Sentencia nº 107 de Suprema Corte de Justicia, del 11 de Junio de 2012.

Fecha de Resolución:11 de Junio de 2012
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 11/06/2012

Materia: Penal

Recurrente(s): J.H.S., compartes

Abogado(s):

Recurrido(s):

Abogado(s):

Intrviniente(s):

Abogado(s):

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces M.C.G.B., P.; E.E.A.C. y A.A.M.S., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 11 de junio de 2012, años 169° de la Independencia y 149° de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por J.H.S., dominicano, mayor de edad, no porta cédula, obrero de construcción, soltero, domiciliado y residente en Los Guandules núm. 32, V.A.; contra la sentencia dictada por la Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal el 1ro. de noviembre de 2011, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Sobre el recurso de casación incoado por E.J.M.P., dominicano, mayor de edad, no porta cédula, boxeador, unión libre, domiciliado y residente en la calle M. núm. 23 de Villa Altagracia; D.R. de los Santos, dominicano, mayor de edad, no porta cédula, mecánico, unión libre, domiciliado y residente en la calle Trinitaria, núm. 36 de V.A., y C.M.A.P., dominicano, mayor de edad, portador de la cédula de identidad y electoral núm. 068-0052160-8, mecánico, domiciliado y residente en la calle 27 de Febrero núm. 63, de V.A., todos en contra de la misma decisión;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto los escritos motivados mediante el cual los recurrentes interponen sus respectivos recursos de casación, depositados en la secretaría de la Corte a-qua, en fechas 11 y 15 de noviembre de 2011 respectivamente;

Visto la resolución de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia del 13 de febrero de 2012, que declaró admisibles los recursos de casación interpuestos por los recurrentes y fijó audiencia para el conocimiento de los mismos el día 28 de marzo de 2012;

Vista la Ley núm. 25 de 1991, modificada por la Leyes núms. 156 de 1997 y 242 de 2011;

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, después de haber deliberado y vistos los artículos 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación, 70, 418, 419, 420, 421, 422, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal;

Considerando, que en la decisión impugnada y en los documentos que en ella se refieren, son hechos constantes los siguientes: a) que en fecha 27 de septiembre de 2010 fue presentada formal acusación por parte del Procurador Fiscal Adjunto del Distrito Judicial de Villa Altagracia, L.. E.R.N., en contra de los señores J.H.S. (a) El Lápiz, E. de J.M.P. (a) el Alocao, D.R. de los Santos y C.M.A.P., como presuntos autores del crimen de asesinato, asociación de malhechores, complicidad y porte y tenencia ilegal de arma blanca, siendo dictado auto de apertura a juicio en contra de éstos; b) que para el conocimiento del fondo del asunto fue apoderado el Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Villa Altagracia, el cual dictó su sentencia en fecha 10 de marzo de 2011 y su dispositivo es el siguiente: "PRIMERO: Declara a los señores J.H.S. (a) El Lápiz, E.J.M.P. (a) El Alocao y D.R. de los Santos, de generales que constan, culpables de los ilícitos de asociación de malhechores, asesinato y porte ilegal de arma blanca, en violación de las disposiciones de los artículos 265, 266, 295, 297, 298, 302 del Código Penal Dominicano, 50 y 56 de la Ley 36, sobre Comercio, P. y Tenencia de Armas en la República Dominicana, y en consecuencia, se les condena a cumplir la pena de treinta (30) años de reclusión mayor para ser cumplidos en la cárcel modelo de Najayo, San Cristóbal; SEGUNDO: Declara al señor C.M.A.P., de generales que constan, culpable del ilícito de cómplice y asociación de malhechores, en violación de las disposiciones de los artículos 59, 60, 265 y 266 del Código Penal Dominicano, y en consecuencia, se le condena a cumplir la pena de veinte (20) años de reclusión mayor para ser cumplidos en la cárcel modelo de Najayo, San Cristóbal; TERCERO: Varía la medida de coerción que pesa sobre el imputado C.M.A.P., por la de prisión preventiva por los motivos anteriormente expuestos; CUARTO: Rechaza las conclusiones de los abogados de la defensa de los imputados, en razón de que la responsabilidad penal de sus representados quedó demostrado con pruebas licitas y suficientes; QUINTO: Condena a los justiciables, señor J.H.S. (a) El Lápiz, E.J.M.P. (a) El Alocao, D.R. de los Santos y C.M.A.P., al pago de las costas penales del proceso; SEXTO: La lectura de la presente sentencia vale notificación para las partes presentes y representadas"; c)que con motivo del recurso de alzada interpuesto intervino la sentencia ahora impugnada, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal, la que en fecha 1ro. de noviembre de 2011 dictó su decisión, cuyo dispositivo es el siguiente: "PRIMERO: Rechazar, como al efecto se rechaza los recursos de apelación interpuestos por: a) el Lic. E.J.C., a nombre y representación de D.R. de los Santos, de fecha treinta y uno (31) del mes de marzo del año 2011; b) el Lic. E.M.. P.S., a nombre y representación de J.H.S. (a) El Lápiz y E.J.M.P. (a) El Alocao, de fecha treinta y uno (31) del mes de marzo del año 2011; y c) el Dr. D.A.A.R., L.. E.A.P. y M.S., a nombre de C.M.A.P., de fecha 30 de marzo del año 2011, contra la sentencia penal núm. 0016-2011 de fecha diez (10) del mes de marzo del año dos mil once (2011), dictada por el Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de V.A., dispositivo que ha sido trascrito en otra parte del cuerpo de esta sentencia; SEGUNDO: En consecuencia a la sentencia queda confirmada en virtud de lo dispuesto por el artículo 422.1 del Código Procesal Penal; TERCERO: Se condena al recurrente al pago de las costas penales de conformidad con el artículo 246 del Código Procesal Penal; CUARTO: La lectura integral y motivada de la presente sentencia, vale notificación para todas las partes presentes, representadas y debidamente citadas en la audiencia de fecha 3 del mes de octubre de 2011, a los fines de su lectura integral, se ordena la entrega de una copia de la presente sentencia a las partes interesadas";

