Sentencia de Suprema Corte de Justicia, del 23 de Mayo de 2016.

Fecha de Resolución:23 de Mayo de 2016
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 23 de mayo de 2016

Sentencia núm. 564

MERCEDES A. MINERVINO A., SECRETARIA GENERAL INTERINA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA, CERTIFICA. QUE EN LOS ARCHIVOS A SU CARGO EXISTE UN EXPEDIENTE QUE CONTIENE UNA SENTENCIA DE FECHA 23 DE MAYO DEL 2016, QUE DICE:

D., Patria y Libertad República Dominicana

En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema

Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces Miriam

Concepción Germán Brito, P.; Esther Elisa Agelán

Casasnovas, A.A.M.S. y Fran Euclides Soto

Sánchez, asistidos del secretario de estrados, en la Sala donde celebra

sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito

Nacional, hoy 23 de mayo de 2016, años 173° de la Independencia y

153° de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de

Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por Jairo Luis

Meléndez Ovalles, dominicano, mayor de edad, portador de la cédula Fecha: 23 de mayo de 2016

de identidad y electoral núm. 031-0385086-7, domiciliado y residente

en la calle Principal, núm. 27, sector La Herradura, Santiago de Los

Caballeros, imputado, contra la sentencia núm. 471-2013, dictada por

la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial

de Santiago de Los Caballeros el 9 de octubre de 2013, cuyo

dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la

República;

Visto el escrito contentivo de memorial de casación suscrito por

el Licdo. B.J.R., defensor público, en

representación del recurrente, depositado el 20 de diciembre de 2013,

en la secretaría de la Corte a-qua, mediante el cual interpone dicho

recurso;

Visto el escrito contentivo de memorial de defensa suscrito por

los Licdos. R.A.T.P. y C.T.G., en

representación de B.M.O. y Cristian Rosany Carrasco

Tineo, depositado el 21 de septiembre de 2015, en la secretaría de la

Corte a-qua; Fecha: 23 de mayo de 2016

Visto la resolución núm. 4689-2015, de la Segunda Sala de la

Suprema Corte de Justicia el 21 de diciembre de 2015, que declaró

admisible el recurso de casación interpuesto por el recurrente, fijando

audiencia para el conocimiento del mismo el día 17 de febrero de

2016;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por las Leyes núms.

156 de 1997 y 242 de 2011;

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, después de

haber deliberado y vistos los artículos 65 de la Ley sobre

Procedimiento de Casación, 70, 418, 419, 420, 421, 422, 425, 426 y 427

del Código Procesal Penal;

Considerando, que en la decisión impugnada y en los

documentos que en ella se refieren, son hechos constantes los

siguientes:

  1. que el 19 de agosto de 2011, el Tercer Juzgado de la

    Instrucción del Distrito Judicial de Santiago de Los Caballeros, dictó

    auto de apertura a juicio en contra de J.L.M.O.,

    por presunta violación a las disposiciones de los artículos 295 y 304

    del Código Penal Dominicano; Fecha: 23 de mayo de 2016

  2. que para el conocimiento del fondo del asunto fue

    apoderado el Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del

    Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago de Los

    Caballeros, el cual el 26 de diciembre de 2012, dictó su sentencia núm.

    406-2012 y su dispositivo es el siguiente:

    “PRIMERO: Declara al ciudadano J.L.M.O. (PP-CCR-Rafey-Presente), dominicano, 29 de edad, soltero, comerciante (agente vendedor), titular de la cédula de identidad y electoral núm. 031-0385086-7, domiciliado y residente en la calle Principal, núm. 27, al lado del C.N., del sector la Herradura, S. culpable de cometer el ilícito penal de homicidio voluntario previsto y sancionado por los artículos 295 y 304 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de quien en vida se llamó A.B.O.T.; en consecuencia, se le condena a la pena de doce (12) años de reclusión mayor, a ser cumplido en el referido Centro Penitenciario; SEGUNDO: Se condena además al ciudadano J.L.M.O., al pago de las costas penales del proceso; TERCERO: En cuanto a la forma se declara buena y válida la querella en constitución en actor civil incoada por los señores B.M.O. y C.R.C.T., por intermedio de los Licdos. F.P. y R.A.T., por haber sido hecha en tiempo Fecha: 23 de mayo de 2016

