "Primero: Declara regular y válida en cuanto a la forma la demanda en Nulidad de Testamento intentada por las señoras C.J.E.D. y M.H.M.E., en contra de la señora T.M.C.C., por haber sido hecha conforme derecho; Segundo: En cuanto al fondo rechaza en todas sus partes las conclusiones de la parte demandante, por los motivos expuestos; Tercero: Condena a las demandantes señoras C.J.E.D. y M.H.M.E. al pago de las costas del procedimiento con distracción de las mismas a favor y provecho de los abogados J.C. y J.L.C., quienes afirman estarlas avanzando en su totalidad"; b) que sobre el recurso de apelación interpuesto contra la decisión antes indicada, intervino la sentencia ahora impugnada de fecha 14 de mayo de 2009, con el siguiente dispositivo: "Primero: Declara bueno y válido, en cuanto a la forma, el recurso de apelación interpuesto por las señoras C.J.E.D. y M.H.M.E. representada por su hija la señora M.H.M.E., mediante acto procesal núm. 270/08, de fecha diecinueve (19) de agosto del año 2008, instrumentado por el ministerial I.M.P., Alguacil Ordinario de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, contra la sentencia civil núm. 0439-08, relativa al expediente núm. 532-07-02489, de fecha once (11) de febrero del año 2008, dictada por la Séptima Sala de la Cámara Civil Para Asuntos de Familia del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, cuyo dispositivo figura copiado precedentemente; Segundo: Rechaza en cuanto al fondo, el presente recurso de apelación, y en consecuencia, confirma en todas sus partes la sentencia impugnada, por los motivos ut supra enunciados; Tercero: Condena a las recurrentes al pago de las costas del procedimiento en provecho de los Licdos. J.M.R., y el Dr. J.L.C., quienes hicieron la afirmación de lugar;

Considerando, que en su memorial las recurrentes proponen los siguientes medios de casación: Primer Medio: Desnaturalización de los hechos: 1. Desnaturalización de cuándo la testadora empezó a padecer la enfermedad; 2. Desnaturalización respecto de las características de la demencia senil; Segundo Medio: Falta de valoración del Certificado Médico como elemento de prueba. Errada aplicación del artículo 1315 del Código Civil y del principio "actori incumbit probatio"; Tercer Medio: Desconocimiento del artículo 971 del Código Civil, que dispone que "para hacer una donación entre vivos o un testamento, es preciso estar en perfecto estado de razón"; Cuarto Medio: Omisión de estatuir y violación a los artículos 141 del Código de Procedimiento Civil";

Considerando, que procede ponderar en primer término el medio de inadmisión respecto al presente recurso de casación propuesto por la recurrida en su memorial de defensa, basado en que las recurrentes no han probado de cara al proceso su calidad de familiares de la fenecida señora H.T. de J.E., por medio de actas del estado civil correspondientes;

Considerando, que del análisis de la sentencia recurrida se ha podido verificar que el medio de inadmisión por falta de calidad no fue propuesto por ante los jueces del fondo, como procedería en derecho, ya que como la misma recurrida expresa, la alegada falta de calidad de las recurrentes sería "de cara al proceso", por no haber demostrado ser familiares de la de cujus, por tanto, es una cuestión de hecho que escapa al control casacional; que, por otra parte, en la misma sentencia recurrida se constata que fue la corte a-qua que sugirió esa premisa, al indicar en su página 13 "por cuanto las recurrentes no han probado de cara al proceso su calidad de familiares de la fenecida señora, por medio de actas del estado civil correspondiente. Cabe retener que como no es posible la inadmisión de oficio por falta de calidad sí procede el rechazo de la demanda por no probar el derecho de accionar en justicia"; que finalmente, si evaluamos que las recurrentes fueron las apelantes ante la corte a-qua, al haber sido partes del proceso ante las jurisdicciones de juicio, tienen calidad para interponer el presente recurso de casación, procediendo así que sea desestimado el medio de inadmisión propuesto;

Considerando, que en el desarrollo de su primer medio, las recurrentes alegan, en síntesis, que en la sentencia recurrida se incurrió en desnaturalización de los hechos, primero, en uno de sus considerandos de la página 14, cuando afirma que la enfermedad de demencia senil que aquejó a la testadora fue posterior a la instrumentación del testamento de que se trata; y, segundo, cuando la corte a-qua desconoce la verdadera naturaleza de la demencia senil, pues la misma está caracterizada por su condición de enfermedad irreversible, ininterrumpida y progresiva, que produce en quien la padece una permanente incapacidad de hecho para tener conciencia y conocimiento de sus actos, ya que contrario a esto, la corte a-qua confunde la enfermedad con una simple demencia común, pues hizo la afirmación de que "la testadora, no necesariamente se encontraba afectada de dicha patología al momento de la suscripción del testamento"; terminan las aseveraciones de las recurrentes;

