Ley de Cine grandes desafíos, extraordinarias oportunidades

 
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"Ley de Cine: grandes desafíos, extraordinarias oportunidades"

Mónika Melo Guerrero

Socia directora de los departamentos Regulatorio y Propiedad Intelectual de la firma OMG.

RESUMEN:

El esquema de incentivos previsto por la Ley No. 108-10 y sus modificaciones (la "Ley de Cine") provee las bases para lograr el impulso de la industria cinematográfica, afianzar la inversión local y colocarnos en el radar de producciones internacionales; crea grandes oportunidades de negocio e inversión. Apartándonos de lo atractivo que siempre ha sido el cine, este ordenamiento jurídico, si bien conlleva desafíos, puede generar un gran impacto macroeconómico para la República Dominicana que no podemos pasar por alto y, más aun, que debemos aprovechar.

PALABRAS CLAVES:

Ley de Cine, desafíos, oportunidades, inversión, presupuesto, soft money, incentivos, República Dominicana.

Si no todos, la mayoría de nosotros hemos pensado por lo menos una vez en la vida en formar parte de una película. Los más osados soñamos con ser actores, mientras los más creativos han visualizado su trabajo escogiendo o creando los libretos, la música, el vestuario y, por qué no, han ideado un nuevo guion sobre la base de sus experiencias más preciadas u odiadas.

En este sentido, la República Dominicana ha contado desde hace años con talentos de destacable coraje, quienes, sin contar con los medios idóneos para desarrollar la industria audiovisual, han realizado productos en esa área de gran calidad, tanto en contenido como en técnica. Asimismo, los espectaculares paisajes locales y la amabilidad de los dominicanos, junto con el bajo costo de la mano de obra en comparación con la de otras localidades, fue haciendo de la República Dominicana un país atractivo para las inversiones en la industria audiovisual, pero de manera especial para la industria del cine.

No obstante, el hecho de no contar con incentivo alguno y el escaso apoyo institucional a las filmaciones locales y extranjeras, hizo que la República Dominicana fuera quedando rezagada como territorio atractivo para desarrollar filmaciones. Resultaba por ello imperativo contar con un marco jurídico que estableciera la estructura institucional y de incentivos de inversión necesarios para posicionarla en la mira de las grandes producciones cinematográficas, pero, sobre todo, que lograra el tan esperado desarrollo e impulso de la industria en el país.

Tras largos años de ardua gestión y promoción desde los sectores privados, y contando con el entusiasmo y apoyo gubernamental, fue emitida en fecha 29 de julio de 2010 la Ley No. 108-10, para el Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana. Si bien esta ley contaba con gran parte de lo necesario para atraer nuevas inversiones al sector, requirió ser enmendada para incluir los incentivos esperados por la industria internacional, por lo que fue promulgada en fecha 18 de noviembre de 2010 la Ley No. 257-10 que complementa la Ley No 108-10 formando ambas conjuntamente la llamada "Ley de Cine". Por su parte, el reglamento de aplicación de dicha Ley de Cine (el "Reglamento") fue emitido en fecha 14 de junio de 2011 mediante Decreto No. 370-11.

  1. DESAFÍOS DE LA LEY DE CINE:

    Con el fin de lograr un soporte institucional adecuado para el desarrollo de la industria, a la vez que se asegura el compromiso del sector privado y el equilibrio, la Ley de Cine establece una nueva estructura institucional consistente en la creación de varios organismos, de la manera siguiente: 1) un órgano intersectorial de supervisión (Consejo Intersectorial para la Promoción de la Actividad Cinematográfica, CIPAC); 2) un órgano descentralizado del Estado a cargo de la gestión (Dirección General de Cine —DGCINE—, adscrita al Ministerio de Cultura); y 3) un órgano consultivo a cargo de promover las políticas de desarrollo de la actividad cinematográfica y la inversión extranjera en el sector (Comisión Consultiva de Cinematografía).

    En este sentido, uno de los mayores desafíos será armonizar las políticas y lineamientos de desarrollo de la industria entre la agenda política de turno, los distintos sectores y sus respectivos intereses. También será un desafío el que DGCINE pueda contar en un plazo razonable con personal suficiente y capacitado en la materia. Nos consta que DGCINE cuenta con personal de gran capacidad y, sobre todo, con gran disposición para implementar este nuevo marco regulatorio.

    Otra parte importante de la Ley de Cine cuya aplicación ha requerido grandes esfuerzos iniciales es el proceso de emisión del permiso único de rodaje, el cual debe ser gestionado por cada persona física o moral que desee realizar un rodaje en la República Dominicana o acogerse a los incentivos fiscales establecidos. Este registro supone una organización previa de las filmaciones, que, aunque saludable, resulta una práctica relativamente nueva para los agentes cinematográficos locales. Se trata de un proceso que conlleva una evaluación del proyecto antes de emitir el correspondiente permiso, para lo cual la DGCINE deberá contar con personal calificado en la materia a fin de evitar retrasos y arbitrariedades.

    Por último, está la apropiada y oportuna aplicación de los incentivos fiscales previstos por la Ley de Cine. La ley y su reglamento disponen de plazos cortos para la evaluación de los expedientes de solicitudes de aplicación de los incentivos así como para la emisión de los certificados correspondientes. El cumplimiento de dichos plazos es simplemente vital para lograr la credibilidad del país ante los inversionistas extranjeros. Cabe destacar que a la fecha las instituciones correspondientes han cumplido a cabalidad con lo establecido.

  2. OPORTUNIDADES:

    La Ley de Cine establece incentivos fiscales...

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