Sentencia nº 114 de Suprema Corte de Justicia, del 11 de Junio de 2012.

Fecha de Resolución:11 de Junio de 2012
Emisor:Segunda Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 11/06/2012

Materia: Penal

Recurrente(s): G.H.C.

Abogado(s): L.. K.H., L.. E.S. de los Santos

Recurrido(s): E. delC. de la Hoz, R.Ó.D.

Abogado(s): Dr. Domingo Ramírez Pacheco

Intrviniente(s):

Abogado(s):

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por los Jueces M.C.G.B., P.; E.E.A.C., A.A.M.S., F.E.S.S. e H.R., asistidos de la Secretaria General, en la Sala donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 11 de junio de 2012, años 169° de la Independencia y 149° de la Restauración, dicta en audiencia pública, como Corte de Casación, la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por G.H.C., dominicano, mayor de edad, cédula de identidad y electoral núm. 223-0111417-3, domiciliado y residente en la calle F, núm. 1, V.D., Santo Domingo Este, imputado, contra la sentencia núm. 459/2011, dictada por la Sala del Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo el 22 de septiembre de 2011, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído al alguacil llamar al recurrente G.H.C., quien no estuvo presente;

Oído a la Lic. E.S. de los Santos, en la lectura de sus conclusiones, como representante legal del recurrente en el presente proceso;

Oído al Dr. D.R.P., de la Oficina de Representación Legal de Víctima, actuando en nombre de la parte recurrida;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto el escrito motivado suscrito por el Lic. K.J.H., actuando en nombre y representación del imputado G.H.C., depositado el 5 de octubre de 2011, en la secretaría de la Sala del Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo, mediante el cual interpone dicho recurso de casación;

Visto la resolución dictada por esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia el 15 de marzo de 2012, la cual declaró admisible el recurso de casación, interpuesto por G.H.C., y fijó audiencia para conocerlo el 2 de mayo de 2012;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por las Leyes núms. 156 de 1997 y 242 de 2011;

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia después de haber deliberado, y vistos los artículos, 393, 394, 399, 400, 418, 419, 420, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal; los artículos 265, 266, 379, 684 y 385 del Código Penal Dominicano; la Ley núm. 278-04 sobre Implementación del Proceso Penal, instituido por la Ley núm. 76-02, la Resolución núm. 2529-2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia, el 31 de agosto de 2006 y la Resolución núm. 3869-2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia el 21 de diciembre de 2006;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos que en ella se refieren, son hechos constantes los siguientes: a) Que el Procurador Fiscal Adjunto del Distrito Judicial de la Provincia Santo Domingo, presentó acusación contra G.H.C., por el hecho de presentarse conjuntamente con otros elementos, en una vivienda que se encontraba en venta alegando que querían verla para fines de comprarla, encañonando, amordazando a la pareja de esposos y tres hijos, sustrayendo joyas, llaves de los vehículos electrodomésticos y una pistola, resultando apoderado el Quinto Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Santo Domingo, el cual emitió auto de apertura a juicio contra el sindicado; b) que fue apoderado para la celebración del juicio el Primer Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santo Domingo, que dictó sentencia condenatoria el 1ro. de febrero de 2011, cuyo dispositivo transcrito se encuentra copiado dentro de la sentencia impugnada; c) que con motivo del recurso de alzada incoado por el imputado recurrente, intervino la decisión impugnada, dictada por la Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo el 22 de septiembre de 2011, dispositivo que copiado textualmente dispone lo siguiente: "PRIMERO: Declara con lugar parcialmente el recurso de apelación interpuesto por el Lic. K.J.H., defensor público, en nombre y representación del señor G.H.C., en fecha 17 de marzo del año 2011, en contra de la sentencia núm. 37-2011, de fecha 1ro. del mes de febrero del año 2011, dictada por el Primer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santo Domingo, cuyo dispositivo es el siguiente: ‘Primero: Señala el voto salvado de la magistrado D.I.M.P.; Segundo: Se declara al procesado G.H.C., dominicano, mayor de edad, portador de la cédula de identidad y electoral número 223-0111417-3, domiciliado y residente en la calle F, número 1, V.D., teléfono: 809-816-9162, de violar las disposiciones de los artículos 265, 266, 379, 684 y 385 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de Ebridelina del C. de la Hoz y R.O.D., en consecuencia se le condena a una pena de veinte (20) años de reclusión y al pago de las costas penales; Tercero: Se declara buena y válida la querella con constitución en actor civil interpuesta por la señora E. delC. de la Oz de D., por haber sido hecha conforme a la ley; en cuanto al fondo, se rechaza en razón de que en la mismas no liquidó los montos que pretendía reclamar; Cuarto: Fija la próxima audiencia para el día veintiséis (26) del mes de enero del año dos mil diez (2010), a la 9:00 A.M. horas de la mañana; Quinto: Convoca a las partes del proceso para el próximo ocho (8) del mes de febrero del año dos mil once (2011), a las 9:00 A.M., para dar lectura íntegra a la presente decisión. Vale citación para las partes presente’; SEGUNDO: Modifica el ordinal segundo de la sentencia recurrida, y al declarar culpable al procesado G.H.C., de violar las disposiciones de los artículos 265, 266, 379, 684 y 385 del Código Penal Dominicano, en perjuicio de Ebridelina del C. de la Hoz y R.O.D., lo condena a una pena de catorce (14) años de reclusión; TERCERO: Confirma los demás aspectos de la sentencia recurrida; CUARTO: Declara el presente proceso exento de costas";

