Sentencia nº 583 de Suprema Corte de Justicia, del 19 de Octubre de 2016.

Fecha de Resolución:19 de Octubre de 2016
Emisor:Tercera Sala
 
CONTENIDO

Sentencia núm. 583

M.A.M.A., Secretaria General de la Suprema Corte de Justicia, certifica. Que en los archivos a su cargo existe un expediente que contiene una sentencia de fecha de 19 de octubre de 2016, que dice:

TERCERA SALA.

Rechaza Audiencia pública del 19 de octubre del 2016.

Preside: M.R.H.C..

D., Patria y Libertad

En Nombre de la República, la Tercera Sala de lo Laboral, Tierras, Contencioso Administrativo y Contencioso Tributario de la Suprema Corte de Justicia, dicta en audiencia pública la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por el señor J.L.R., dominicano, mayor de edad, Cédula de Identidad y Electoral núm. 028-0046649-8, domiciliado y residente en la calle M.P., núm. 52, V.C., Higüey, contra la sentencia de fecha 29 de agosto de 2014, dictada por la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Licdo. T.G.R., por sí, y al Licdo. E.G., abogados del recurrente el señor J.L.R.;

Oído en la lectura de sus conclusiones a la Licda. E.E., por sí, y al Licdo. F.A.C.G., J.J.C.T. y el Dr. W.E.M.B., abogados del recurrido Dr. J.E.G.;

Visto el memorial de casación depositado en la secretaría de la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís, el 6 de enero de 2015, suscrito por el Licdo. E.G., Cédula de Identidad y Electoral núm. 028-0037934-5, abogado del recurrente, mediante el cual propone los medios de casación que se indican más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la secretaría de la Suprema Corte de Justicia en fecha 27 de enero de 2015, suscrito por los Licdos. F.A.C.G. y J.J.C.T. y el Dr. W.E.M.B., Cédulas de Identidad y Electoral núms. 001-0085862-0, 028-0078659-8 y 023-007191-3, respectivamente, abogados del recurrido;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por la Ley núm. 156 de 1997, y los artículos 1 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Que en fecha 18 de noviembre de 2015, esta Tercera Sala, en atribuciones laborales, integrada por los Jueces: M.R.H.C., P.; E.H.M., S.I.H.M. y F.A.O.P., asistidos de la secretaria general, procedieron a celebrar audiencia pública, para conocer el presente recurso de casación;

Visto el auto dictado el 17 de octubre de 2016, por el magistrado M.R.H.C., Presidente de la Tercera Sala, por medio del cual llama, en su indicada calidad, al magistrado R.C.P.A., Juez de esta S., para celebrar audiencia pública y conocer el presente recurso de casación;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere, consta lo siguiente: a) que con motivo de la demanda laboral interpuesta por el señor J.L.R. contra el Bufete Jurídico Espíritusanto Guerrero & Asociados y el Dr. J.E., el Juzgado de Trabajo del Distrito Judicial La Altagracia, dictó en fecha 18 de febrero del año 2014, una sentencia, cuyo dispositivo es el siguiente: “Primero: Se declara buena y válida en cuanto a la forma, la demanda en cobro de prestaciones laborales daños y perjuicios por despido injustificado interpuesta por el Licdo. J.L.R., contra el Bufete Jurídico Espíritusanto Guerrero & Asociados y el Dr. J.E., por haber sido hecha conforme a las normas del derecho del trabajo; Segundo: Se declara inadmisible la presente demanda en cobro de de prestaciones laborales daños y perjuicios por despido injustificado interpuesta por el Licdo. J.L.R., contra el Bufete Jurídico Espíritusanto Guerrero & Asociados y el Dr. J.E., por falta de pruebas, falta de calidad y de fundamento jurídico; Tercero: Se condena al Licdo. J.L.R., al pago de las costas causadas y se ordena su distracción a favor y provecho de los Licdos. F.A.C.G., W.E.M.B. y J.J.C.T., quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad”; (sic) b) que con motivo del recurso de apelación interpuesto contra esta decisión, intervino la sentencia, ahora impugnada, cuyo dispositivo es el siguiente:Primero: Declara regular, bueno y válido, en cuanto a la forma, el recurso de apelación incoado por el señor J.L.R., en contra de la sentencia núm. 148-2014, de fecha 18 de febrero del año 2014, dictada por el Juzgado de Trabajo del Distrito Judicial de la Altagracia, por haber sido hecho en la forma, plazo y procedimiento indicado por la ley y en cuanto al fondo, se confirma dicha sentencia por los motivos expuestos, por ser justa y reposar en prueba legal; Segundo: Se condena al señor J.L.R., al pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción a favor y provecho del L.. F.A.C.G., L.. J.J.C.T. y el Dr. W.E.M., quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad; Tercero: Se comisiona al ministerial J. De la Rosa Figueroa, Alguacil de Estrados de esta Corte, para la notificación de esta sentencia y en su defecto, cualquier otro alguacil competente para la notificación de la misma”; (sic)

Considerando, que el recurrente propone en su recurso de casación los siguientes medios: Primer Medio: Errónea interpretación de los Jueces de la Corte; Segundo Medio: C. manifiesta en la interpretación de las declaraciones de los testigos y desnaturalización;

