Sentencia nº 40 de Suprema Corte de Justicia, del 26 de Septiembre de 1984.

Fecha de Resolución:26 de Septiembre de 1984
Emisor:Pleno
 
CONTENIDO

D., Patria y Libertad,

República Dominicana.

En Nombre de la República, la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces M.B.C., P.; F.R. de la Fuente, Primer Sustituto de P.; L.V.G. de Peña, Segundo Sustituto de P.; L.R.A.C., M.P.R., A.H.P., G.G.C. y J.J.L.C., asistidos del S. General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy día 26 de noviembre de 1984, años 141' de la independencia y 122º de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre los recursos de casación interpuestos por R.M.J., dominicano, mayor de edad, casado, ingeniero agrónomo, residente en la casa No. 3 del batey Peligro del municipio de Guaymate, provincia de La Romana, cédula No. 16243, serie 28, la Gulf and Western Americas Corporation, compañía organizada de acuerdo con las leyes del Estado de Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, con domicilio en la ciudad de La Romana y la Metropolitana de Seguros, C. por A., con domicilio social en la segunda planta del edificio The Bank of Nova Scotia, avenida J.F.K., de esta ciudad, contra la sentencia dictada, en sus atribuciones correccionales, el 11 de febrero de 1982, por la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al Alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Vista el acta de los recursos de casación levantada en la Secretaría de la Corte a-qua el 2 de septiembre de 1982, a requerimiento del Dr. O.B.G., cédula No. 15284, serie 25, en la que no se propone, contra la sentencia impugnada, ningún medio de casación;

Visto el memorial de casación de los recurrentes, suscrito por el Dr. O.B.G., en el cual se proponen, contra la sentencia impugnada, los siguientes medios de casación: Primer Medio: Desnaturalización de los hechos, falta de base legal. Falta o insuficiencia de motivos; Segundo Me-dio: Violación de los artículos 61, párrafo 2 de la letra b) y artículo 49 letra c) de la Ley No. 241, sobre Tránsito y Vehículos; 130 del Código de Procedimiento Civil; Ley 4117, sobre Seguros de Vehículos y el principio de la solidaridad entre deudores.- Falta de base legal;

Visto el escrito del interviniente R.E.C., dominicano, mayor de edad, soltero, chofer, residente en la sección Santa Lucía, municipio de El Seibo, cédula No. 21161, serie 25, suscrito por su abogado, Dr. J.C.M., cédula No. 20, serie 25;

Visto el auto dictado en fecha 20 del mes de noviembre del corriente año 1984, por el Magistrado M.B.C., Presidente de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual llama al Magistrado J.J.L.C., Juez de este Tribunal, para integrar la mayoría, en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con las Leyes Nos. 684 de 1934 y 926 de 1935;