Considerando, que el recurrente J.H.S. propone como medio de casación en síntesis lo siguiente: "Sentencia manifiestamente infundada, violación al derecho de defensa, que fue condenado sobre la base de una presunción de culpabilidad, en base a pruebas muy débiles, que las declaraciones de los testigos se contradicen en cuanto a la ubicación del imputado en la escena del crimen; que fue arrestado sin orden escrita y motivada por un juez sin que se configurara ninguna de las causales que justifican el arresto flagrante; que la Corte al decidir su recurso lo hace conjuntamente con el de los demás imputados, no de manera separada, sin advertir dicha situación previamente, por lo que los méritos de su recurso de apelación no fueron respondidos, limitándose la Corte a transcribir las motivaciones del a-quo, sin decidir sobre los aspectos impugnados por el recurrente, incurriendo en omisión de estatuir; el segundo medio de él la Corte lo responde alejada totalmente de lo que fueron sus fundamentos, la sentencia adolece de motivación, no obstante haber sustentado su escrito no se refiere de manera precisa a cada uno de ellos, realizando un análisis aislado de la sentencia del a-quo al margen de lo que fueron los verdaderos méritos incoados por el recurso de apelación……";

Considerando, que los recurrentes E.J.M.P., D.R. de los Santos y C.M.A., esgrimen en síntesis en su memorial lo siguiente: "Sentencia infundada por falta de estatuir, que la Corte no respondió las argumentaciones de su recurso en sentido general, no determinó cuál ha sido la participación de los imputados en el hecho, para así determinar la pena a aplicar; falta de motivos ya que su decisión no está fundamentada en el principio de proporcionalidad, la Corte no responde su alegato en cuanto a la configuración del tipo penal de complicidad y el relativo a la errónea valoración de las pruebas, incurriendo en falta de estatuir";

Considerando, que en relación a los alegatos de los recurrentes, en sus respectivos memoriales, se analizan en conjunto, por estar relacionados entre sí;

Considerando, que los recurrentes J.H.S., E.J.M.P., D.R. de los Santos y C.M.A.P. en primer término aducen que la sentencia es manifiestamente infundada, toda vez que fueron condenados en base a pruebas muy débiles incurriendo en errónea valoración de las mismas;

Considerando, que del examen de la decisión impugnada en casación, se infiere, que contrario a lo alegado, el vicio invocado, no se observa, toda vez que la Corte fundamentó correctamente su decisión, examinando la sentencia emanada del tribunal de primer grado, adoptando sus motivos, en virtud de que el juez para fallar como lo hizo valoró correctamente tanto las pruebas documentales como las testimoniales, pruebas éstas que destruyeron la presunción de inocencia de los imputados, verificando esa alzada la no violación del derecho de defensa de los mismos y estableciendo su participación en el ilícito penal, por lo que se rechaza este alegato;