Considerando, que en el desarrollo de sus dos medios de casación propuestos, los cuales se reúnen por su vinculación, el recurrente alega en síntesis lo siguiente: “que los jueces de la Corte aqua hicieron una errónea interpretación del Principio VIII del Código de Trabajo haciendo una presunción y una imaginación fuera de lo que es el derecho, todo para desnaturalizar las declaraciones del testigo propuesto por el hoy recurrente, en razón que no visualizan al trabajador vestido de traje con un botellón de agua llevándolo a la oficina siendo éste un abogado, sin observar la fecha de entrada del trabajador, su horario de trabajo y las funciones que ejercía en los servicios que necesitaba la oficina, olvidando los jueces que en nuestro país está lleno de personas tituladas en derecho, medicina y otras profesiones, trabajando como guía turístico, taxista, administrando negocios de todo tipo, solo se enfocaron en que el trabajador era abogado y que el recurrente tenía una sociedad de hecho, de aspecto civil con el Dr. Espiritusanto, violando con sus motivaciones la ley de sociedades comerciales en la República Dominicana; que al confirmar la sentencia de primer grado que declaró inadmisible la demanda inicial, no observaron las leyes que rigen la materia laboral en su artículo 586 del Código de Trabajo por falta de base legal, falta de calidad y de fundamento jurídico y la ley 834 del 15 de julio de 1978 supletoria del derecho laboral”;

Considerando, que la sentencia objeto del presente recurso expresa: “que en el expediente existe depositada una tarjeta de presentación que dice: L.. J.L.R., abogado, Higüey, C/Mella núm. 32, casi esq. B., República Dominicana, Bávaro, Ave. Alemania, Plaza Cortecito Caribe Local núm. 201, Tel. 809-554-5377, Cels. 829-882-6045 y 829-360-6624, juanlizardo49@hotmail.com. Que en parecidos términos existe otra tarjeta de presentación con las mismas direcciones e idénticos teléfonos de oficina celulares. Todo lo cual es indicativo de que ambos, recurrente y recurrido, ejercían sus respectivas profesiones de abogado en la misma oficina y compartían los mismos teléfonos, incluyendo los celulares”;

Considerando, que la sentencia objeto del presente recurso señala: “que como se puede evidenciar en todas y cada una de las pruebas aportadas al debido proceso y las cuales se mencionan más arriba en el cuerpo de esta sentencia, entre ellas, las actas de audiencias de primer grado, testigos y declaraciones de parte, se pone de manifiesto que ninguna de ellas demuestran la prestación de un servicio personal y menos que las labores que como abogado realizaba el señor J.L.R., era subordinada, por lo contrario, teniendo en cuenta que la profesión de abogado es una profesión liberal, y que ninguno de los testigos probaron un horario a cumplir, la subordinación jurídica principalmente, amén de que es algo extraño, que una persona vaya a una universidad a estudiar derecho para luego emplearse como conserje, para lo cual no se requiere un título universitario, y teniendo en cuenta que la prestación del servicio debe ser personal a una persona física o jurídica, de forma subordinada y por el pago de un salario, y que en los recibos de pagos no se evidencia formara parte de un salario fijo que alega la parte hoy recurrente era de RD$20,000.00 es obvio que no existe contrato de trabajo que bien podría ser una sociedad de hecho entre dos profesionales liberales (lo que se evidencia de manera clara y fehaciente en las señaladas tarjetas de presentación) u otro tipo de relación contractual de índole civil o comercial y por vía de consecuencia las pretensiones de la parte demandante, hoy recurrente, carecen de fundamento y deben ser desestimadas por los motivos expuestos y falta de base legal, sin necesidad de referirse esta corte a los demás aspectos del recurso de alzada, por ser los mismos consecuencia de un contrato de trabajo en este caso inexistente”;

Considerando, que el contrato de trabajo es aquel por el cual una persona se obliga, mediante una retribución, a prestar un servicio personal a otra, bajo la dependencia y dirección inmediata o delegada de ésta; (art. 1 C.T.);

Considerando, que el contrato de trabajo tiene tres elementos básicos, prestación de un servicio personal, remuneración y la subordinación jurídica;

Considerando, que la subordinación jurídica es aquella que coloca al trabajador bajo la autoridad del empleador y como expresa la jurisprudencia, dictando normas, instrucciones y órdenes para todo lo concerniente a la ejecución de trabajo”;

Considerando, que en la especie el tribunal de fondo, luego de un examen integral de las pruebas aportadas, sin evidencia alguna de desnaturalización, hizo uso de su poder soberano de apreciación llegando a la conclusión de que entre las partes la relación existente no era de naturaleza laboral, sino profesional, en la cual, no existía subordinación jurídica, condición necesaria para la existencia del contrato de trabajo;

Considerando, que los jueces tienen un poder soberano de apreciación y de la evaluación de las declaraciones de los testigos presentados, en ese tenor pueden preferir unas y rechazar otras, siempre que entiendan que las mismas carecen de sinceridad, coherencia y verosimilitud de los hechos de la causa, lo cual escapa el control de casación, salvo desnaturalización, sin que exista evidencia al respecto, errores de lógica o interpretación en el examen de las declaraciones de los testigos o falta de base legal, en consecuencia, los medios propuestos carecen de fundamento y deben ser desestimados y rechazado el presente recurso;

Por tales motivos; Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por el Licdo. J.L.R., contra la sentencia dictada por la Corte de Trabajo del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís, el 29 de agosto de 2014, cuyo dispositivo se ha copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Compensa las costas de procedimiento.

Así ha sido hecho y juzgado por la Tercera Sala de lo Laboral, Tierras, Contencioso Administrativo y Contencioso Tributario de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por la misma, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, capital de la República, en su audiencia pública del 19 de octubre de 2016, años 173° de la Independencia y 154° de la Restauración.

(Firmados).-M.R.H.C.-EdgarH.M..-S.I.H.M..-R.C.P.A..-

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día, mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.