La Suprema Corte de Justicia, después de haber deliberado y vistos los textos legales invocados por los recurrentes; y los artículos 49 y 52 de la Ley No. 241 de 1967, sobre Tránsito y Vehículos; 1383 y 1384 del Código Civil; 1 y 10 de la Ley No. 4117 de 1955, sobre Seguro Obligatorio de Vehículos de Motor, y 1, 62 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los Juzgado de Primera instancia del Distrito Judicial de La documentos a que ella se refiere, consta: a) que con motivo de un accidente de tránsito en que varias personas resultaron con lesiones corporales, los vehículos con desperfectos, el Romana dictó, en sus atribuciones correccionales, el 24 de junio de 1980, una sentencia cuyo dispositivo es el siguiente: "FALLA: PRIMERO: Se declara a R.M.J., de generales anotadas, culpable del delito de golpes y heridas involuntarios causados con el manejo o conducción de un vehíuclo de motor, hechos previstos y sancionados por el artículo 49, letra c) y 65 de la Ley No. 241, de fecha 27 de diciembre del 1967, en perjuicio de R.E.C. y en consecuencia se le condena a pagar una multa de RD$100.00 (Cien Pesos Oro), y al pago de las costas penales; se descarga de toda responsabilidad penal a R.E.C., por no haber violado la Ley No. 241 sobre Tránsito de Vehículos de Motor; SEGUNDO: Se declara regular y válida, en cuanto a la forma, la constitución en parte civil incoada por el señor R.E.C. por intermedio de su abogado constituido, Dr. J.C.M., contra el señor R.M.J., por haber sido hecha de conformidad con la ley; TERCERO: En cuanto al fondo, se condena a R.M.J., en su doble calidad de prevenido y persona civilmente responsable, al pago de una indemnización de RD$10,000.00 (Diez Mil Pesos Oro), en favor del señor R.E.C., como justa reparación por los daños y perjuicios morales y materiales sufridos por él en el accidente de que se trata; CUARTO: Se condena a R.M.J., al pago de los intereses legales de la suma indicada, computados a partir de la fecha de la demanda y hasta total ejecución de la presente sentencia, a título de indemnización suplementaria; QUINTO: Se condena a R.M.J., al pago de las costas civiles ordenando su distracción en provecho del Dr. J.C.M., abogado que afirma haberlas avanzado en su totalidad; SEXTO: Se declara la presente sentencia común, oponible y ejecutable con todas sus consecuencias legales a la Compañía de Seguros La Metropolitana, C. por A., entidad aseguradora del vehículo conducido por el señor R.M.J., el cual causó los daños y perjuicios a R.E.C., de conformidad con el artículo 10 de la Ley No. 4117 del 1955, sobre Seguro Obligatorio de Vehículos de Motor; SEPTIMO: Se declara esta sentencia común, oponible y ejecutable a la Gulf and Western Americas Corporation, División Central Romana, por ser la propietaria del vehículo que causó los daños"; b) que sobre los recursos interpuestos intervino la sentencia ahora impugnada en casación: "FALLA: PRIMERO: Admite, por regulares en la forma, los recursos de apelación incoados. por el doctor J.C.M., abogado, actuando a nombre y representación del co-prevenido y parte civil constituida, R.E.C.; por el doctor O.B.G., abogado, actuando a nombre y en representación del prevenido ingeniero R.M.J., como de la persona civilmente responsable, la compañía Gulf and Western Americas Corporation y la entidad aseguradora del vehículo conducido por el ingeniero R.M.J., la Compañía Metropolitana de Seguros, C. por A., y pdr el Magistrado Procurador Fiscal del Distrito Judicial de La Romana, contra sentencia del Juzgado de Primera Instancia de aquel Distrito Judicial, de fecha 14 de junio de 1980, cuyo dispositivo copia-do en otra parte de esta decisión, y el cual fue anulado por sentencia de esta Corte de Apelación de fecha 21 de julio de 1981, y por la cual, además, se avocó el fondo del presente caso; SEGUNDO: Admite, por regular en la forma, la constitución en parte civil de R.E.C., hecha por conducto de su abogado constituido, doctor J.C.M., en contra del coprevenido ingeniero R.M.J., de la Gulf and Westem Americas Corporation y la Compañía La Metropolitana de Seguros, C. por A.; TERCERO: Condena al ingeniero R.M.J. al pago de una multa de Cincuenta Pesos Oro (RD$50.00) por los golpes y heridas causados con el manejo o conducción de un vehículo de motor al nombrado R.E.C., acogiendo en su favor circunstancias atenuantes, así como al pago de las costas penales de ambas instancias; CUARTO: Descarga al nombrado R.E.C. del hecho que se le imputa, por no haberlo cometido y declara, en cuanto a él se refiere, de oficio las costas penales de ambas instancias; QUINTO: Condena al ingeniero R.M. y a la Gulf and Western Americas Corporation, División Central Romana, al pago solidario de siete mil pesos oro (RD$7,000.00) como justa y equitativa indemnización a los daños y perjuicios sufridos en el accidente por el nombrado R.E.C., parte civil constituida; SEXTO: Condena al ingeniero R.M.J. y a la Gulf and Western Americas Corporation al pago de los intereses legales sobre', la indemnización acordada a la parte civil constituida, como indemnización suplementaria, a partir de la demanda en justicia, en provecho de R.E.C.; SEPTIMO: Condena al ingeniero R.M.J. y a la Gulf and Western Americas Corporation, División Central Romana, al pago de las costas civiles de esta instancia, con distracción de las mismas en provecho del doctor R.C.M., abogado que afirma haberlas avanzado en su mayor parte; OCTAVO: Ordena que la presente sentencia sea común y oponible en su aspecto civil, a La Metropolitana de Seguros, C. por A., entidad asegura-dora del vehículo que causó el accidente de la especie;

Considerando, que los recurrentes alegan, en síntesis, en sus dos medios reunidos, lo siguiente: a) que no se ha probado ante la Corte a-qua que el prevenido R.M.J. transitara a velocidad excesiva, como tampoco que se desviara para ocupar el carril por donde transitaba R.E.C.; b) que las fotografías que figuran en el expediente fueron aportadas al Tribunal sin que éste ordenara esa medida, que las marcas que se observan en ellas no permiten establecer si realmente corresponden al accidente; c) que la Corte a-qua tampoco señala en cuál de las declaraciones de los cuatro testigos se basó para formar su convicción; que se ha hecho una relación confusa e in-completa de los hechos y circunstancias de la causa; d) que la Corte a-qua no ha establecido que el prevenido incurriera en exceso de velocidad ya que en la zona donde ocurrió el accidente el vehículo podía transitar a 60 kilómetros por hora y no se ha probado que excediera de ese límite; e) que en la sentencia impugnada se condena a los recurrentes al pago de las costas de las dos instancias, cuando el proceso del Primer Grado fue anulado por la Corte a-qua, lo que determina que no hubo parte perdidosa ni gananciosa en primer grado; f) que la Corte a-qua condena al ingeniero R.M.J. y a la Gulf and Western al pago solidario de indemnizaciones por daños y perjuicios, que al establecer una solidaridad entre deudores no prevista por la ley en esta materia, la Corte incurre nueva vez, en el vicio de la falta de base legal y q) que al hacerle oponible y común en su aspecto civil, a la Compañía Metropolitana de Seguros, C. por A., sin señalar el límite del monto de esa oponibilidad, viola la obligación contractual existente entre esta compañía y la propietaria del vehículo, al hacer posible que la totalidad de las indemnizaciones pudiera ser cobrada en su perjuicio, por tanto la sentencia debe ser casada; pero,