    hábil y de conformidad con la ley; CUARTO: En cuanto al fondo se condena al imputado J.L.M.O., al pago de una indemnización consistente en la suma de Un Millón Quinientos Mil Pesos (RD$1,500,000.00), a favor de los señores B.M.O. y C.R.C.T., como justa reparación por los daños morales y materiales sufridos por estos como consecuencia del hecho punible; QUINTO: Se condena al ciudadano J.L.M.O., al pago de las costas civiles del proceso, con distracción y provecho de los Licdos. F.P. y R.A.T., quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad; SEXTO: Ordena la confiscación de la prueba material consistente en: Una Pistola, marca B., calibre 9mm, serie núm. 632463; SÉPTIMO: Acoge parcialmente las conclusiones de la Ministerio Público y de los abogados asesores técnicos de los querellantes y actores civiles, rechazando obviamente las formuladas por la defensa técnica del encartado; OCTAVO: Ordena a la Secretaría Común Comunicar copia de la presente decisión al Juez de la Ejecución de la Pena de este Distrito Judicial, una vez transcurran los plazos previstos para la interposición de los recursos”;

  3. que con motivo del recurso de alzada intervino la sentencia

    núm. 471-2013, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación Fecha: 23 de mayo de 2016

    del Departamento Judicial de Santiago de Los Caballeros, la cual el 9

    de octubre de 2013, dictó su decisión, y su dispositivo es el siguiente:

    “PRIMERO: En cuanto a la forma ratifica la regularidad del recurso de apelación interpuesto siendo las 10:32 horas de la mañana, el día catorce (14) del mes de febrero del año dos mil trece (2013), por el imputado J.L.M.O., por intermedio del licenciado B.J.R., defensor público, en contra de la sentencia núm. 406-2012, de fecha veintiséis (26) del mes de diciembre del año dos mil doce (2012), dictada por el Segundo Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago; SEGUNDO: En cuanto al fondo desestima el recurso quedando confirmada la sentencia impugnada; TERCERO: Exime de costas el recurso por ser interpuestos por la Defensoría Pública; CUARTO: Ordena la notificación de la presente sentencia a todas las partes que indica la ley”;

    Considerando, que el recurrente propone como medio de

    casación en síntesis lo siguiente:

    Único Medio : Sentencia manifiestamente infundada. Que la defensa técnica del recurrente solicitó la variación de la calificación jurídica dada al hecho de los artículos 295 y 304 del Código Penal, por las disposiciones de los artículos 321 y 326 del mismo texto penal. Es decir, darle al hecho la calificación no de homicidio voluntario sino la de homicidio excusable. Sin embargo, el Tribunal a-quo, como si fuera una facultad y no una obligación la Fecha: 23 de mayo de 2016

    contestación de las pretensiones de las partes no contestó la petición del hoy recurrente. Ante esa evidente verdad, con la finalidad de restablecer el derecho acudimos a la Corte, pero esta, incurrió en el mismo vicio, cuando en la página 6 de la sentencia dictada al efecto dice: “Que para que pueda ser admitida la excusa legal de la provocación deben encontrarse presentes las siguientes condiciones: 1) que el ataque haya consistido en violencia física”, ciertamente, eso fue lo que establecieron tres testigos, que el imputado fue golpeado, y en esa circunstancia fue cuando se produjo el único disparo. Es decir, hubo provocación proveniente de la parte ofendida, tal como dice el artículo 321 del Código Penal. La Corte a-qua agrega la necesidad de tres condiciones más, sin contar la ya citada, pero es evidente que esa inferencia del a-qua va más allá del requerimiento normativo para dejar por establecida la provocación. Que la sentencia es manifiestamente infundada en cuanto a la negación de acoger circunstancias atenuantes a favor del imputado. Que la Corte a-qua tampoco dio respuesta a la petición del imputado limitándose en el caso a reproducir en la página nueve de la sentencia por ella producida, un párrafo de la sentencia dictada por el tribunal de primer grado. En consecuencia ante la actitud asumida por el imputado y las propias circunstancias que rodearon la comisión del hecho objeto del proceso, es razonable acoger a su favor circunstancias atenuantes, pero no en los términos que lo hizo el tribunal de primer grado sino una atenuante que responda al principio de proporcionalidad”;

    Considerando, que para fallar en ese sentido, la Corte a-qua, Fecha: 23 de mayo de 2016

    dio por establecido en síntesis lo siguiente:

    “…El recurrente se queja de que el Tribunal a-quo no dio respuesta a conclusiones formales planteadas por la defensa técnica del imputado J.L.M.O., a través de su defensor licenciado B.J., en el sentido de que existía en la especie “la excusa legal de la provocación”, circunstancia que no permite la configuración del homicidio voluntario como apreció erróneamente el a-quo. De la lectura de la sentencia apelada, y el acta de audiencia S/N, de fecha 26 de diciembre de 2012, en la cual se recogen las incidencias del juicio que culminó con el fallo apelado, evidencia que la defensa técnica del imputado J.L.M.O., le solicitó al juez de juicio lo siguiente: “Primero: Que sea variada la calificación jurídica que se le ha dado al hecho del artículo 295 del Código Penal que tipifica el homicidio voluntario por las disposiciones de los artículos 321 y 326 del mismo texto que consagra los homicidios y heridas excusables considerando las circunstancias que rodearon la comisión de dicho hecho y que a raíz de la nueva calificación jurídica este tribunal declare al imputado a pena cumplida”; en tal sentido, advierte la Corte que el tribunal no dio respuesta a dichas conclusiones, lo que constituye una falta de estatuir; pero este asunto la Corte lo suplirá de oficio. El artículo 321 del Código Penal establece: “El homicidio, las heridas y los golpes son excusables, si de parte del ofendido han precedido inmediatamente provocación, amenazas o violencias graves”. Que para que pueda ser admitida la excusa legal de la provocación, deben encontrarse presente las Fecha: 23 de mayo de 2016

    siguientes condiciones: 1. Que el ataque haya consistido necesariamente en violencias físicas; 2. Que estas violencias hayan sido ejercidas contra seres humanos; 3. Que las violencias sean graves, en términos de lesiones corporales severas o de apreciables daños psicológicos de los que se deriven considerables secuelas de naturaleza mortal; 4. Que la acción provocadora y el crimen o el delito que es su consecuencia sean bastante próximos, que no haya transcurrido entre ellos un tiempo suficiente para permitir la reflexión y meditación serena de neutralizar los sentimientos de ira y de venganza, quedando la comprobación de la existencia de estas circunstancias a cargo de los jueces de fondo, en razón de ser materia de hecho que estos deben apreciar soberanamente” (SCJ, 12 de enero de 2000; B.J. 1070, Pág. 117). Que el a-quo establece en su decisión lo siguiente: “Que el Ministerio Público al presentar acusación manifestó que la misma se sustenta. Que en fecha 31 de enero del año 2011, a eso de la 1:00 horas de la madrugada mientras el hoy occiso A.B.O.T., se encontraba en el Chulo Pica Pollo, ubicado en la calle 2 de Cien Fuegos, en eso se presentaron el imputado J.L.M.O. y J.M.P.C., quienes solicitaron que le sirvieran pica pollo y momento en que esperaban el pica pollo, se les acercó una persona solo conocido como M. y trató de meterle la mano en uno de los bolsillos al imputado J.L.M.O., situación esta que enojó al imputado. Luego que M. tratara de meterle la mano en el bolsillo al imputado, el nombrado J.M.P.C., reaccionó molesto contra Fecha: 23 de mayo de 2016

    M., generándose una pelea entre estos, de inmediato el imputado J.L.M.O., sacó una pistola marca B., calibre 9 milímetros, serie núm. 632463 y le realizó un disparo al hoy occiso A.B.O.T., provocándole una herida de arma de fuego con entrada en hemitorax izquierdo y salida en el costado derecho, que le produjo la muerte al occiso, mientras recibía atenciones médicas, luego el imputado emprendió la huida, siendo todo esto presenciado por los señores J.M.P.C., J.C.O. y A. de J.P., quienes están siendo ofertados como testigos. En fecha 22 de marzo del año 2011, se presentó la señora T.O.R. e hizo una entrega voluntaria ante el F. que suscribe de la pistola marca B., calibre 9 milímetros, serie núm. 632463, arma de fuego esta usada por el imputado J.L.M.O., ante el Departamento de Homicidios para que responda por los cargos antes expuestos, procediéndose de inmediato a ejecutarse el auto núm. 670-2011, contentivo de orden de arresto en contra del imputado”. Según el a-quo, el Ministerio Público ha presentado como medios de pruebas documentales, periciales, materiales, ilustrativas y testimoniales las siguientes: 1. Acta de inspección de la escena del crimen de la Dirección Adjunta de Investigaciones Criminales Cibao Central, P.M., Policía Científica, de fecha 31-01-2011. 2. Acta de entrega voluntaria de fecha 22-03-2011. 3. Certificación del Ministerio de Interior y Policía de fecha 07-06-2011. 4. Acta de levantamiento de cadáver de fecha 31/01/2011. 5. Informe de autopsia judicial núm. 061-11 expedida por Fecha: 23 de mayo de 2016

