Sentencia nº 72 de Suprema Corte de Justicia, del 18 de Enero de 2012.

Fecha de Resolución:18 de Enero de 2012
Emisor:Primera Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 18/01/2012

Materia: Civil

Recurrente(s): Aerotin Internacional, C. por A.

Abogado(s): L.. Julio C.P.

Recurrido(s): Financiera & Cobros, S.A., FICOSA

Abogado(s): Dr. C.S.T., L.. Alejandro Morel

Intrviniente(s):

Abogado(s):

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, actuando como Corte de Casación, ha dictado la sentencia siguiente:

Sobre el recurso de casación interpuesto por la compañía Aerotin Internacional, C. por A., entidad comercial constituida de conformidad con las leyes de la República, debidamente representada por su presidente T.C., dominicano, mayor de edad, casado, empresario, portador de la cédula de identidad y electoral No. 8787, serie 46, de este domicilio y residencia, quien también actúa en su propio nombre, contra la sentencia dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, el 29 de septiembre de 1999, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Dr. C.S., por sí y por el Lic. A.M., abogados de la parte recurrida, Financiera & Cobros, S.A.;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República, el cual termina así: "Que procede casar la sentencia de que se trata, por los motivos expuestos";

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia el 9 de noviembre de 1999, suscrito por el Lic. Julio C.P., abogado de la parte recurrente, en el cual se invocan los medios de casación que se indican más adelante;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría General de la Suprema Corte de Justicia el 29 de noviembre de 1999, suscrito por el Dr. C.S.T., por sí y por el Licdo. A.M., abogados de la parte recurrida, Financiera & Cobros, S.A. (FICOSA);

Vistos la Constitución de la República, y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos de los cuales la República Dominicana es signataria y las decisiones dictadas en materia constitucional y las sentencias de la Corte Internacional de Derechos Humanos, la Ley número 25 de 1991, modificada por la Ley número 156 de 1997, los artículos 1, 20 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación, y la Ley núm. 491-08, que modifica varios artículos de ésta misma ley;

Visto el auto dictado el 11 de enero de 2012, por el magistrado V.J.C.E., en funciones de Presidente de la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual se llama a sí mismo y a los magistrados M.O.G.S., J.A.C.A. y F.A.J.M., jueces de esta Sala, para integrar la misma en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con la Ley núm. 926 de 1935;

La CORTE, en audiencia pública del 14 de noviembre de 2001, estando presentes los jueces R.L.P., P.; M.A.T., E.M.E., A.R.B.D. y J.H.M., asistidos de la secretaria, y después de haber deliberado los jueces signatarios de este fallo;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que la misma se refiere consta que: a) que con motivo de una demanda en cobro de pesos incoada por Financiera & Cobros, S.A. (FICOSA), contra A. Internacional Airlines, Inc., y T.C.P., la Cámara de lo Civil y Comercial de la Cuarta Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, dictó el 15 de septiembre de 1998, una sentencia cuyo dispositivo es el siguiente: "Primero: Ratifica el defecto pronunciado en audiencia contra la parte demandada Aerotin Internacional Airlines, Inc., y/o T.C.P., por no haber comparecido, no obstante citación legal; Segundo: Acoge como buena y válida la presente demanda en cobro de pesos, incoada por Financiera & Cobros, S.A. (FICOSA) por haber sido hecha conforme al derecho; Tercero: Condenar a Aerotin Internacional Airlines, Inc., y/o T.C.P. al pago de la suma de doscientos treinta y cuatro mil ochocientos cincuenta y ocho con 71/100 (RD$234,858.71) más los intereses legales de dicha suma, a favor de Financiera & Cobros, S.A. (FICOSA); Cuarto: Condena a Aerotin Internacional Airlines, Inc., y/o T.C.P. al pago de las costas del procedimiento, con distracción de las mismas a favor y provecho de los Dres. C.S. quienes afirman haberlas avanzado en su totalidad; Quinto: Se comisiona al ministerial J.J.V.T., alguacil ordinario de la Quinta Cámara del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, para la notificación de la presente sentencia"; b) que sobre el anterior fallo intervino la sentencia ahora impugnada en casación cuyo dispositivo es el siguiente: "Primero: Declara bueno y válido en cuanto a la forma el recurso de apelación interpuesto por A. Internacional y T.C.; Segundo: En cuanto al fondo, rechaza, por los motivos expuestos, el recurso de apelación y en consecuencia confirma íntegramente la sentencia No. 0464 de fecha 15 de septiembre del año 1998, rendida por la Cámara Civil y Comercial de la Cuarta Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional; Tercero: Condena al recurrente al pago de las costas del procedimiento con distracción de las mismas a favor y provecho del Dr. C.S.T., abogado, quien afirma estarlas avanzado en su mayor parte";

