Sentencia nº 434 de Suprema Corte de Justicia, del 18 de Noviembre de 2015.

Fecha de Resolución:18 de Noviembre de 2015
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

Sentencia núm. 434

G.A. de S., Secretaria General de la Suprema Corte de Justicia, Certifica: Que en los archivos a su cargo hay un expediente que contiene una sentencia de fecha 18 de noviembre de 2015, que dice así:

D., Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema Corte de

Justicia, regularmente constituida por los Jueces Miriam Concepción Germán

Brito, P.; E.E.A.C., Alejandro Adolfo Moscoso

Segarra, F.E.S.S. e H.R., asistidos del secretario

de estrados, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo

Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 18 de noviembre de 2015, años

172° de la Independencia y 153° de la Restauración, dicta en audiencia

pública, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por R.C.S. (a)

Bacacha, dominicano, mayor de edad, no porta cédula de identidad y

electoral, domiciliado y residente en la calle La Chinola del sector Los

Guaricanos, municipio Santo Domingo Norte, provincia Santo Domingo,

República Dominicana, imputado y civilmente demandado, contra la sentencia núm. 294-2014-00388, dictada por la Cámara Penal de la Corte de

Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal el 4 de diciembre de

2014, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído al Lic. E.A.S., en la lectura de sus conclusiones en

la audiencia del 29 de julio de 2015, actuando a nombre y representación de

C.A.S.H. y R.A.I.C., parte

recurrida;

Oído el dictamen de la Magistrada Procuradora General Adjunta de la

República, Dra. A.B.;

Visto el escrito contentivo de memorial de casación suscrito por el Lic.

P.C., Defensor Público, en representación del recurrente

R.C.S., depositado 16 de diciembre de 2014, mediante el

cual interpone dicho recurso;

Visto el escrito de réplica a dicho recurso, suscrito por el Lic. Edwin

Acosta Suárez, en representación de C.A.S.H. y

R.A.I.C., depositado en la secretaría de la Corte a-qua, el

12 de enero de 2015; Visto la resolución núm. 1580-2015, dictada por esta Segunda Sala de la

Suprema Corte de Justicia el 15 de mayo de 2015, la cual declaró admisible el

recurso de casación interpuesto por R.C.S., y fijó audiencia

para conocerlo el 29 de julio de 2015;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por las Leyes núms. 156 de

1997 y 242 de 2011;

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia después de haber

deliberado, y vistos los artículos 396, 399, 400, 418, 419, 420, 425, 426 y 427 del

Código Procesal Penal, modificado por la Ley núm. 10-15, de fecha 10 de

febrero de 2015; y la Resolución núm. 3869-2006, dictada por la Suprema

Corte de Justicia el 21 de diciembre de 2006;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos que

en ella se refieren, son hechos constantes los siguientes:

  1. que el 5 de diciembre de 2013, el Lic. J.B.P.R.,

    P.F. de San Cristóbal, presentó formal acusación y

    requerimiento de apertura a juicio, en contra de R.C.S. (a)

    Bacacha, por presunta violación a las disposiciones de los artículos 265, 266,

    295, 296, 297, 298, 302 del Código Penal Dominicano, y 39 de la Ley 36; b) que el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de

    San Cristóbal, dictó la resolución núm. 073-2014, el 26 de marzo de 2014,

    mediante la cual dicta auto de apertura a juicio contra el imputado

    recurrente; siendo apoderado para el conocimiento del fondo del proceso el

    Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del

    Distrito Judicial de San Cristóbal, quien dictó la sentencia núm. 153/2014, el

    23 de septiembre de 2014, cuyo dispositivo establece lo siguiente:

    “PRIMERO: Declara a R.C.S. (a) B.
    de generales que constan, culpable de los ilícitos de asociación
    de malhechores y homicidio voluntario en violación a los artículos 265, 266, 295 y 304 del Código Penal Dominicano,
    en perjuicio del hoy occiso A.R.I.S.; en consecuencia, se le condena a cumplir veinte (20) años de reclusión mayor a ser cumplidos en la Cárcel Pública de Najayo Hombres, excluyendo de la calificación original los artículos 296, 297, 298 y 302 del Código Penal por no haber concurrido los elementos constitutivos del asesinato;
    SEGUNDO: Ratifica la validez de la constitución en actor civil realizada por los señores C.A.S.H. y R.A.I.C., en calidad de padres del occiso, acción llevada accesoriamente a la acción penal, en contra del imputado R.C.S. (a) Bacacha, por haber sido ejercida dicha acción conforme a la ley
    en cuanto a la forma; y en cuanto al fondo, se condena ad icho imputado al pago de Dos Millones de Pesos Dominicanos (RD$2,000,000.00), divididos en partes iguales, como justa reparación por los daños y perjuicios recibidos por éstos, a consecuencia del accionar del imputado;
    TERCERO: Rechaza las conclusiones del abogado del imputado toda vez que la responsabilidad de su patrocinado quedó plenamente probada en los tipos penales de referencia en el inciso primero, con pruebas lícitas, suficientes y de cargo, capaces de destruir su presunción de inocencia; CUARTO: Condena al imputado R.C.S. (a) Bacacha, al pago de las costas penales y civiles del proceso, distrayendo estas últimas a favor y provecho del L.. E.A.S. quien afirma haberlas avanzado en su totalidad;”

  2. que dicha decisión fue recurrida en apelación por el imputado

    R.C.S., siendo apoderada la Cámara Penal de la Corte de

    Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal, la cual dictó la

    sentencia núm. 294-2014-00388, objeto del presente recurso de casación, el 4

    de diciembre de 2014, cuyo dispositivo dispone lo siguiente:

    “PRIMERO: Rechaza el recurso de apelación interpuesto en fecha siete (7) del mes de octubre del año dos mil catorce (2014), por el Lic. P.C., defensor público, actuando a nombre y representación del imputado R.C.S., contra la sentencia núm. 153-2014 de fecha veintitrés (23) del mes de septiembre del año dos mil catorce (2014), dictada por el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San Cristóbal, cuyo dispositivo copiado en parte anterior de la presente sentencia; SEGUNDO: Condena al imputado recurrente R.C.S. del pago de las costas penales del procedimiento de alzada, por haber sucumbido en su recurso de apelación; TERCERO: La lectura y posterior entrega de la presente sentencia vale notificación para las partes; CUARTO: Ordena la notificación de la presente decisión, al Juez de la Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de San Cristóbal, para los fines correspondientes;”

    Considerando, que el recurrente R.C.S., alega en su

    recurso de casación lo siguiente:

    “Contradicción en la motivación de la sentencia el medio en
    que se fundamentó nuestro recurso de apelación fue el de violación a la ley por errónea aplicación de una norma de carácter legal. (Arts. 295 y 304 del Código Penal. Nuestro alegato de defensa se sustentó en el hecho de que la calificación jurídica dada a la acusación debía ser variada por la de golpes
    y/o heridas (Art. 309 del CP) y que lo único que quedó probado
    en contra de R.C. fue que este, en medio de una pelea con la víctima le produjo varias heridas no mortales con una botella rota. Esta información es corroborada por el informe de autopsia núm. A-0554-2012, de fecha tres (3) de abril del año 2012, realizado al cadáver de la víctima que establece lo siguiente: “Causa muerte: herida a distancia por proyectil de arma de fuego, cañón corto, con entrada en hemitorax derecho, línea axilar, media con 3er espacio intercostal anterior derecho, y salida en costado izquierdo, línea axilar media, 8vo arco anterior izquierdo. Conclusión: el deceso del señor A.R.I.S., se debió a hemorragia interna por laceración de arteria aorta y cayado aórtico a causa de: Herida a distancia por proyectil de arma de fuego cañón corto, con entrada en hemitorax derecho, línea 3er, espacio intercostal anterior derecho y salida en costado izquierdo, línea axilar media con 8vo arco costal anterior izquierdo. Al condenar a nuestro representado por el tipo penal
    de homicidio voluntario el tribunal incurrió en una errónea
    aplicación de una norma de carácter legal en razón de que para que se configure el tipo penal de homicidio se debe probar que en la conducta del imputado se han configurado todos los elementos constitutivos de este tipo uno de los cuales es el elemento material que consiste en un acto de naturaleza tal que sea capaz de quitarle la vida a la víctima. en el presente caso el elemento material del homicidio no se configura en la conducta de R.C. en razón de que el hecho que le causó la muerte a la víctima, como ya hemos expresado, fue el disparo que hizo D.S.M., quien dicho sea de paso, no aparece en la acusación. Que la Corte de apelación incurre en contradicción debido a que al iniciar su referencia al recurso de apelación señala: “Que el imputado presenta como único motivo de su recurso la violación a la ley por errónea aplicación de una norma de carácter legal (Art. 295 y 304 del Código Penal)…” pero luego rechaza el recurso alegando “Que ante a ausencia de motivos en que debe fundarse e recurso de apelación… Toda sentencia contradictoria es ilógica”; Considerando, que es principio que no se puede hacer valer ante la Suprema Corte de Justicia medios nuevos, es decir, que no hayan sido sometidos expresa o implícitamente por la parte que los invoca al tribunal cuya decisión es impugnada o que no se hayan apreciado por dicho tribunal a menos que la ley no imponga su examen de oficio en interés del orden público; siendo así que del examen del escrito que sustentó el recurso de apelación del ahora recurrente en casación P. de la Cruz Caminero, y de las demás piezas del expediente, se evidencia que los agravios que hemos resumidos en los ordinales 1, 2, 3 y 4 expuestos como argumentos que sustentan el presente recurso, estos no fueron sometidos a la consideración de los jueces del fondo, ni la Corte a-qua los apreció por su propia determinación, en tal virtud, las violaciones ahora denunciadas en los referidos ordinales constituyen medios nuevos inadmisibles en casación”;

    Considerando, que la Corte a-quo para fallar en la forma en que lo hizo

    dio por establecido, en síntesis, lo siguiente:

    “Que al analizar la decisión recurrida a la luz del presente recurso de apelación, es procedente establecer, partiendo de la fijación de los hechos realizada por el tribunal a-quo, que la causa del fallecimiento del hoy occiso, lo fue la herida de proyectil de arma de fuego que recibió mientras yacía en el suelo como consecuencia de los golpes y heridas que había recibido de manos del imputado con el casco de una botella,
    con cuyo objeto le infirió alrededor de ocho (8) heridas, siendo preciso señalar, que en presente caso no se pueden apreciar de manera individual los actos de violencia que finalmente desencadenaron en la muerte del hoy finado, sino que ambas agresiones convergen en lugar y tiempo en procura del mismo objetivo, es decir, que lo que dio lugar a que la víctima se encontrara indefensa en el suelo al momento de recibir la herida por el proyectil de arma de fuego, lo fue la agresión previa que le había ocasionado al imputado, hoy recurrente, el cual se encontraba acompañado de su cuñado Domingo Solano, que es a la persona a quien este le ordena dispararle a
    la víctima, teniendo lugar de esta forma la teoría del “dominio
    del hecho”, reseñada por el tribunal a-quo, con la cual se identifica esta alzada, ya que después de encontrarse herido e indefenso en el suelo el hoy occiso, el imputado tuvo en sus manos la oportunidad de no continuar la materialización del hecho doloso, dada su relación con la persona que se encuentra prófuga, sin embargo procedió a ordenarle que le disparara; de
    ahí que al decidir en la forma que lo hizo el tribunal de primer
    grado, el mismo ha hecho una correcta aplicación de la ley, contrario a lo denunciado por el imputado en su recurso, por lo que se advierte configurado el motivo en que descansa el presente recurso de apelación”;