    el INACIF, en fecha 11-02-2011. 6. Una pistola marca B., calibre 9mm, serie núm. 632463. 7. B. fotográfica de fecha 31/01/2011. 8. Testimonio de A. de J.P.. 9. Testimonio de J.C.O.. 10. Testimonio de J.M.P.. Así mismo expresa el a-quo que por su parte la defensa del imputado presentó como medios de pruebas testimoniales las siguientes: 1. Testimonio de J.A.P.A.. 2. Testimonio de J.M.O.. Que sobre la valoración de las pruebas razona el a-quo: “Dicho esto, procede ponderar y analizar las pruebas aportadas, sometiéndolas al escrutinio de la sana critica, es decir, a las reglas de la lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia en aras de realizar la reconstrucción del hecho, partiendo de la información extraída en base a la apreciación conjunta y armónica de las mismas, no sin antes someterlas al juicio de la legalidad y admisibilidad previsto en la norma, de donde deriva la posibilidad de que sean utilizadas para fundar una decisión judicial; en la especie, las pruebas aportadas por la acusación han sido recogidas e instrumentadas observando todas las formalidades previstas en la norma, e incorporadas al proceso conforme reglas establecidas, toda vez que el informe de autopsia judicial núm. 061-11, expedida por el INACIF, en fecha 11-02-2011 fue instrumentado conforme a lo previsto en el artículo 212 del Código Procesal Penal y en lo que respecta al acta de levantamiento de cadáver de fecha 31/01/2011, instrumentada por el Licdo. M.R. y el acta de inspección de la escena del crimen de la Dirección Adjunta de Investigaciones Fecha: 23 de mayo de 2016

    Criminales Cibao Central, P.N. Policía Científica, de fecha 31-01-2011, las mismas fueron hechas respetando las disposiciones contenidas en los artículos 173 y 174 del Código Procesal Penal, siendo estas pruebas admitidas en la fase intermedia, y poseen referencia directa con el hecho investigado, por lo que pueden ser objeto de ponderación y utilizadas para fundar esta decisión”. Continua razonando el a-quo: “Que en la especie, de la valoración de los elementos de pruebas sometidos al debate oral, público y contradictorio, los cuales cumplen con todas las formalidades establecidas por la norma y por tanto pueden ser válidamente utilizados para fundar esta decisión, tomando en consideración la aplicación de la lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia, hemos podido establecer como hechos ciertos los siguientes: 1. Que en fecha 31 de enero del año 2011, a eso de la 1:00 horas de la madrugada mientras el hoy occiso A.B.O.T., se encontraba en el Chulo Pica Pollo, ubicado en la calle 2 de Cien Fuegos, en eso se presentaron el imputado J.L.M.O. y J.M.P.C., quienes solicitaron que le sirvieran pica pollo y momento en que esperaban el pica pollo, se les acercó una persona solo conocido como M., y trató de meterle la mano en uno de los bolsillos al imputado J.L.M.O., situación esta que enojó al imputado, todo esto se pudo probar mediante el testimonio del señor J.A.P.A. el cual dijo “veo un muchacho poniéndole la mano a J. en los bolsillos, yo le pregunte que porque hacia eso”. 2. Que posterior a que tratara de meterle la mano en el Fecha: 23 de mayo de 2016

    bolsillo al imputado, el nombrado J.M.P.C., reaccionó molesto, en eso el hoy occiso A.B.O.T., salió en defensa de M., generándose una pelea entre estos, de inmediato el imputado J.L.M.O., sacó una pistola marca B., calibre 9 milímetros, serie núm. 632463 y le realizó un disparo al hoy occiso A.B.O.T., provocándole una herida de arma de fuego con entrada en hemitorax izquierdo y salida en el costado derecho, que le produjo la muerte al occiso, todo esto podemos comprobarlo mediante el testimonio de A. de J.P. el cual expresó lo siguiente: “M. le llama, el cliente que estoy despachando esta con la víctima, le ofende uno de los compañeros del victimario, se manotean, el lio es con un compañero del victimario, el compañero tiene un litro de ron, el victimario abre la puerta del carro blanco, sacó una pistola y le da un tiro a A., luego se marchó en el carro y el testimonio del señor J.C.O. el cual expresó “el amigo del matador se le tira arriba a M., él le dice que es lo que le pasa, y luego ahí viene A. a poner la paz, el muchacho le mencionó a su madre, se manotearon y a A. le dieron un botellazo con una botella de brugal blanco, luego M. se pega al carro blanco saca un arma y le da un tiro a A., luego apunta a todo el mundo y dice todo el mundo para el suelo, era como la 1 y 10 de la madrugada, del 31 de enero, luego recogieron a la víctima y lo llevaron al hospital”, así como mediante el acta de inspección de la escena del crimen de la Dirección Adjunta de Investigaciones Criminales Cibao Central, P.N., Policía Científica, de fecha 31-01- Fecha: 23 de mayo de 2016