Considerando, que para fundamentar su decisión en ese sentido, la corte a-qua estimó: "que con relación al hecho de que el indicado acto de donación testamentaria se realizó en fecha 9 de febrero de 2006, cuando la fallecida dispuso de la totalidad de sus bienes a favor de la señora T.M.C., y que posteriormente en el mes de mayo y octubre del mismo año, según historial clínico expedido por el Dr. M. de los Santos Herrera, Cardiólogo Internista, y una certificación expedida por el Hogar de Ancianas Nuestra Señora del Carmen, Boca Chica, se hace constar que la referida testadora, desde mayo de 2006, padecía de trastornos de memoria, y demencia senil, lo que pudo haber incidido en la voluntad de la testadora al momento de disponer de sus bienes de la forma en la que hizo, es preciso retener que la demencia senil es un síndrome mental que se caracteriza por un deterioro de la memoria a corto y largo plazo, asociado a trastornos del pensamiento abstracto, juicio, funciones corticales superiores y modificaciones de la personalidad. Puede ser de inicio brusco y curso estable (enfermedad neurológica), de inicio insidioso y curso lentamente progresivo (enfermedad degenerativa) y de inicio y curso lentos (tumores, hematoma subdural, metabolopatías, etc.); que al tenor de lo arriba expuesto es posible inferir que en la especie, la enfermedad de demencia senil que aquejó a la testadora señora H.T. de J.E., fue posterior a la instrumentación del testamento de que se trata y que dicho padecimiento si bien afecta significativamente la memoria de la persona que la padece, esta puede iniciarse de manera brusca o progresiva y desarrollarse a largo o a corto plazo, por lo que su desarrollo, puede variar, y esto indica que la enfermedad no tiene un patrón de evolución igual en todos los enfermos, por lo que en el presente caso, la testadora, no necesariamente se encontraba afectada de dicha patología al momento de la suscripción del testamento y pudo haber desarrollado la demencia después, por lo que en la especie era necesario un experticio médico, para determinar esta situación, haciendo un estudio específico de la enferma, lo que es inoperante en el caso, ya que la señora H.T. de J.E., falleció; razones estas por la que procede rechazar el presente recurso y confirmar la sentencia impugnada, formulando estas valoraciones en aras de contestar los medios en que se sustenta el recurso de apelación de marras, supliendo en motivos la sentencia impugnada";

Considerando, que de la ponderación de los documentos que conforman el expediente con motivo del presente recurso de casación, hemos podido comprobar que en fecha 9 de febrero de 2006 la señora H.T. de J.E. otorgó a favor de T.M.C.C. un testamento según el cual la hacía beneficiaria de la totalidad de sus bienes; que una vez fallecida dicha señora, las actuales recurrentes demandaron a la recurrida en nulidad de testamento; que habiendo sido rechazada la demanda en primer grado, fue apelada por las hoy recurrentes, dando como resultado la decisión ahora impugnada en casación;

Considerando, que en cuanto a la primera parte del primer medio, relativo a que hubo alegadamente desnaturalización cuando se afirma que la testadora comenzó a padecer de demencia senil posterior a haber testado, esta Corte de Casación, pudo comprobar, luego de lo expresado en el fallo impugnado, que en el mismo no se incurrió en desnaturalización alguna ya que según las pruebas aportadas que constan en el expediente, el testamento fue realizado en fecha 9 de febrero de 2006, y que fue posteriormente, en mayo del mismo año que la citada señora comenzó a sufrir la enfermedad denominada demencia senil; por lo que procede que sea desestimada esta parte del primer medio por improcedente;

Considerando, que con respecto a la segunda parte del primer medio analizado, en el que las recurrentes sostienen que la corte a-qua confundió la enfermedad con una demencia simple al afirmar que "la testadora, no necesariamente se encontraba afectada de dicha patología al momento de la suscripción del testamento", con dicha afirmación, la corte a-qua, como se puede comprobar, no ha restado complejidad a la enfermedad que padecía la de cujus, ya que el hecho de sostener que no se había demostrado que la testadora padecía la enfermedad al momento de testar, no implica en modo alguno que esta enfermedad fuera considerada simple o de una importancia menor a la que en realidad posee en términos médicos, y que su condición de gravedad no dependiera de que tuviera un tiempo padeciéndose o que apareciera repentinamente; que, finalmente, no fue demostrado por ante la corte a-qua como se expresa en la sentencia impugnada que la de-cujus adoleciera de la enfermedad mencionada, en el momento en que dispuso de la totalidad de sus bienes, beneficiando a la hoy recurrida, por lo que es procedente también que sea desestimada esta segunda parte del primer medio;