Considerando, que el recurrente propone en su memorial el siguiente medio de casación: Primer Medio: Violación del derecho de defensa consagrado por la letra J, inciso 2, artículo 8 de la Constitución de la República; Segundo Medio: Violación de la ley;

Considerando, que la parte recurrente en su primer medio alega, en resumen, que el documento por el cual se operó la transferencia o cesión de crédito en virtud del cual el recurrido pretende cobrar la deuda que persigue, tenía que ser notificado al deudor por acto de alguacil, a los fines de que el recurrente pudiera tener la oportunidad de hacer los reparos de derecho en contra de la cesión de crédito de que se trata: que la recurrente fundamentó su recurso de apelación al igual que el presente recurso de casación en la falta de notificación del acto de cesión de crédito, pedimento al que la Corte a-qua hizo caso omiso, dejando fuera de los debates ese documento que para el proceso resultaba vital, lo que constituye una violación al derecho defensa del recurrente; que la Corte a-qua tenía que asegurarse de que ciertamente se le había notificado el contrato de cesión de crédito, y pretendiendo cubrir esa falta estableció en su sentencia que "en lo que toca al alegato del recurrente, en la sentencia recurrida consta que… mediante acto No. 52-98, de fecha 28 de enero del 1998, le fue notificada la cesión de crédito con intimación de pagar la suma adeudada", sin embargo, ese acto no consta en el expediente ni la Corte a-qua lo da por conocido, sino que simplemente da como cierto lo que el juez de primer grado dice en su sentencia; que la Corte de Apelación no podía estatuir tomando como parámetro lo estatuido por el juez de primera instancia, pues la ley manda a instruir el proceso de nuevo como si no se hubiera instruido, debiendo ordenar el depósito del acto con que supuestamente se notificó la cesión, para que fuera sometido al rigor de los debates; que al no hacerlo así la sentencia impugnada violó las disposiciones del artículo 1690 del Código Civil;

Considerando, que la especie versa sobre una demanda en cobro de pesos incoada por Financiera & Cobros, S.A. contra A. Internacional y/o T.C., fundamentada en la cesión de crédito que hiciera A.P.H. & Co., C. por A., en calidad de cedente, a favor de Financiera & Cobros, S.A., cesionario, en perjuicio de Aerotin Internacional Airlines, Inc., y/o T.C.P., deudor cedido, de la suma de RD$234,858.71, que éste último le adeudara al primero, Financiera & Cobros, S.A.;

Considerando, que en la sentencia impugnada consta como conclusiones en audiencia de la parte recurrente, lo siguiente: "Primero: Darle acta a la intimante de que a esta fecha, y después de tres prórrogas para depositar y tomar comunicación de documentos, la parte intimada no ha depositado, el acto de notificación de la cesión de crédito que dio lugar a la sentencia recurrida, y en consecuencia: a) no está en condiciones de formular sus medios de defensa; b) la falta de comunicación del documento dorsal de la demanda, tanto en la primera instancia como en apelación, constituye una violación de la letra "J", inciso 2, del artículo 8 de nuestra Carta Sustantiva; Segundo: Declarar que el juez a-quo debió declarar inadmisible la demanda como debe declarar la alzada inadmisible las conclusiones de la intimada, y a la sazón revocar sin examen al fondo la sentencia recurrida declarándola radical y absolutamente nula, por falta de observación del debido proceso y ser violatoria del sagrado derecho a la defensa; Tercero: Deducir la condenación en costas a cargo de la intimada y en provecho del abogado concluyente quien afirma avanzarlas de su propio peculio; Cuarto: Dar plazo para depositar escrito de motivaciones y ampliaciones de las presentes conclusiones" (sic);