    2011, el acta de levantamiento de cadáver de fecha 31/01/2011, instrumentada por el Licdo. M.R. y el informe de autopsia judicial núm. 061-11, expedida por el INACIF, en fecha 11-02-2011, prueba certificante de la muerte de la víctima A.B.O.T.. 3. Que posteriormente en fecha 22 de marzo del año 2011, se presentó la señora T.O.R. e hizo entrega voluntaria ante el F. que suscribe de la pistola marca B., calibre 9 milímetros, serie núm. 632463, arma de fuego esta usada por el imputado J.L.M.O., para quitarle la vida al occiso A.B.O.T. y al mismo tiempo presentó al imputado J.L.M.O. ante el Departamento de Homicidios para que responda por los cargos antes expuestos, procediéndose de inmediato a ejecutarse el auto núm. 670-2011, contentivo de orden de arresto contra el imputado, esto se puede comprobar mediante el acta de entrega voluntaria de fecha 22-03-2011, Certificación del Ministerio de Interior y Policía de fecha 07-06-2011 y una pistola, marca B., calibre 9mm, serie núm. 632463. 4. Que los testigos J.A.P.A. y J.M.O., ellos manifestaron que fue un forcejeo, pero no ven exactamente cómo ocurrieron los hechos, además los mismos se mostraron dubitativos al momento de dicha testificación”. Que el alegato planteado por la parte recurrente de que en la especie se encuentra configurada la “excusa legal de la provocación” carece de certeza en razón de que ninguna de las declaraciones ofrecidas en el juicio por los testigos J.A.P.A., J.M.P., A. de J.P. Fecha: 23 de mayo de 2016

    y J.C.O., se desprende que existiera la amenaza actual e inminente en contra de la persona del imputado, ni de sus bienes u otra persona, elementos necesarios para su configuración, sino que tal y como se ha probado “el imputado J.L.M.O., sacó una pistola marca B., calibre 9 milímetros, serie núm. 632463 y le realizó un disparo al hoy occiso A.B.O.T., provocándole una herida de arma de fuego con entrada hemitorax izquierdo y salida en el costado derecho, que le produjo la muerte”, de ahí que procede en consecuencia rechazar las conclusiones del abogado de la defensa del imputado, por no haber probado en el proceso la existencia de las figuras jurídicas de la legítima defensa y la excusa legal de la provocación. Se queja además la parte recurrente de que el a-quo al aplicar la sanción penal no resultó ser proporcional con el hecho. Razona el a-quo: “Comprobada la responsabilidad penal del imputado J.L.M.O., por haber cometido el crimen antes señalado, este tribunal ha ponderado los criterios de determinación de la pena establecidos en el artículo 339 del Código Procesal Penal Dominicano, en este caso el numeral 6to, el cual establece que al momento de fijar la pena, el tribunal toma en consideración, el estado de las caréceles y las condiciones reales de cumplimiento de la pena”. Continua el a-quo: “Que si bien es cierto que el homicidio voluntario está sancionado con las penas establecidas en el artículo 304 párrafo II del Código Penal, que dispone el artículo 304:…Sigue el aquo: “Que en torno a las circunstancias atenuantes, el artículo 463 en su párrafo tercero expresa…”, que en Fecha: 23 de mayo de 2016

    ese tenor tomando en consideración las circunstancias que rodearon la comisión de los hechos, las circunstancias del mismo imputado que de conformidad con declaraciones de las víctimas indirectas, es decir, hermanos y madre, el imputado es una persona de trabajo y que el occiso tuvo un mal comportamiento, por lo que, en consecuencia, lo condena a la pena de doce (12) años de reclusión menor, a ser cumplida en el referido Centro Penitenciario; acogiendo de esta forma circunstancias atenuantes al tenor de los artículos 463 numeral tercero del Código Penal Dominicano y el artículo 339 numeral sexto del Código Procesal Penal”, por consiguiente no lleva razón en su queja la parte recurrente, ya que el a-quo, no solo se mantiene dentro del rango que establece el legislador para la sanción del homicidio voluntario, sino que el a-quo explica de forma concreta por que aplica esta pena, dando en consecuencia motivos suficientes por lo que la queja debe ser desestimada…”;