Considerando, que en sus medios segundo y tercero, reunidos para su estudio por su estrecha vinculación y por convenir a la solución que se le dará al presente caso, las recurrentes sostienen, en resumen, que el fallo impugnado adolece de violación a las disposiciones del artículo 1315 del Código Civil, en razón de que la corte a-qua desconoció el valor probatorio del certificado médico como elemento de prueba, ya que en el mismo se demostraba que la de cujus padecía de "demencia senil", pues la condición de senil implica que la persona que sufre este tipo de demencia la padecerá, desde el momento en que es diagnosticada, ostentando una incapacidad de por vida; que también plantean las recurrentes, que al haber la corte a-qua confirmado la decisión de rechazar la demanda en nulidad de testamento, incurrió en desconocimiento y violación de las disposiciones del artículo 971 del Código Civil, que establece que "para hacer una donación entre vivos o un testamento, es preciso estar en perfecto estado de razón";

Considerando, que en ese tenor, esta Corte de Casación ha comprobado que en la sentencia impugnada no figura ningún indicio de que se haya depositado el alegado certificado médico, ni ha sido depositada ante este plenario ningún inventario donde conste prueba alguna que demuestre que así fuera; que los documentos que contienen una descripción de la situación clínica de la finada y que sí aparecen como depositados y ponderados por ante la corte a-qua, son: 1. Historial Clínico otorgado el 14 de junio de 2007, suscrito por el Dr. M. de los Santos, y, 2. Una certificación expedida por el "Hogar de Ancianos Nuestra Señora del Carmen", Boca Chica; que dichos documentos reiteran lo ya expresado anteriormente, en el sentido de que la testadora sufría trastornos de memoria y demencia senil desde mayo del año 2006; que, como bien estableció la corte a-qua, como esta enfermedad puede iniciarse de manera brusca o progresivamente, y desarrollarse a largo o a corto plazo, es decir, que su aparición varía, pues no tiene un patrón de evolución igual en todos los pacientes, la única forma de averiguar si la de cujus la padecía al momento de legar, que ya se dijo se produjo antes de que fueran redactados dichos documentos, era realizándole un estudio específico a la enferma, lo cual era ya imposible por haber fallecido la misma; que como lo único probado ante los jueces de fondo fue que el padecimiento comenzó en mayo de 2006, o sea, aproximadamente 3 meses después de testar, la alegada violación al artículo 971 del Código Civil, no es sustentable ya que las accionantes en la especie no han podido demostrar que la de cujus se encontrara incapacitada para disponer a título gratuito al momento que lo hizo; por lo que procede sean desestimados los medios reunidos acabados de analizar, por infundados;

Considerando, que en su cuarto medio las recurrentes expresan que "la corte incurrió en el vicio de falta de estatuir, al no mencionar y mucho menos ponderar el escrito de réplica a las conclusiones ampliadas depositadas por la parte recurrente";

Considerando, que en lo referente a que no fue ni mencionado ni ponderado el escrito de réplica a las conclusiones ampliadas depositadas por la parte recurrente, como las recurrentes no han especificado qué pedimentos no le fueron contestados que alegadamente estaban contenidos en dicho escrito de réplica, y además, no constar en el expediente formado con motivo del presente recurso de casación que las recurrentes hayan depositado en ese tribunal el alegado escrito de réplica, procede en consecuencia, que sea desestimado este cuarto y último medio examinado, y con ello desestimado el presente recurso.

Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por C.J.E.D. y T.M.C.C. contra la sentencia dictada en atribuciones civiles el 14 de mayo del año 2009 por la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, cuyo dispositivo figura transcrito en otro lugar de este fallo; Segundo: Condena a las recurrentes al pago de las costas procesales, con distracción de las mismas en provecho del Dr. J.L.C. y del L.. J.M.R., quienes afirman estarlas avanzando en su totalidad.

Así ha sido hecho y juzgado por la Sala Civil de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por la misma en la ciudad de Santo Domingo de G., en su audiencia pública del 19 de enero de 2011, años 167º de la Independencia y 148º de la Restauración.

Firmado: R.L.P., E.M.E., A.R.B.D., J.H.M., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada, firmada y pronunciada por los señores Jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día, mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.