Considerando, en cuanto a los alegatos señalados con las letras a), b), c) y d), que la Corte a-qua para declarar culpable al prevenido recurrente y fallar como lo hizo, did por establecido, mediante la ponderación de los elementos de juicio que fueron regularmente aportados a la instrucción de la causa, lo siguiente: a) que el 4 de marzo de 1977, siendo aproximadamente las 8:30 de la noche, mientras la camioneta placa No. 851-298 transitaba de Norte a Sur por la carretera Romana-batey Peligro conducida por R.M.J., chocó con la camioneta placa No. 529-284, conducida por R.E.C., que transitaba por la misma vía en sentido contrario; b) que a consecuencia del accidente R.E.C. resultó con lesiones curables después de 40 y antes de 200 días; c) que el hecho se debió a la imprudencia del prevenido recurrente por desviar su vehículo y ocupar la vía por donde transitaba en sentido contrario R.E.C.;

Considerando, que la Corte a-qua para formar su convicción en el sentido en que lo hizo ponderó las declaraciones de los testigos; las fotografías que fueron sometidas al debate oral, público y contradictorio, tal como consta en la sentencia impugnada, y los demás documentos de la causa; que la apreciación del valor probatorio de los elementos de juicio es una cuestión de hecho que escapa al control de la casación, salva desnaturalización, lo que no ha ocurrido en la especie; que por otra parte, aún cuando la Corte a-qua dio por establecido que el vehículo conducido por el prevenido R.M.J., transitaba a una velocidad inadecuada, este alegato en el presente caso carece de relevancia ya que como se ha dicho la causa generadora del accidente fue la imprudencia antes indicada; por lo que los alegatos que se examinan carecen de fundamento y deben ser desestimados;

Considerando, en cuanto al alegato señalado en la letra e) que el examen de la sentencia impugnada revela que en el Ordinal Séptimo la Corte a-qua sólo condenó al ingeniero R.M.J. y a la Gulf and Western Americas

Corporation, División Central Romana, al pago de las costas civiles de la instancia en apelación; por tanto, el alegato que se examina carece de fundamento y debe ser desestimado;

Considerando, en cuanto al alegato contenido de la letra f) que conforme a los artículos 1382, 1383 y 1384 del Código Civil, la reparación de la víctima, tanto a cargo del autor de los mismos como de la o de las personas a quienes esos textos hacen civilmente responsables, que en esa situación se caracteriza un caso de solidaridad de pleno derecho a los términos de los artículos 1200 y 1202 del Código Civil, que en la especie al pronunciar la Corte a-qua la solidaridad respecto al pago de la reparación acordada a la parte civil constituida k que ha hecho es simplemente, pronunciar una solidaridad resultante de la Ley, en consecuencia el alegato que se examina carece de fundamento y debe ser desestimado;

Considerando, en cuanto al alegato contenido de la letra g) que las compañías de seguros sólo están obligadas a hacer pago a cuenta de sus asegurados hasta el límite de la responsabilidad asegurada, que al declarar la Corte a-qua que la sentencia sea oponible en su aspecto civil a La Metropolitana de Seguros, C. por A., esta compañía sólo está obligada dentro de los límites contractuales de la póliza aún cuando la sentencia así no lo hubiere expresado, en consecuencia los medios que se examinan carecen de fundamento y deben ser desestimados;

Por tales motivos, Primero: Admite como interviniente a R.E.C., en los recursos de casación interpuestos por R.M.J., Gulf and Western Americas Corporation y La Metropolitana de Seguros, C. por A., contra la sentencia dictada en sus atribuciones correccionales, por la Corte de Apelación de San Pedro de Macorís, el 11 de febrero de 1982, cuyo dispositivo se ha copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Rechaza los indicados recursos; Tercero: Condena a R.M.J. al pago de las costas penales y a éste y a la Gulf and Western Americas Corporation al pago de las costas civiles con distracción de las mismas en favor del Dr. J.C.M., quien afirma haberlas avanzado en su totalidad y las declara oponibles a La Metropolitana de Seguros, C. por A., dentro de los términos de la Póliza.

Firmado: M.B.C., F.R. de la Fuente, L.V.G. de Peña, L.R.A.C., M.P.R., A.H.P., G.G.C., J.J.L.C.. M.J., S. General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año, en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, S. General, que certifico. (FDO.): M.J..