    Los Jueces después de haber analizado la decisión impugnada

    y los medios planteados por la parte recurrente

    Considerando, que aduce el recurrente que la sentencia

    recurrida es manifiestamente infundada, al no acoger la Corte a-qua

    al igual que el tribunal de primer grado las peticiones del imputado

    en torno a la variación de la calificación dada al hecho de homicidio Fecha: 23 de mayo de 2016

    voluntario por la excusa legal de la provocación;

    Considerando, que esta Corte de Casación, al amparo de los

    alegatos esgrimidos, procedió al análisis de la sentencia dictada por

    la Corte de Apelación, constando esta alzada, que la Corte a-qua al

    percatarse del examen de la decisión emitida por el tribunal

    colegiado, de que ciertamente tal y como había manifestado el

    recurrente, que esa instancia no se había referido al pedimento

    planteado de variación de la calificación jurídica, procedió a suplir de

    oficio la falta cometida, ofreciendo motivos suficientes de las razones

    por las cuales no acogía el pedimento formulado de variación de la

    calificación de homicidio voluntario a excusa legal de la provocación,

    toda vez que luego de realizar un análisis a la decisión emanada de la

    jurisdicción de juicio, al amparo de la valoración de los medios de

    pruebas realizados por los jueces de primer grado, pudo comprobar

    que en el caso de la especie no se encontraban reunidas las

    condiciones para que quedara configurada la excusa legal de la

    provocación, pues de las declaraciones ofrecidas por los testigos

    quedó de manifiesto que no existió la amenaza actual e inminente en

    contra del imputado, ni de sus bienes ni de su persona, elementos

    necesarios para su configuración, ya que quedó probado que el Fecha: 23 de mayo de 2016

    justiciable sacó un arma de fuego y le realizó un disparo a la víctima,

    que le produjo la muerte;

    Considerando, que para que quede configurada la excusa legal

    de la provocación, deben encontrarse reunidas las condiciones

    siguientes: 1. Que el ataque haya consistido en violencias físicas; 2.

    Que estas violencias hayan sido ejercidas contra seres humanos; 3.

    Que las violencias sean graves, en términos de lesiones corporales

    severas o daños psicológicos; 4. Que no haya transcurrido entre la

    acción provocadora y el delito que es su consecuencia, un tiempo

    suficiente para permitir la reflexión y neutralizar los sentimientos de

    ira y venganza;

    Considerando, que la excusa atenuante de la provocación es

    una cuestión de hecho que queda a la apreciación de los jueces del

    fondo y el tribunal superior tiene el deber de examinar el

    razonamiento dado en la decisión para determinar si la ley ha sido

    bien o mal aplicada; que en ese sentido, el razonamiento ofrecido por

    la Corte a-qua, es correcto, al que llegaron los jueces de esa alzada

    producto de la adecuada apreciación de la valoración de los

    elementos de pruebas realizada en la jurisdicción de juicio, entre Fecha: 23 de mayo de 2016

    estos las declaraciones ofrecidas por los testigos a cargo, que

    sirvieron de sustento para determinar que en el caso de la especie no

    se encontraban reunidas las condiciones para la variación de la

    calificación jurídica;

    Considerando, que al no encontrarse presentes en este proceso

    los elementos constitutivos de la excusa legal de la provocación,

    procede rechazar el medio propuesto y con ello el recurso de casación

    incoado.

    Por tales motivos, la Segunda Sala de la Suprema Corte de

    Justicia,

    FALLA:

    Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por J.L.M.O., imputado, contra la sentencia núm. 471-2013, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago de Los Caballeros el 9 de octubre de 2013, en consecuencia confirma la decisión recurrida, cuyo dispositivo aparece copiado en parte anterior del presente fallo;

    Segundo: Declara el proceso exento de costas por estar el imputado recurrente asistido de un Fecha: 23 de mayo de 2016

    abogado de la Defensa Pública;

    Tercero: Ordena la notificación de la presente decisión a las partes y al Juez de la Ejecución de la Pena del Distrito Nacional.

    (FIRMADOS).- M.C.G.B..- E.E.A.C..- F.E.S.S..-

    La presente sentencia ha sido dada y firmada por los Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.

    Mercedes A. Minervino A. Secretaria General Interina.

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