Considerando, que las conclusiones de la parte ahora recurrente, precedentemente transcritas, fueron contestadas por la Corte a-qua de la manera siguiente: "…en la sentencia recurrida consta que, según acto de fecha 25 de enero de 1998, instrumentado por H.H.F., alguacil de estrado de la Séptima Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, la ahora recurrente fue emplazada a comparecer en el plazo de ley a los fines de demanda en cobro de pesos; que, asimismo, consta que mediante acto No. 52-98 de fecha 28 de enero de 1998, del ministerial antes mencionado, le fue notificado la cesión de crédito al recurrente con intimación de pagar la suma adeudada"; para luego dicha alzada deducir que "a) el derecho de defensa del demandado original no se vio vulnerado, toda vez que fue debidamente notificado, informado, como quieren las normas procesales vigentes; y b) el acreedor cedido cumplió con las disposiciones del artículo 1690 del Código Civil";

Considerando, que del inventario de documentos depositados en la Corte a-qua, se infiere que ante la misma no se consignó el acto de notificación de la cesión de crédito que informa a la recurrente y deudora cedida, sobre la cesión de crédito ocurrida entre A.P.H. & Co., C. por A. y Financiera & Cobros, S.A., de la deuda de que se trata, así como tampoco hace constar dicha alzada que lo haya tenido a la vista directamente; que, sin embargo, la Corte de Apelación rechazó las conclusiones del recurrente en el sentido de que se determinara la existencia del depósito del referido acto de notificación de cesión de crédito, basándose en las comprobaciones que había hecho el juez de primer grado del indicado documento, no obstante ser el examen directo del mismo el aspecto nodal en que dicho recurrente basaba su defensa y recurso de apelación;

Considerando, que ha sido juzgado en reiteradas ocasiones por esta Corte de Casación que, en virtud del efecto devolutivo del recurso de apelación, el proceso es transportado íntegramente del tribunal de primer grado a la jurisdicción de segundo grado, donde vuelven a ser debatidas las mismas cuestiones de hecho y de derecho dirimidos por el primer juez, excepto en el caso de que el recurso tenga un alcance limitado, que no es la especie ocurrente;

Considerando, que de lo anterior se infiere que la Corte de apelación no debió, como lo hizo, retener como válidas las observaciones hechas por el juez de primer grado, sin primero comprobar por sí misma todas las cuestiones de hecho y de derecho que le fueron presentadas por las partes, como es en el caso, el análisis del acto de notificación de cesión de crédito, en que su no depósito estaba siendo invocado por la recurrente, y no actuar como lo hizo, dando por existente un documento que no tuvo a la vista, por simplemente así haberlo deducido el juez de primer grado, violando de esta manera el efecto devolutivo de la apelación;

Considerando, que, además, el análisis y ponderación de la notificación de la cesión de crédito de que se trata, es un requisito sine qua non, para la interposición de la demanda en cobro de pesos fundamentada en un crédito cedido, de conformidad con el artículo 1690 del Código Civil, según el cual "no queda el cesionario con acción respecto a los terceros, sino por la notificación de la transferencia hecha al deudor. Sin embargo, puede también quedar habilitado el cesionario por la aceptación de la transferencia hecha por el deudor en un acto auténtico", texto legal del cual se infiere que, hasta tanto el cesionario no haya hecho notificar la transmisión del crédito al deudor, el cedente no es desposeído del crédito que ha transmitido, razones por las cuales al no verificar por sí misma la Corte a-qua, la existencia de la referida notificación, es evidente que la decisión impugnada adolece de los vicios denunciados, por lo que la misma debe ser casada por los medios examinados;

Considerando, que aún cuando resulta procedente la condenación al pago de las costas procesales en perjuicio de la parte sucumbiente, no es pertinente ordenar en la especie la distracción de las mismas, como figura en el memorial de casación, por cuanto el abogado del recurrente no compareció a la audiencia celebrada por esta Suprema Corte de Justicia a concluir a esos fines.

Por tales motivos: Primero: Casa la sentencia dictada por la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación de Santo Domingo, el 29 de septiembre de 1999, cuyo dispositivo se copia en parte anterior del presente fallo y envía el asunto por ante la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal, en las mismas atribuciones; Segundo: Condena a la parte recurrida Financiera & Cobros, S.A., al pago de las costas del procedimiento, sin distracción de las mismas.

Así ha sido hecho y juzgado por la Sala Civil y Comercial de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por la misma en su audiencia pública del 18 de enero de 2012, años 168º de la Independencia y 149º de la Restauración.

Firmado: V.J.C.E., M.O.G.S., J.A.C.A., F.A.J.M., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada y pronunciada por los señores Jueces que figuran al pie, en la audiencia pública del día, mes y año en ella expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.