Considerando, que el recurrente G.H.C., por intermedio de su defensor, propone contra la sentencia impugnada lo siguiente: "Sentencia manifiestamente infundada.- En el proceso se violentaron las reglas del debido proceso de ley, pues se valoró una prueba pericial consistente en certificado de análisis forense núm. 4798-2009. Que es errado el razonamiento de la Corte al entender que carece de sustento el medio de impugnación, pues en la sentencia se evidencia que se emite un voto salvado, que en el fondo es un disidente. Sólo con pruebas testimoniales se ha sustentado el proceso seguido al justiciable, esto así en el entendido de que pudiera ser cierto lo expresado por la Corte de que el certificado de análisis forense, no fue valorado por el Tribunal a-quo. Si se realiza una exclusión de este elemento entonces debemos llegar a la conclusión de que se ha destruido el estado de inocencia del justiciable sólo con pruebas testimoniales, esto así pues no existe otro elemento de prueba con el cual crear un nexo causal del justiciable con los hechos. Las partes vinculadas e interesadas no pueden ser tomados como testigos, por lo que el tribunal a quo no debió valorar a los mismos a los fines de destruir la presunción de inocencia, por ser éstos una parte interesada";

Considerando, que el recurrente en su memorial de casación, critica que la decisión condenatoria haya sido decidida, tomando en consideración como único elemento incriminador, las declaraciones testimoniales de las víctimas, por lo que a su ver, el estado de inocencia de su defendido no ha sucumbido;

Considerando, que es criterio jurisprudencial constante de esta sala el que establece que el juzgador, al pronunciarse en cuanto a la responsabilidad penal de un imputado, "debe sustentarse en uno o varios, o la combinación de los siguientes elementos probatorios: un testimonio confiable de tipo presencial, entendiéndose como tal lo declarado por alguien, bajo la fe del juramento, en relación a lo que esa persona sabe por vivencia directa, percibida mediante alguno de los sentidos; un testimonio confiable de tipo referencial, entendiéndose como tal lo declarado por alguien, bajo la fe del juramento, en relación a lo que esa persona supo mediante la información que le ha ofrecido un tercero, con conocimiento de los hechos, o mediante su entendimiento personal relacionado con los antecedentes y estilo de vida del acusado del caso de que se trate, quedando la confiabilidad de cada testimonio sujeta a la apreciación de los jueces de fondo; una certificación expedida por un perito, cuyo contenido exponga con precisión un criterio técnico que comprometa la responsabilidad penal del proceso o lo libere; una documentación que demuestre literalmente una situación de interés y utilidad para el esclarecimiento o para la calificación de un hecho delictivo; una confesión de participación en los actos violatorios de la ley penal que haya sido expuesta frente a los jueces, siempre que ésta sea compatible con un cuadro general imputador, que se haya establecido en el plenario, durante la instrucción de la causa; un cuerpo del delito ocupado en poder del acusado o incautado en circunstancias tales que permita serle imputable a éste; una pieza de convicción que haga posible establecer inequívocamente una situación del proceso, entendiéndose como pieza de convicción todo objeto que sin ser el instrumento que sirvió como pieza para cometer el hecho delictivo y sin ser el producto o la consecuencia de él, es algo que sirve para esclarecer los hechos y llegar al conocimiento de la verdad; un acta de allanamiento o requisa levantada de manera regular por el representante del ministerio público que de fe de un hallazgo o de una situación constatada que resulte ser de interés para el proceso judicial";

Considerando, que si la decisión condenatoria se fundamenta en declaraciones testimoniales donde no se ha apreciado duda al señalar al imputado como responsable del hecho, y donde no se ha demostrado un móvil capaz de convencer al juzgador de que el testimonio es falso o malintencionado, somos del criterio que estas son suficientes y válidas para destruir la presunción de inocencia del justiciable;

Considerando, que en ese sentido, al no verificarse el vicio invocado, procede confirmar en todas sus partes la decisión recurrida, de conformidad con las disposiciones del artículo 422.1, combinado con las del artículo 427 del Código Procesal Penal;

Considerando, que la Magistrada M.C.G.B. se encontró presente durante la deliberación del presente proceso, sin embargo, para el día de hoy, que fue fijada la lectura de la misma, esta se encuentra de vacaciones, por lo que su firma no figura estampada, situación prevista por el artículo 334 numeral 6 que establece que esta circunstancia no anula la sentencia.

Por tales motivos, Primero: Rechaza el recurso de casación interpuesto por G.H.C., contra la sentencia núm. 459/2011, dictada por la Sala del Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santo Domingo el 22 de septiembre de 2011, cuyo dispositivo se copia en parte anterior de la presente decisión; Segundo: E. al recurrente del pago de costas del proceso, por haber sido representado por defensor público; Tercero: Ordena a la secretaría general de esta Suprema Corte de Justicia notificar a las partes la presente decisión.

Firmado: M.C.G.B., E.E.A.C., A.A.M.S., F.E.S.S., H.R., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.