    Considerando, que establece el recurrente en su escrito de casación:

    “Al condenar a nuestro representado por el tipo penal de homicidio voluntario el tribunal incurrió en una errónea aplicación de una norma de carácter legal en razón de que para que se configure el tipo penal de homicidio se debe probar que en la conducta del imputado se han configurado todos los elementos constitutivos de este tipo uno de los cuales es el elemento material que consiste en un acto de naturaleza tal que sea capaz de quitarle la vida a la víctima. En el presente caso el elemento material del homicidio no se configura en la conducta de R.C. en razón de que el hecho que le causó la muerte a la víctima, como ya hemos expresado, fue el disparo que hizo D.S.M.”;

    Considerando, que son hechos probados por el tribunal de juicio, y

    confirmados por la Corte a-qua, los siguientes:

    “a) Que siendo aproximadamente las ocho horas, de la noche (8:00 p.m.) del 2 de abril del año 2012, la víctima fallecida A.R.I.S., se encontraba junto a varios amigos compartiendo en el centro de diversión denominado “La Otra Versión” ubicado en la Playa del Gringo, en el municipio de Haina, provincia de San Cristóbal, y allí es agredido por el hoy imputado R.C.S. (a )B., quien le toma por los cabellos y lo agrede con una D., quien le acompañaba, a que le diera un tiro a la víctima, lo que hizo; b) Que las heridas recibidas por la víctima, consistieron en herida a distancia por proyectil de arma de fuego cañón corto, la cual fue ocasionada por el señor D. y siete heridas corto contundente en diferentes partes del cuerpo, tales como en región parietal izquierda, región retroauricolar izquierda, en hemitorax izquierda, en antebrazo izquierdo, ocasionadas por el hoy imputado R.C., siendo a consecuencia de ello trasladado inmediatamente a los fines de recibir atenciones médicas al Hospital de Baselquillo, en Haina, llegando ya muerto a dicho centro médico; c) Que el deceso de la víctima se debió a la hemorragia interna por la laceración de arteria aorta y cayado aórtico de herida a distancia por proyectil de arma de fuego cañón corto; d) Que en la muerte del señor A.R.I.S., participaron activamente el hoy imputado R.C.S. y su acompañante a quienes los testigos identificaron como D.; e) Que una vez estas personas comenten los hechos emprenden la huida siendo el imputado R.C., arrestado un año y ocho meses después de ocurridos los hechos a los que se contrae el presente proceso y el señor D., aun no ha podido ser arrestado; f) Que dicha muerte, el imputado y la persona que le acompañaba la ocasionaron en forma voluntaria, ya que conforme se desprende de la práctica de la prueba éstos utilizaron inicialmente una botella y posteriormente un arma de fuego, a sabiendas de que en el lugar donde hirió al hoy occiso se alojaban órganos vitales; g) Que esa conducta reprochable del imputado fue lo que motivó que éste fuera sometida a la acción de la justicia por lo acontecido; concluyendo este tribunal que el mismo es responsable de homicidio voluntario en perjuicio de A.R.I.S., conforme se desprende de las declaraciones de los testigos y de las demás pruebas aportadas”;

    Considerando, que, para que se dé la coautoría, la realización del hecho

    debe hacerse de manera conjunta y de mutuo acuerdo, aportando cada una

    de las personas involucradas una contribución esencial para la obtención del

    delito, mediante una actuación conjunta para la realización del mismo, ya que

    debe fundamentarse en una imputación recíproca del hecho, es decir, “que a

    pesar de que cada uno de los coautores haya realizado sólo una parte del hecho

    punible, a cada uno de esos se le imputa lo realizado por todos los demás (co) autores:

    cada uno será jurídico-penalmente responsable de la totalidad del hecho y, por tanto,

    se le impondrá la pena correspondiente al autor”;

