Trabas, contradicciones en la producción, comercio de la literatura jurídica nacional

 
EXTRACTO GRATUITO

Trabas, contradicciones en la producción, comercio de la literatura jurídica nacional

Ruth Ruiz

A pesar de la demanda cada vez mayor de nuevos títulos, el libro de texto jurídico en la República Dominicana mantiene un lento proceso de avance que limita su difusión y mercadeo.

Un distante relevo de autores clásicos por nuevas firmas, reiteración de textos oficiales para la carrera, escasez de hábitos de lectura en el alumnado y la extendida práctica de la fotocopia en las universidades afectan la producción y venta de literatura jurídica en el país. Aunque editores y gerentes de librerías sostienen que el libro jurídico dominicano alcanza mayores niveles de distribución que los de autores foráneos, la situación antes descrita no afecta sólo al estudiante de la carrera de Derecho, pues la práctica de la profesión o la función judicial suelen obligar al abogado, juez o cualquier auxiliar de la Justicia a profundizar en los temas de su especialidad.

Ahora bien, la apertura y operación de librerías especializadas en la venta de libros exclusivamente de temas relacionados al Derecho y áreas afines, así como la incursión de nuevos autores y el aumento, en los últimos años, de la producción bibliográfica nacional en la materia, crean las condiciones para pensar en un cambio de rumbo.

EL SINUOSO CAMINO HACIA LA NOVEDAD Y LA EXCELENCIA:

A pesar de los cambios que se experimentan en distintas áreas del ordenamiento jurídico dominicano en los últimos años, la producción bibliográfica nacional no representa una respuesta a la necesidad de actualización de los estudiantes y profesionales del Derecho.

Hay escritores –dice Daniel Díaz Liberato, de la Librería La Filantrópica- que pasan más de diez años sin dar continuidad a la obra que publicaron. “Se dan casos de autores que ponen a circular una nueva edición de una obra que trata sobre una materia equis, pero resulta que son simples reimpresiones de la primera edición, pues a sabiendas de que existen nuevas leyes o jurisprudencia que modifican en parte el ordenamiento de la materia de que se trata, no se molestan en actualizar el contenido del libro”.

Según él, en esos casos prima el interés de obtener más beneficios económicos de la obra sin el esfuerzo ni los gastos que acarrean una puesta al día del material y una nueva impresión con cambio de planchas y negativos. Así, lo que pudo ser un libro de venta constante se convierte en un tratado sin vigencia que sólo compra quien ignora la actualidad en el tema. “En esa práctica coinciden tanto autores improvisados como escritores consagrados e incluso jueces de carrera”.

El surgimiento de nuevos modelos procesales, la aprobación de nuevas leyes o la modificación de ordenamientos vigentes, concentran el interés del público en esos temas. Así, se registra mayor demanda de contenidos que tienen que ver con el Derecho Penal (objeto de revisión en el Congreso para su modificación); Procesal Penal (la revolución que marcó el fin del viejo Código de Procedimiento Criminal, que a cuatro años de entrar en vigencia aún provoca apasionados debates); investigación del crimen (el nuevo proceso penal plantea modos diferentes de proceder en la escena del crimen, tratamiento de las pruebas, etc.); Derecho Monetario (con la aprobación de la Ley Monetaria y Financiera...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA