Sentencia nº 48 de Suprema Corte de Justicia, del 12 de Junio de 2013.

Fecha de Resolución:12 de Junio de 2013
Emisor:Tercera Sala
 
CONTENIDO

Fecha: 12/06/2013

Materia: Tierras

Recurrente(s): K.A.K.D., compartes

Abogado(s): L.. C.S.Á.

Recurrido(s): Máximo M.B.D.

Abogado(s): L.. Máximo M.B.D., Miguel Oscar Bergés Chez

Intrviniente(s):

Abogado(s):

Dios, Patria y Libertad

República Dominicana

En Nombre de la República, la Tercera Sala de lo Laboral, Tierras, Contencioso-Administrativo y Contencioso-Tributario de la Suprema Corte de Justicia, dicta en audiencia pública la siguiente sentencia:

Sobre el recurso de casación interpuesto por K.A.K.D., O.A.M. De los Santos, C.E.C.G., C.E.S.S., J.C.S.S., Dulce M.S.S., Inversiones y Proyectos Caribeños, S.A., y E.G., contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Tierras del Departamento Noreste el 11 de junio de 2010, cuyo dispositivo se copia más adelante;

Oído al alguacil de turno en la lectura del rol;

Oído en la lectura de sus conclusiones al Lic. C.S.A., abogado de los recurrentes;

Oído el dictamen del Magistrado Procurador General de la República;

Visto el memorial de casación depositado en la Secretaría de la Suprema Corte de Justicia el 26 de julio de 2010, suscrito por el Lic. C.S.A., Cédula de Identidad y Electoral núm. 001-0168939-6, abogado de los recurrentes;

Visto el memorial de defensa depositado en la Secretaría de la Suprema Corte de Justicia el 21 de septiembre de 2010, suscrito por el Lic. Máximo M.B.D., quien se representa a sí mismo, y por el Lic. M.O.B.C., Cédulas de Identidad y Electoral núms.001-0150315-9 y 001-1514347-1, respectivamente, abogados del recurrido;

Que en fecha 15 de agosto de 2012, la Tercera Sala, en atribuciones de Tierras, estando presentes los Jueces: M.R.H.C., P.; E.H.M., S.I.H.M. y F.O.P., procedió a celebrar audiencia pública para conocer del presente recurso de casación;

Visto el auto dictado el 10 de junio de 2013 por el magistrado M.R.H.C., Presidente de la Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia, por medio del cual llama al magistrado R.C.P.A., Juez de esta Sala, para integrar la misma en la deliberación y fallo del recurso de casación de que se trata, de conformidad con la Ley núm. 684 de 1934;

Visto la Ley núm. 25 de 1991, modificada por la Ley núm. 156 de 1997, y los artículos 1, 20 y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casación;

Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documentos a que ella se refiere, consta lo siguiente: a) que con motivo de una Litis sobre Derechos Registrados en relación con la Parcela núm. 12-006.9080 del Distrito Catastral núm. 6, y 2923 del Distrito Catastral núm. 7, ambas del Municipio de Samaná, interpuesta por el Lic. C.S.A., a nombre y representación de los actuales recurrentes, fue apoderado el Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original de Samaná, quien dictó en fecha 11 de agosto de 2008 la decisión núm. 20080498, cuyo dispositivo es el siguiente: "Primero: Rechazar como al efecto rechazamos, la instancia de fecha veinte y uno (21) del mes de Septiembre del año dos mil siete (2007), dirigida a este Tribunal, suscrita por el Lic. C.S.A., actuando a nombre y representación de los Sres. K.A.K.D., O.A.. M. De los Santos, C.H.C.G., C.E.S.S., J.C.S.S., Dulce M.S.S., Inversiones y Proyectos Caribeños, S.A., en solicitud de litis sobre derechos registrados, con relación a las Parcelas Nos. 12-006.9080 del Distrito Catastral No. 6 y 2923 del Distrito Catastral No. 7 del Municipio de Samaná, por improcedente; Segundo: Rechazar como al efecto rechazamos las conclusiones al fondo de la parte demandante, vertidas en fecha veintinueve (29) del mes de mayo del año dos mil ocho (2008), y contenidas en su instancia de fecha veintiocho (28) de mayo del año dos mil ocho (2008), por ser improcedentes, mal fundadas, carentes de pruebas y base legal; Tercero: Acoger como al efecto acogemos, en parte las conclusiones al fondo de la parte demandada, vertidas en audiencia de fecha veintinueve (29) del mes de mayo y contenidas en su instancia de fecha veintiocho (28) del mes de mayo del año dos mil ocho (2008), por ser justas y reposar en pruebas y base legal; Cuarto: Rechazar como al efecto rechazamos la demanda reconvencional en reparación de daños y perjuicios, incoada por el Lic. Máximo M.B.D., en contra de la parte demandante, por los motivos expuestos en el cuerpo de la presente sentencia; Quinto: Ordenar como al efecto ordenamos a la Registradora de Títulos de Samaná, levantar cualquier oposición o anotación que se haya hecho sobre los derechos del Sr. Máximo M.B.D., con motivo del presente proceso; Sexto: Condenar como al efecto condenamos a los Sres. K.A.K.D., O.A.. M. De los Santos, C.H.C.G., C.E.S.S., J.C.S.S., Dulce M.S.S., Inversiones y Proyectos Caribeños S. A., al pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción en provecho de los Licdos. M.O.B.C. y M.M.B.D.”; b) que sobre el recurso de apelación interpuesto contra esta decisión por los actuales recurrentes, intervino la sentencia objeto de este recurso, cuyo dispositivo dice así: "Primero: Acoger las conclusiones incidentales vertidas por la parte recurrida, L.. Máximo M.B.D., por conducto de sus abogados, L.. M.R. por sí y por el Lic. M.O.B.C., en la audiencia celebrada en fecha diecisiete (17) del mes de febrero del año dos mil nueve (2009), en virtud de los motivos expresados; Segundo: Rechazar las conclusiones producidas por la parte recurrente en la audiencia de fecha siete (7) del mes de abril del año dos mil diez (2010), en contestación de las conclusiones incidentales planteadas por la parte recurrida, en virtud de los motivos expresados; Tercero: Declarar inadmisible a los recurrentes principales, S.. K.A.K.D., O.M. De los Santos, C.E.C.G., E.G., Inversiones y Proyectos Caribeños S. A., F.J.K., C.E.S.S., Dulce M.S.S. y J.C.S.S., por conducto de su abogado L.. C.S.A., por falta de calidad y derecho para actuar en la presente demanda, por las razones expresadas precedentemente”;

Considerando, que los recurrentes invocan en apoyo de su recurso de casación, los siguientes medios: Primer Medio: Falta de estatuir; Segundo Medio: Falta de ponderación de documentos y desnaturalización de los hechos; Tercer Medio: Falta de motivos; Cuarto Medio: Contradicción entre los motivos y el dispositivo; Quinto Medio: Violación a la Constitución, la jurisprudencia y la ley; Sexto Medio: Falta de base legal;

Considerando, que los recurrentes alegan en su segundo y sexto medio de casación, los cuales se reúnen por su vinculación y se examinan en primer término por la solución que se le dará al presente caso, que: la Corte a-qua, al no ponderar en todo su alcance, todos los documentos que le fueron sometidos, así como el contrato de fecha 2 de febrero de 1979, firmado por los propietarios de porciones de terrenos en la zona donde se encuentra la Bahía Estillero, de la sección El Limón, de la provincia de Samaná, ocasionó que se cambiara en la decisión el sentido claro y evidente de los hechos de la causa; que en el primer considerando de la decisión objeto de este recurso se señala: "Que la Sra. K.A.K.D. y compartes, pretenden una servidumbre de paso sobre las Parcelas Nos. 12-006.9080, del Distrito Catastral No. 6 y 2923 del Distrito Catastral No. 7, de Samaná, tomando como base el contrato de fecha dos (2) del mes de febrero del año mil novecientos setenta y nueve (1979), que es relativo a la construcción del camino de la vía de acceso que va desde la Barbacoa hasta la Bahía Estillero, contrato en el cual lo que se pactó fue la construcción de un camino de acceso de dos (2) Km; tal y como se advierte en las declaraciones del Sr. F. De la Cruz, Presidente de la Compañía Las Terrenas, S.A., suscribiente del referido contrato, cuando expresó en la audiencia de fecha cuatro (4) del mes de junio del año dos mil nueve (2009), "Yo simplemente colaboré y cuando firmé el contrato lo que se me expuso era para hacer un camino a mis propiedades”, de todo lo que se desprende que realmente dicho contrato trata de la construcción de una vía de acceso y que los firmantes nunca dieron servidumbre de paso por sus terrenos sino que aportaron dinero para construir un camino ya existente”, que la Corte a-qua, al ponderar parcialmente el contenido del contrato de fecha 2 del mes de febrero de 1979, no se percató que la servidumbre de paso, tiene una extensión superficial mayor a la de 2 km, ya que dicha servidumbre continúa después de la ciénaga del Estillero, que es donde existe el conflicto entre las partes, sin embargo, se limitó a expresar que la misma tiene 2 km., lo cual se contradice con lo que indica en el contrato el Artículo Cuarto que señala: Una vez que dicho camino cruce la ciénaga del estillero, se hará con un tractor una limpieza de la capa vegetal para definir la continuación del mismo hasta los linderos de las diferentes propiedades de cada suscrito, este trabajo se estima que tendrá una duración máximo de un (1) día de tractor”;

Considerando, que siguen exponiendo los recurrentes que: la Corte a-qua, al momento del descenso, no obstante haber comprobado que la servidumbre de paso continuaba después del río o Laguna Estillero, como lo indica el primer resulta de la decisión recurrida, desnaturalizó los hechos al establecer que el camino tiene 2 km. solamente, lo cual es totalmente errado, ya que los 2 km. son desde la sección de la Barbacoa hasta la Bahía Estillero, y a pesar de haber comprobado la mayor extensión de la servidumbre, omitió la realidad del hecho que se describe en el resulta que dice: "que el tribunal se desplazó por el camino que conduce al Río Astillero y pudo constar que sobre el río y laguna Estillero existe vestigio de la construcción de un puente que daba acceso al otro lado del camino y según el inspector de mensura, Agrim. E.A., dicha situación está en la Parcela No. 12-006.9080”; que también la Corte desnaturalizó los hechos de la causa cuando señala "que los firmantes nunca dieron servidumbre de paso por sus terrenos sino que aportaron dinero para construir un camino ya existente”; que en virtud del mismo contrato, se acordó levantar una capa vegetal con un tractor para definir la continuación del camino, lo que demuestra que no existía un camino;

Considerando, que siguen desarrollando los recurrentes en sus medios que: si se hubiese analizado el informe y el plano presentado por el inspector agrimensor de la Dirección General de Mensuras Catastrales, hubiesen comprobado que en el lugar del conflicto el inspector agrimensor actuante, pudo comprobar que dicha servidumbre reclamada, pasa por las Parcelas Nos. 12-006.9080, del Distrito Catastral No. 6, 2923 y termina en la 2924 del Distrito Catastral No. 7, de la Provincia de Samaná, en cuyo informe también se establecieron las estaciones de las parcelas por donde existe la servidumbre, y se puede apreciar cuáles son las parcelas enclavadas; que los recurrentes probaron su calidad de propietarios tal como consta en el informe de inspección, con lo cual no podía declararlos sin calidad y derechos;

Considerando, que la Corte a-qua para fundamentar su decisión estimó que: "el estudio y ponderación del contrato de fecha dos (2) del mes de febrero del año mil novecientos setenta y nueve (1979), denominado "Contrato para la construcción del camino de la vía de acceso que va desde la Barbacoa hasta la Bahía El Estillero”; legalizado por el Dr. M.E.C.O., notario de los del número para el Distrito Nacional, se advierte que el mismo fue suscrito por los Sres. A.M.. de J.B.D., O.A.M.O., J.U.G., D.A.C., S.B.B.T., M.M.. B.D., E.W.L.T., M.H., J.R.B.B., D.F., Compañía Europea de Turismo, representada por J.D. y Compañía Las Terrenas, S.A., representada por el Sr. F. De la Cruz, quienes en el mismo se comprometen a gestionar y realizar la construcción del camino que va desde la Sección La Barbacoa del Municipio de S., Provincia Samaná, hasta la Bahía del Estillero, el cual tendrá una extensión superficial de dos (2) km. más o menos y un ancho de cinco (5) metros aproximadamente a todo lo largo del camino”;

Considerando, que sigue exponiendo la Corte a-qua en su sentencia: ”que la Sra. K.A.K.D. y compartes, pretenden una servidumbre de paso sobre las Parcelas Nos. 12-006.9080 del Distrito Catastral No. 6 y 2923 de Distrito Catastral No. 7 de Samaná, tomando como base el contrato de fecha dos (2) del mes de febrero del año mil novecientos setenta y nueve (1979), que es relativo a la construcción del camino de la vía de acceso que va desde la Barbacoa hasta la Bahía Estillero, contrato en el cual lo que se pactó fue la construcción de un camino de acceso de dos (2) km; tal y como se advierte en las declaraciones del Sr. F. De la Cruz, Presidente de la Compañía Las Terrenas, S.A., suscribiente del referido contrato, cuando expresó en la audiencia de fecha cuatro (4) del mes de junio del año dos mil nueve (2009), "Yo simplemente colaboré y cuando firmé el contrato lo que se me expuso era para hacer un camino a mis propiedades”, de todo lo que se desprende que realmente dicho contrato trata de construcción de una vía de acceso y que los firmantes nunca dieron servidumbre de paso por sus terrenos sino que aportaron dinero para construir un camino ya existente”;

Considerando, que la Corte a-qua, para acoger el medio de inadmisión propuesto por la parte recurrida, por falta de calidad, estableció: "que lo contraído y pactado en el contrato de fecha dos (2) del mes de febrero del año mil novecientos setenta y nueve (1979), no especifica de manera clara y precisa que se refiera al establecimiento de una servidumbre de paso, arribando este tribunal a la convicción de que los firmantes nunca dieron servidumbre de paso por sus terrenos, sino que aportaron para construir un camino, por lo que dichos razonamientos abonan el criterio de que los recurrentes principales carecen de calidad para demandar en reposición de servidumbre de paso, ya que dicho contrato carece de condiciones esenciales que impiden admitirlo como tal, una de las cuales sería: descripción exacta de los inmuebles enclavados, razón esta única que bastaría para enarbolar la falta de calidad de los recurrentes”;

Considerando, que los recurrentes interpusieron la litis sobre derechos registrados con el fin de que se le reconociera una servidumbre de paso sobre la parcela deslindada del recurrido, amparados en un contrato de fecha 2 de febrero de 1979, suscrito por el recurrido y demás propietarios y copropietarios de las parcelas adyacentes a la de él, el cual fue titulado "Contrato para la Construcción del Camino de la Vía de Acceso que va desde la Barbacoa hasta la Bahía del Estillero”; que el Artículo Primero de dicho contrato dispone: "Los suscritos más abajo firmantes, por el presente contrato se comprometen a gestionar y realizar la construcción del camino que va desde la Sección llamada La Barbacoa del Municipio de S., Provincia de Samaná hasta la Bahía del Estillero, el cual tendrá una extensión superficial de dos (2) kilómetros más o menos y un ancho de cinco (5) metros aproximadamente a todo lo largo de dicho camino”, y el Artículo Cuarto del mismo dice: "Una vez que dicho camino cruce la ciénaga del estillero se hará con un tractor una limpieza de la capa vegetal para definir la continuación del mismo hasta los linderos de las diferentes propiedades de cada suscrito. Este trabajo se estima que tendrá una duración máxima de un (1) día de tractor”;

Considerando, que los jueces tienen la facultad de indagar la verdadera intención de las partes suscribientes de un contrato; que esta Sala de la Suprema Corte de Justicia, al examinar los artículos antes transcritos evidencia que en dicho contrato se pactó la construcción de un camino que llegaría hasta las diferentes propiedades de los suscribientes del mismo, por lo que, obviamente hubo un consentimiento de las partes para hacer la vía de acceso;

Considerando, que además, si bien es cierto que, tal como expresa la Corte a-qua, en dicho contrato no se establece expresamente una servidumbre de paso, no menos cierto que dicho camino se hizo con un propósito que no fue debatido en el curso de la instancia, ni tampoco se hizo constar si técnicamente las parcelas para cuyo favor se pactó la construcción del camino están enclavadas y carecen de otra salida a la vía pública, en cuyo caso daría lugar a la servidumbre, la cual se constituye para el aprovechamiento de las parcelas que se encuentren aisladas;

Considerando, que por otra parte, la Corte a-qua, para acoger el medio de inadmisión por falta de calidad, se fundamentó en el hecho de que el "Contrato para la Construcción del Camino de la Vía de Acceso que va desde La Barbacoa hasta la Bahía del Estillero”, no establecía expresamente la servidumbre de paso reclamada, y no porque los recurrentes no tuvieran derechos registrados en las parcelas en cuyo favor reclaman la servidumbre de paso;

Considerando, que al carecer la sentencia impugnada de motivos suficientes para determinar si, en la especie, se ha hecho una correcta aplicación de la ley, esta Sala de la Suprema Corte de Justicia procede a casar la sentencia impugnada por falta de base legal;

Considerando, que el artículo 20 de la Ley sobre Procedimiento de Casación, modificado por la Ley núm. 491-08, establece que siempre que la Suprema Corte de Justicia casare un fallo, enviará el asunto a otro tribunal del mismo grado o categoría que aquél de donde procede la sentencia que sea objeto del recurso, lo que aplica en la especie;

Considerando, que de acuerdo al artículo 65 de la Ley núm. 3726 sobre Procedimiento de Casación, cuando la sentencia fuera casada por falta de base legal las costas pueden ser compensadas;

Por tales motivos: Primero: Casa la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Tierras del Departamento Noreste el 11 de junio de 2010, en relación con las Parcelas núms. 12-006.9080 del Distrito Catastral núm. 6, y 2923 del Distrito Catastral núm. 7, ambas del Municipio y Provincia de Samaná, cuyo dispositivo se ha copiado en parte anterior del presente fallo, y envía el asunto por ante el Tribunal Superior de Tierras del Departamento Norte; Segundo: Compensa las costas.

Así ha sido hecho y juzgado por la Tercera Sala de lo Laboral, Tierras, Contencioso-Administrativo y Contencioso-Tributario de la Suprema Corte de Justicia, y la sentencia pronunciada por la misma, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, capital de la República, en su audiencia pública del 12 de junio de 2013, años 170° de la Independencia y 150° de la Restauración.

Firmado: M.R.H.C., E.H.M., S.H.M., R.P.Á., F.A.O.P., G.A., Secretaria General.

La presente sentencia ha sido dada y firmada por los señores Jueces que figuran en su encabezamiento, en la audiencia pública del día, mes y año en él expresados, y fue firmada, leída y publicada por mí, Secretaria General, que certifico.