    Considerando, que el coautor, es el que participa de manera principal,

    directa y decisiva en la infracción, de modo que el acto ilícito no se

    configuraría sin su intervención. (Diccionario Jurídico 9-1. Francisco Ortega

    Polanco. P.. 133);

    Considerando, que ha establecido por esta Segunda Sala de la Suprema

    Corte de Justicia, en decisiones anteriores, “que es autor aquel que se encuentra

    en capacidad de continuar, detener o interrumpir, por su comportamiento, la

    realización del tipo, por tanto cuando son varios los sujetos que concurren a la

    realización de la conducta antijurídica, para que el aporte configure coautoría se requiere que sea esencial, y que se materialice durante la ejecución típica”;

    Considerando, que en la especie, contrario a lo establecido por la parte

    recurrente, el imputado R.C.S., se trasladó con el señor

    D.S.M. (hoy prófugo), hacía donde se encontraba

    compartiendo con amigos, donde llegó el imputado, le toma por los cabellos

    y con una botella le infiere unas ocho heridas, derribándolo y ordenando a

    D., quien le acompañaba, a que le diera un tiro, lo que hizo; quedando

    clara su participación como coautor en el presente proceso, y donde se probó

    que el imputado recurrente era la persona que tenía el dominio del hecho;

    Considerando, que quedó claramente probado y fuera de toda duda

    razonable, que el imputado recurrente es coautor del crimen de homicidio

    voluntario en contra del señor A.R.I.S., toda vez que

    aún cuando no realizó el disparo que cegó la vida éste, fue la persona que

    tuvo el dominio final del suceso, al ordenarle a su compañero que le

    disparara, situación que tanto el tribunal de primer grado como la Corte aqua, establecieron con claridad, dando motivos pertinentes y suficientes, con

    los cuales esta conteste esta alzada; por lo que luego de examinar los medios

    del recurso de casación y la decisión impugnada, se advierte, que la Corte aqua, actuó conforme al derecho al confirmar la decisión de primer grado, lo que

    le ha permitido a esta sala, como Corte de Casación comprobar que en la especie se ha hecho una correcta aplicación de la ley;

    Considerando, que al no encontrarse los vicios invocados por el

    recurrente procede rechazar el recurso de casación interpuesto, de

    conformidad con las disposiciones del artículo 427.1 del Código Procesal

    Penal, modificado por la ley núm. 10-15 del 10 de febrero de 2015;

    Considerando, que en la deliberación y votación del presente fallo

    participaron los magistrados F.E.S.S. y Alejandro Adolfo

    Moscoso Segarra, quienes no la firman por estar de vacaciones, lo cual se hace

    constar para la validez de la decisión sin su firma, de acuerdo al artículo 334.6

    del Código Procesal Penal.

    Por tales motivos, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia,

    FALLA:

    Primero: Admite como intervinientes a C.A.S.H. y R.A.I.C. en el recurso de casación interpuesto por R.C.S., contra la sentencia núm. 294-2014-00388, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal el 4 de diciembre de 2014, cuyo dispositivo aparece copiado en parte anterior del presente fallo;

    Segundo: Rechaza en indicado recurso, y en consecuencia confirma la decisión impugnada por los motivos expuestos en el cuerpo de la presente decisión;

    Tercero: E. al recurrente del pago de las costas penales del proceso, por haber sido asistido por un defensor público;

    Cuarto: Ordena la notificación de la presente decisión a las partes y al Juez de la Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de San Cristóbal.

    (Firmados): M.C.G.B..- E.E.A.C..- H.R..-

    La presente sentencia ha sido dada y firmada por los Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.

    La presente copia se expide en Santo Domingo, Distrito Nacional, hoy

    26 de noviembre de 2015, a solicitud de la parte interesada. Exonerada de

    pagos de impuestos y sellos de Impuestos Internos.

    G.A. de Subero

    Secretaria General