Considerando, que otro alegato esgrimido es el relativo a la no ponderación de manera separada de sus recursos de apelación ante esa instancia, omitiendo estatuir sobre los mismos, situación que hace la sentencia carente de motivos, pero;

Considerando, del examen de la decisión se observa, que si bien es cierto que la Corte a-qua no individualizó sus recursos, respondiendo de manera separada los alegatos de los recurrentes, no menos cierto es que luego del examen hecho a la decisión del tribunal sentenciador, procedió a responder de manera conjunta los alegatos de éstos, estableciendo la responsabilidad de los imputados en el ilícito que causó la muerte del joven R. delR. a quien ultimaron a machetazos, plasmando la Corte entre sus motivos, el siguiente: "….que por las pruebas previamente señaladas y obtenidas legalmente, resulta que una de la persona que estuvo con el occiso en el lugar del hecho fue F.H.P., el cual declaró que se encontraba con M. de los Santo y R. delR., que éstos últimos fueron al colmado a comprar una botella de ron, y que vio a C.M.A., llegar en una camioneta, y que lo pudo ver claramente, que recogió a J.H., E.J.M. y D. de los Santos, que fue J.H. que le dio con un machete al occiso, que de los cuatro imputados C.M.A. iba conduciendo la camioneta y los demás le dieron muerte a machetazos a R. delR., que la conducta de los imputados con posterioridad al hecho fue la de emprender la huida, y al momento de ser apresados le fueron ocupados unos tenis ensangrentados, y los machetes con que cometieron el hecho, lo que deja demostrado que los imputados planificaron cometer el hecho en contra de la víctima, todo lo cual se demuestra que los mismos se trasladaron al lugar donde se encontraba la víctima armados de machetes para ocasionarle las heridas que le causaron la muerte, todas cuyas pruebas documentales indiciarias son suficientes para destruir la presunción de inocencia que ampara a los imputados, sin ninguna duda razonable de que destruyeron una vida humana, que actuaron conscientemente, con una voluntad dirigida hacia ese fin, vulnerando el principio del derecho a la vida, todo lo cual indica que su objetivo era matar……"; criterio con el esta Segunda Sala está conteste, por lo que se rechaza su alegato;

Considerando, que en el caso específico del señor C.M.A., quien aduce que no se le dio respuesta en cuanto a la configuración del tipo penal de complicidad; para atribuirle la violación de los artículos 59, 60, 265 y 266 del Código Penal Dominicano, que tipifican el ilícito de cómplice y asociación de malhechores, la Corte a-qua dijo de manera motivada, entre otras cosas, lo siguiente: "….Toda vez que los medios de pruebas presentados ante el Tribunal a-quo, específicamente los testimoniales, señalan al imputado C.M.A.P., como la persona que conducía la camioneta que trasladó a los demás imputados después de cometer el hecho, que los hechos así establecidos fueron calificados correctamente como violación a los artículos 265, 266 que tipifican la asociación de malhechores, por lo que se configura el tipo penal de asociación de malhechores…", en consecuencia no se observa la alegada omisión, por lo que se rechaza este alegato;

Considerando, que así las cosas, nada hay que reprocharle a la sentencia dictada por la Corte a-qua, la misma hizo una correcta interpretación y aplicación de los textos que sirvieron de base legal a la sentencia emanada por el tribunal de primer grado, cumpliendo además con las garantías constitucionales de los recurrentes, en consecuencia queda confirmada la decisión;

Por tales motivos, Primero: Declara regular en la forma los recursos de casación interpuestos por J.H.S., en fecha 11 de noviembre de 2011 y por E.J.M.P., D.R. de los Santos y C.M.A.P. en fecha 15 de noviembre de 2011, ambos contra la sentencia dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Cristóbal el 1ro. de noviembre de 2011, cuyo dispositivo aparece copiado en parte anterior del presente fallo; Segundo: Los rechaza en el fondo, quedando confirmada la indicada decisión por las razones precedentemente citadas; Tercero: Condena a los recurrentes E.J.M.P., D.R. de los Santos y C.M.A.P. al pago de las costas y ordena las costas de oficio para el recurrente J.H.S., por estar asistido por la Defensoría Pública.

Firmado: M.C.G.B., E.E.A.C., A.A.M.S., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.